| Resumen de Noticias Médicas (Julio del 2000) |
Detección del virus de la hepatitis C en el semen
Relación entre infección por Chlamydia pneumoniae y aneurisma de aorta abdominal
Inmunización contra agentes bélicos biológicos
Supresión de la presencia del VIH en la sangre durante tres años con terapia triple
Prevención del desarrollo de infección por VIH tras transfusión de sangre contaminada
Importancia de la adherencia al tratamiento en la evolución de la infección por VIH
Análisis coste-efectividad de dos estrategias de erradicación de Helicobacter pylori
Reducción del riesgo de embarazo múltiple tras estimulación ovárica con gonadotropinas
Aumento en la prevalencia de asma
Enfermedad de las válvulas del corazón asociada a consumo de píldoras adelgazantes
La proteinuria y las complicaciones arterioscleróticas en la diabetes
Factores ambientales y genéticos en el origen del cáncer
La obesidad infantil
Degeneración grasa hepática y obesidad infantil
Prevalencia de la infección por VIH en varones norteamericanos con relaciones homosexuales
Más beneficios para la terapia del VIH con interleukina-2
La conveniencia del despistaje del cáncer anal en varones homosexuales
Factores de riesgo no tradicionales de enfermedad coronaria en pacientes diabéticos
El virus de la hepatitis C, la causa más frecuente hoy en día
de hepatitis crónica, se transmite a través de la sangre
(transfusiones, pinchazos accidentales con material contaminado de sangre,
drogadicción...), pero esta vía sólo explica el 50%
de los casos. La posibilidad de transmisión sexual todavía
es debatida.
Chlamydia pneumoniae es un germen que produce infecciones respiratorias como bronquitis y neumonías. Recientemente varios estudios han mostrado una asociación entre infección por este germen y arteriosclerosis; de hecho el germen se ha hallado en las placas de ateroma (trombos formados por colesterol en las paredes de las arterias) de las arterias coronarias.
La enfermedad de Crohn es una inflamación del intestino que produce diarrea crónica, a menudo con sangre. Su causa es desconocida, aunque se le ha atribuido un origen autoinmune, es decir: el propio sistema de defensa de organismo atacaría a la pared del intestino; de hecho
el tratamiento se basa en corticoides (potentes fármacos antiinflamatorios)
e inmunosupresores, (fármacos capaces de disminuir e incluso anular
la acción del sistema inmunitario de defensa), aunque la eficacia
de este tratamiento es parcial.
El posible uso de agentes biológicos (bacterias o virus) como
armas de guerra o de terrorismo ha producido un considerable interés
recientemente en la prensa legal y científica La mejor defensa
contra estos agentes es la vacunación. Este artículo pasa
revista a las 10 armas biológicas más probables. Peste
Ahora que está claro que la infección por el virus de
la inmunodeficiencia humana es, hoy por hoy, incurable, es vital mantener
lo más suprimida posible la multiplicación de este virus
para evitar la progresión de la enfermedad. Varios trabajos previos
han mostrado que los tratamientos potentes basados en la combinación
de tres fármacos pueden controlar la enfermedad durante dos o más
años. Este estudio describe los resultados a los tres años
en pacientes que tomaban el inhibidor de la proteasa indinavir más
los inhibidores de la retrotranscriptasa zidovudina y lamivudina y que
no habían tomado previamente otro fármaco que zidovudina
(es decir, que presentaban probablemente resistencia a este fármaco
y a ningún otro). El 65% de los pacientes se mantenían con
virus indetectables en la sangre al cabo de tres años, con aumento
medio de linfocitos CD4 (T4) de 200/mm3. El 35% de fallos se debió
a toxicidad del tratamiento y a fallo de la medicación para controlar
la multiplicación viral; esto último pudo deberse a toma
incorrecta de la medicación o a desarrollo progresivo de resistencias.
La toxicidad más importante fue la producción de cálculos
renales (debida a indinavir) y se presentó en el 36% de los pacientes.
La transfusión de sangre infectada por VIH transmite la enfermedad
en el 100% de los casos. Se presenta aquí el caso de un paciente
que recibió sangre infectada procedente de un donante que había
dado resultado negativo en las pruebas para el VIH debido a que se encontraba
en el período ventana (es decir que se había infectado recientemente
y aún no había desarrollado anticuerpos, por lo que daba
negativo en la prueba). La sangre donante contenía unos 11.000 virus
VIH por mililitro de plasma (más los virus contenidos en las células
sanguíneas). Tan pronto se conoció este hecho, dos días
más tarde de la transfusión, el receptor fue puesto en tratamiento
con terapia triple de nelfinavir más zidovudina más lamivudina
durante 9 meses, durante los cuales todas las pruebas para la detección
del VIH fueron negativas y al cabo de los cuales se suspendió el
tratamiento; seis meses después permanece sin detectarse el virus.
Esto da idea de la importancia de la profilaxis postexposición y
del poder que tiene en evitar la transmisión de la enfermedad incluso
ante inoculaciones masivas, como en este caso.
En pacientes con infección por VIH en tratamiento triple (un
inhibidor de la proteasa más dos inhibidores de transcriptasa inversa
viral) seguidos durante una media de 6 meses se ha visto que los que tomaban
el 95% o más de las dosis de los inhibidores de la proteasa tenían
un 22% de fracasos con el tratamiento en este tiempo; si tomaban entre
el 80 y el 94% de las dosis presentaban fracaso en el 61% y si tomaban
menos del 80% de las dosis presentaban un 80% de fracasos en el control
de la enfermedad.
La bacteria Helicobacter pylori causa la mayoría de las úlceras
de estómago y duodeno y hoy en día se recomienda que el tratamiento
de la úlcera incluya una tanda de antibióticos para erradicar
este germen de la pared del estómago; la mayor carestía de
estos tratamientos queda ampliamente compensada al curarse definitivamente
el problema en la mayoría de los casos. La combinación ideal
de fármacos no está del todo clara; la mayoría de
los médicos se inclinan por la combinación de un fármaco
inhibidor de la secreción ácida del estómago, como
omeprazol, con los antibióticos claritromicina y amoxicilina durante
una semana (pauta triple), aunque otros aducen que es más barata
y eficaz la pauta cuádruple, que combina omeprazol, amoxicilina,
metronidazol (otro antibiótico) y bismuto (con efecto neutralizador
de H.pylori.). Una estrategia es comenzar con una de las pautas y cambiar
a la otra si se detecta persistencia de la infección (fracaso) tras
el tratamiento.
La incidencia de embarazos múltiples es alta tras el tratamiento
de la infertilidad femenina con gonadotropinas,, que son hormonas que inducen
la ovulación, debido a que éstas pueden inducir ovulación
múltiple, esto es, que varios folículos ováricos produzcan
un óvulo fértil. En un estudio realizado sobre 441 embarazos
tras tratamiento con gonadotropinas hubo 314 embarazos únicos, 88
embarazos gemelares, 22 de trillizos, 10 de cuatrillizos, 5 de quintillizos
y 2 de sextillizos. El riesgo embarazo múltiple se correlacionó
con una concentración de estradiol (hormona sexual femenina producida
en respuesta a la estimulación con gonadotropinas) mayor de 1.385
picogramos por mililitro de sangre (cuando, en realidad, con estos tratamientos
se persigue incrementar dicha hormona hasta 2.500 ó más)
y con la producción de 7 ó más folículos ováricos.
Estos datos sugieren que las pautas actuales de estimulación ovárica
pueden ser excesivas.
En dos estudios realizados en Escocia con una separación de 20
años (1.972-6 y 1996) se ha visto que se ha producido un notable
aumento del asma alérgica. Entre las personas no fumadoras se diagnosticó
asma en el 3% en el primer estudio y en el 8,2% en el segundo y se
diagnosticó asma alérgica ("fiebre del heno") en el 5,8%
de las personas en el primer estudio y en el 19,9% del segundo estudio.
Entre las personas fumadoras se diagnosticó asma en el 1,6% en el
primer estudio y en el 5,3% del segundo, y asma alérgica en el 5,4%
de las personas en el primer estudio y en el 15,5% en el segundo. Se llegó
a la conclusión de que el diagnóstico de asma no alérgica
había aumentado probablemente como consecuencia de una mejoría
en el diagnóstico, siendo la prevalencia real similar en los dos
estudios, mientras que el asma alérgica había aumentado realmente
a más del doble. Estos datos confirman una tendencia reciente de
una derivación del sistema inmunológico humano hacia la atopia,
es decir, a reaccionar mediante la producción de reacciones alérgicas
frente a antígenos (sustancias extrañas al organismo) frente
a los que antes no presentaba reacción.
Los anorexígenos (sustancias que disminuyen el apetito) fentermina,
fenfluramina y dexfenfluramina se han asociado desde 1.997 con un posible
aumento de la frecuencia de insuficiencia valvular (cierre incompleto de
las válvulas del corazón, lo que provoca reflujo de sangre
y vaciamiento incompleto de las cavidades del mismo) Por entonces se comunicó
en diferentes estudios una prevalencia de insuficiencia valvular de alrededor
del 30% en pacientes que llevaban tomando estos anorexígenos entre
6 y 24 meses. Basados en estos estudios los fabricantes de estos fármacos
los retiraron del mercado el 15 de septiembre de 1.997. Datos más
recientes sugieren que este aumento de frecuencia puede ser ficticio, motivado
por la gran sensibilidad de la ecografía doppler (exploración
que mide la velocidad de flujo de la sangre a través de las válvulas
del corazón con una gran precisión) que entonces se empezaba
a usar masivamente. Sin embargo si se consideran solamente los casos de
insuficiencia valvular importante o severa la asociación de antecedentes
de consumo de estas sustancias con estas anómalas valvulares continúa
siendo fuerte, por lo que se recomienda que sigan proscritas y, a los pacientes
que las han tomado se les aconseja consultar a su médico, aconsejándoseles
ecocardiografía si presentan síntomas cardíacos, soplos
o antes de realizarse una extracción dentaria, dado el riesgo aumentado
de infección de las válvulas cardíacas lesionadas
con estos procedimientos.
La proteinuria (presencia de proteínas en la orina, detectable
por análisis de orina en el laboratorio o, simplemente, con la tira
reactiva que se vende en las farmacias) se ha considerado desde hace tiempo
un indicador de mal control, prolongado durante muchos años, de
la diabetes y, por ello, no es de extrañar su relación con
otras complicaciones de la diabetes a largo plazo, fundamentalmente con
la arteriosclerosis. Estudios recientes confirman la relación de
la proteinuria en la diabetes con la enfermedad arteriosclerótica
coronaria; la asociación es tan fuerte que se piensa incluso si
la proteinuria puede ser una causa de arteriosclerosis más que un
simple marcador de un mal control de la diabetes. El cómo produciría
arteriosclerosis la proteinuria no está claro, pero puede ser a
través de la pérdida por la orina de proteínas anticoagulantes
presentes en la sangre; el déficit de anticoagulantes es un factor
de riesgo conocido para la arteriosclerosis. La presencia de proteinuria
en la diabetes aconseja iniciar un tratamiento para minimizar el riesgo
de complicaciones arterioscleróticas, fundamentalmente con antiagregantes
plaquetarios (aspirina) y, probablemente, antihipertensivos para mantener
cifras de tensión diastólica menores de 85 milímetros
de mercurio.
En el origen del cáncer juegan un papel los factores genéticos
(hereditarios) y ambientales (adquiridos a lo largo de la vida). Para intentar
dilucidar la influencia de cada uno de estos factores se presenta en la
prestigiosa revista médica The New England Journal of Medicine un
estudio de los Países Escandinavos en el que se investiga la incidencia
de cáncer en parejas de gemelos (más de 44.000 parejas) nacidas
entre 1.870 y 1.958. Se sabe que los gemelos homocigóticos (idénticos,
nacidos del mismo óvulo fecundado) tienen los mismos genes, es decir,
la misma información genética, y que los gemelos dizigóticos
(no idénticos, nacidos de dos óvulos diferentes) comparten
el 50% de los genes. Se observó la presencia de al menos un cáncer
en 10.000 personas; hubo un riesgo aumentado de cáncer en los gemelos
de las personas con cáncer de estómago, intestino, pulmón,
mama y próstata, pero solo se comprobó importancia de los
factores hereditarios en el cáncer de próstata (el 42% del
riesgo quedaba explicado por factores hereditarios), en el cáncer
de colon ( la herencia explicaba el 35% del riesgo) y de mama (27% del
riesgo es atribuíble a factores hereditarios). En el resto de los
casos el aumento del riesgo en gemelos podía explicarse por compartir
los mismos factores ambientales. Los factores ambientales explicaban el
52-82% del riesgo.
Los autores del artículo consideran el aumento que ha experimentado
la obesidad infantil en las dos últimas décadas el resultado
de los cambios en el estilo de vida de los países desarrollados:
La infiltración del hígado por grasa no asociada a alcoholismo
(esteatohepatitis no alcohólica) se observa en el 20-60% de los
adultos con obesidad y, según los autores de este artículo,
en el 10-15% de los chicos obesos de 16-18 años. Los autores encuentran
niveles descendidos de antioxidantes en la sangre de estos chicos y ensayan
una terapia a base de ?-tocoferol (vitamina E, un conocido antioxidante),
400 a 1.200 unidades al día, en un grupo de ellos que no eran capaces
de perder peso. En la mayoría de ellos se normalizaron las pruebas
hepáticas a los 2-3 meses de iniciado el tratamiento.
Los estudios llevados a cabo al final de los 80 en varones norteamericanos
que mantenían relaciones homosexuales sugerían que la epidemia
de infección por VIH había tocado techo y empezaba a descender.
Sin embargo en un estudio reciente realizado entre 3.492 varones homosexuales
más jóvenes (15 a 22 años) pertenecientes a 7 ciudades
norteamericanas de diferentes estados la prevalencia de infección
por VIH fue alta: en promedio estaban infectados el 7,2%, con un rango
del 2,2 al 12,1%. Sólo el 18% de los infectados sabían que
lo estaban. Los factores que se asociaron más fuertemente con infección
por VIH fueron ser de raza negra u otra raza no blanca, haber tenido relaciones
sexuales anales alguna vez y haber tenido relaciones sexuales con más
de 20 hombres. La frecuencia de las relaciones sexuales anales no protegidas
(sin condón) en los últimos seis meses era alta: en promedio
41%, rango33 a 49%. Todos estos datos indican que la epidemia está
aumentando de nuevo, jugando a favor de esto la sensación de impunidad
frente a la enfermedad y la trivialización de ésta derivadas
del conocimiento público de la existencia de un tratamiento efectivo.
Todo esto es muy peligroso porque puede llevar en unos años a una
rápida expansión del virus, cada vez más resistente
frente a un armamentario terapéutico limitado.
El tratamiento actual de la infección por VIH se basa en la combinación
de varios fármacos antirretrovirales, habitualmente dos inhibidores
nucleósidos de la enzima transcriptasa inversa y un inhibidor de
la enzima proteasa; en ocasiones este último se sustituye por otro
inhibidor de la transcriptasa inversa del tipo no nucleósido (terapia
antirretroviral muy activa, en inglés conocida con las siglas HAART).
Este tratamiento, dependiendo de si el paciente ha tomado ya previamente
fármacos antirretrovirales (y presenta, por tanto, resistencia a
éstos) o no, logra hacer indetectable al VIH en la sangre en un
50-70%. Sin embargo, no todos los pacientes en quienes el virus se hace
indetectable recuperan sus cifras normales de linfocitos T4, probablemente
porque el sistema inmunológico ha quedado exhausto tras la larga
batalla contra el VIH. Con idea de potenciar al sistema inmunológico
se empezó a usar en 1.998 la interleukina-2, una sustancia producida
por los linfocitos T4 (ahora sintetizada en laboratorio)
La detección de un proceso antes de que dé síntomas
mediante la búsqueda activa del mismo está justificada si
el proceso es relativamente frecuente, causa mortalidad o morbilidad elevadas
y es tratable si se detecta en una fase temprana.
En un estudio entre 1.676 pacientes diabéticos de mediana edad
sin antecedentes de enfermedad coronaria seguidos durante 8 años
(de 1.987 a 1.995) se observó algún suceso isquémico
coronario (falta de riego en las arterias coronarias: infarto, angina de
pecho) en 186. Además de los factores de riesgo coronario tradicionales
(hipertensión, tabaquismo, niveles elevados de colesterol y bajos
de HDL-colesterol) se asociaron con isquemia coronaria otros cuya asociación
hasta ahora era menos conocida, como niveles elevados de fibrinógeno
(proteína de la coagulación) o desconocida, como niveles
descendidos de albúmina (la proteína más abundante
en el suero sanguíneo) y niveles elevados de factor VIII y factor
von Willebrand (proteínas de la coagulación) y de leucocitos.
Dado que estos factores están a menudo alterados en el mismo sentido
en los procesos inflamatorios (se elevan el fibrinógeno, el factor
VIII, el factor von Willebrand, y los leucocitos y desciende la albúmina)
es posible que estos resultados traduzcan que en el origen de la arteriosclerosis
haya un estado de inflamación que lesione las arterias y favorezca
la trombosis. Otros factores recientemente conocidos, como lipoproteína
a, mostraron una asociación muy débil. No se analizó
la posible influencia de la infección por Chlamydia pneumoniae.
Noticias de Mayo 2000 - Junio 2000
Detección del virus de la hepatitis C en el semen
Unos médicos franceses presentan un trabajo en el que se detecta
el virus de la hepatitis C (VHC) en el semen 8 de 21 pacientes (38%) con
hepatitis C crónica; la cantidad de virus en el semen fue mucho
menor que en la sangre (entre 20 y 200 virus por mililitro de semen y alrededor
de 1.000.000 de virus, como media, por mililitro de sangre. Esto explica
que la transmisión sexual del hombre a la mujer de la hepatitis
C sea infrecuente, pero posible, y hace aconsejable el uso de preservativo
en las relaciones sexuales de los infectados por el virus C de la hepatitis.
No tenemos noticia, hasta la fecha, de la detección del virus
de la hepatitis C en las secreciones genitales femeninas ni de ningún
trabajo que estudie la transmisibilidad de la hepatitis C por vía
sexual de la mujer al hombre.
(The Lancet, julio de 2000)
Relación entre infección por Chlamydia pneumoniae y aneurisma
de aorta abdominal
El aneurisma de la arteria aorta es una dilatación del calibre
de la misma debido a debilidad de su pared y, cuando alcanza un diámetro
crítico, corre el riesgo de romperse.
En un estudio de pacientes canadienses con y sin aneurisma de aorta
en su porción abdominal se ha hallado que la presencia de anticuerpos
contra Chlamydia pneumoniae es más frecuente entre los primeros
(96%) que entre los que no tenían aneurisma (87%); descartando otros
factores de riesgo para tener aneurisma de aorta (tabaquismo, hipertensión
y edad avanzada) la presencia de anticuerpos contra este germen producía
un riesgo de tener aneurisma aórtico de 5,97 contra 1. Queda aún
por determinar, sin embargo, si este germen no sería un mero "residente"
en un tejido previamente arteriosclerótico.
(Clinical Infectious Diseases, junio de 2.000)
Una nueva hipótesis sobre el origen de la enfermedad de Crohn
Dos especialistas digestólogos norteamericanos presentan una
hipótesis original y verosímil, según la cual la enfermedad
de Crohn sería en realidad una inmunodeficiencia, es decir un fallo
en las defensas del organismo. Este fallo estaría a nivel inicial
en el sistema de defensa, concretamente en los leucocitos polinucleares
(leucocitos encargados de luchar en primera línea contra el ataque
de las bacterias, fagocitándolas, es decir ingiriéndolas.)
El fracaso en la batalla inicial contra algunas bacterias presentes habitualmente
en la luz del intestino permitiría la llegada de éstas al
interior de la pared intestinal, donde desencadenarían la acción
de la siguiente
línea del sistema de defensa, que son los linfocitos T y que
sólo son capaces de detener el proceso a expensas de crear una gran
inflamación. En apoyo de su teoría citan dos hechos: un buen
número de enfermedades caracterizadas por el mal funcionamiento
de los leucocitos polinucleares cursan con síntomas intestinales
similares a la enfermedad de Crohn y en la enfermedad de Crohn se ha demostrado
repetidamente un mal funcionamiento de los leucocitos polinucleares. Esto
tiene importantes aplicaciones de cara al tratamiento, que debería
dirigirse a aumentar la función de los polinucleares (para lo cual
existen varios fármacos) y a disminuir la cantidad de algunas bacterias
intestinales (para lo que hay numerosos antibióticos.) Los estudios
en un futuro próximo darán validez o no a esta teoría.
(Digestives Diseases and Sciences, junio de 2.000)
Inmunización contra agentes bélicos biológicos
Carbunco
El Bacillus anthracis es una bacteria que vive habitualmente
en el suelo como esporas (forma de resistencia) y que, inoculado por vía
cutánea, produce una severa infección de la piel y los tejidos
blandos; si se adquiere por inhalación provoca una neumonía
(pulmonía) altamente letal. Se estima que la liberación de
50 kilos de sus esporas a lo largo de 2 kilómetros de un área
urbana de 500.000 habitantes podría producir 125.000 infecciones
y 95.000 muertes. Se sabe que formó parte de los arsenales de Irak
y la antigua Unión Soviética y de la secta japonesa Aum Shinrikyo
(que liberó gas neurotóxico en el metro de Tokio hace algunos
años.) La vacuna contra el carbunco tiene efectos secundarios importantes
en el punto de inyección y están en estudio otras menos tóxicas.
Tiene la desventaja, además, de necesitar 6 dosis a lo largo de
18 meses para ser efectiva, por lo que, en caso de exposición a
esporas de este agente, se recomienda también tratamiento antibiótico
profiláctico. Se recomienda una dosis de recuerdo anual para personas
con riesgo continuo de exposición.
La peste es una enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis,
transmitida por la picadura de la pulga de la rata y que cursa con grandes
ganglios (bubones), fiebre, marcada afectación del estado general
y gran mortalidad si no es tratada pronto. Fue usada como agente biológico
por los japoneses durante la segunda guerra mundial en Manchuria. La vacuna
es muy efectiva contra la peste transmitida por pulgas, pero lo es menos
para la enfermedad adquirida por vía aérea, que es la más
probable en caso de ataque biológico; tiene, además, los
inconvenientes de reacciones locales y generales, de necesitar 3 dosis
para ser efectiva y de la poca duración de su efecto protector,
por lo que están en estudio nuevas vacunas.
Brucelosis
La brucelosis o fiebre de Malta es una enfermedad producida por
bacterias del género Brucella, raramente letal pero incapacitante,
ya que cursa con fiebre, dolores de cabeza, músculos y articulaciones
y marcada debilidad. La vacuna es efectiva en el ganado, que es el reservorio
de esta enfermedad, pero ha sido raramente empleada en humanos ya que puede
producir la enfermedad (se fabrica a base de Brucella viva atenuada.) Están
en estudio otras vacunas.
Tularemia
La tularemia, enfermedad producida por la bacteria Francisella tularensis
y transmitida por contacto con animales salvajes infectados, cursa con
fiebre y crecimiento de ganglios; la forma transmitida por vía aérea
es altamente letal y se transmite de unas personas a otras. La vacuna es
moderadamente efectiva y puede producir tularemia en
los receptores. No está disponible más que para fines
investigacionales.
Fiebre Q
La fiebre Q está producida por Coxiella burnetii, se transmite
por vía aérea y es raramente letal pero altamente incapacitante
durante su curso, habitualmente autolimitado en una semana. Estuvo incluída
en el arsenal de armamento biológico de USA hasta 1.969. La vacuna
actual es muy efectiva, pero puede causar reacciones locales (en el punto
de inyección) severas en las personas que ya han tenido contacto
con este germen, por lo que requiere realizar antes una prueba cutánea.
Está en estudio una nueva vacuna.
Viruela
Aunque erradicada del mundo en 1.977, es posible que existan reservorios
de este virus en laboratorios con fines militares. La vacuna es muy efectiva,
pero se ha dejado de fabricar en 1.982 y las existencias van perdiendo
efectividad, por lo que, en vista de su potencial uso como arma biológica,
en USA se está comenzando a producir una nueva vacuna.
Encefalitis equina venezolana
Esta enfermedad, producida por el virus de este nombre y transmitida
por picadura de mosquitos, es raramente letal pero altamente incapacitante.
La vacuna no es uniformemente efectiva y produce frecuentemente reacciones
generales. Está disponible en USA y se está desarrollando
otra menos tóxica.
Botulismo
Está causado por la toxina producida por la bacteria Clostridium
botulinum, se transmite por vía digestiva y cursa con una parálisis
rápidamente progresiva, con una alta mortalidad si no se trata pronto.
Es posible que pueda transmitirse por vía aerógena con fines
militares. Al ser una enfermedad rara no se ha desarrollado una vacuna
comercial y solo existe una investigacional.
Enterotoxina estafilocócica
Es una toxina producida por la bacteria Staphylococcus aureus, transmitida
por vía digestiva, que produce una diarrea aguda autolimitada pero
incapacitante mientras dura. Es posible que por vía aerosolizada
produzca neumonía y síntomas generales. No existe vacuna
efectiva pero está en desarrollo.
Ricino
Es una proteína obtenida del aceite de castor muy irritante
por vía digestiva, respiratoria y cutánea y es potencialmente
letal. Está en estudio una vacuna basada en la toxina ricínica
inactivada.
(Clinical Infectious Diseases, Julio de 2.000).
Supresión de la presencia del VIH en la sangre durante tres años
con terapia triple
(Annals of Internal Medicine, julio de 2000)
Prevención del desarrollo de infección por VIH tras transfusión
de sangre contaminada
(Annals of Internal Medicine, julio de 2000)
Importancia de la adherencia al tratamiento en la evolución de
la infección por VIH
Dado que la infección por VIH se ha convertido en un proceso
crónico, es vital para su control que la adherencia al tratamiento
sea óptima, lo cual es sumamente difícil dada la gran cantidad
de pastillas que los pacientes deben tomar por tiempo indefinido.
(Annals of Internal Medicine, Julio del 2.000)
Análisis coste-efectividad de dos estrategias de erradicación
de Helicobacter pylori
En un estudio con 97 pacientes españoles diagnosticados por endoscopia
de úlcera y de infección por H. pylori la pauta triple erradicó
la bacteria en el 81% y la cuádruple en el 68,7%.
Si se comenzaba con la pauta triple y se aplicaba después la
cuádruple a los fracasos se conseguía la erradicación
de la bacteria en el 91,8%, mientras que si se procedía al revés
se erradicaba el germen en el 72,9%. El coste medio por caso tratado fue
menor con esta segunda estrategia, pero el índice coste-efectividad,
o coste por caso erradicado, resultó menor para la estrategia de
comenzar con la pauta triple y aplicar la cuádruple a los fracasos.
(Medicina Clínica, junio del 2.000)
Reducción del riesgo de embarazo múltiple tras estimulación
ovárica con gonadotropinas
(The New England Journal of Medicine, julio de 2000)
Aumento en
la prevalencia de asma
(British Medical Journal, julio de 2000)
Enfermedad de las válvulas del corazón asociada a consumo
de píldoras adelgazantes
(Cardiovascular, junio del 2.000)
La proteinuria y las complicaciones arterioscleróticas en la
diabetes
(American Heart Journal, junio del 2.000)
Factores ambientales y genéticos en el origen del cáncer
(The New England Journal of Medicine, julio de 2000)
alimentación a base de comida rápida, hipercalórica
y rica en grasas y reducción de la actividad física debida
a la progresiva menor importancia de la educación física
escolar, el aumento de actividades sedentarias derivadas del uso del vídeo,
los juegos de ordenador, internet y televisión y el uso creciente
del automóvil para desplazar a los niños a cualquier lugar.
El consumo de comida rápida está reforzado por la propaganda
televisiva y por los regalos y juegos que lleva a menudo asociada. En un
estudio que abarca de 1.998 a 1.994 el 20% de los niños estadounidenses
entre 12 y 17 años tenían sobrepeso y del 8 al 17% eran obesos;
entre los 6 y los 12 años eran obesos el 10%. En Inglaterra un estudio
de 1.996 identificó sobrepeso en el 22% de los niños de 6
años y en el 31% de los de 15 años y obesidad en el 10% a
los 6 años y en el 17% a los 15 años. Como resultado de esta
epidemia los factores de riesgo para enfermedades del adulto ahora empiezan
en la infancia; la obesidad infantil se asocia a alteraciones en los huesos
de las caderas, dolores de cabeza, apneas de sueño, cálculos
en la vesícula biliar, degeneración grasa del hígado,
poliquistosis de los ovarios, diabetes, aumento de los lípidos sanguíneos
e hipertensión. Los autores proponen un programa de lucha basado
en le educación de las familias y en la figura de equipos de pediatras
especializados en obesidad, integrados por especialistas en nutrición,
endocrinología, aparato digestivo y por psicólogos.
(The Journal of Pediatrics, junio del 2.000)
Degeneración grasa hepática y obesidad infantil
En el mismo número de la revista otros médicos tratan
a otro grupo de niños obesos que sufrían esteatohepatitis
con ácido ursodesoxicólico, un ácido biliar que se
ha invocado como protector hepático; sin embargo el tratamiento
fue totalmente inefectivo en los niños que no consiguieron perder
peso.
(The Journal of Pediatrics, junio del 2.000)
Prevalencia de la infección por VIH en varones norteamericanos con
relaciones homosexuales
(JAMA, julio del 2.000)
Más beneficios para la terapia del VIH con interleukina-2
que produce un marcado aumento de los mismos; varios ensayos clínicos
han confirmado un aumento espectacular de los linfocitos T4 en los pacientes
que tomaban tratamiento antirretroviral a quienes se les añadía
interleukina-2 al tratamiento. Posteriormente se vio que la interleukina-2
ayudaba además a reducir la cantidad de virus presentes en los linfocitos
en reposo, a los que la medicación antirretroviral no afecta. Un
estudio actual revela una nueva ventaja, ya que los pacientes que la usaron
(dosis de 7,5 millones de unidades subcutáneas 2 veces al día
durante 5 días consecutivos cada 8 semanas) lograron controlar mejor
a los virus VIH presentes en la sangre: al cabo de un año alcanzaban
la supresión de la presencia del VIH exactamente en el doble de
casos que los que usaban sólo medicación antiviral. A las
dosis citadas, sin embargo, los efectos secundarios importantes son frecuentes
(fiebre, cansancio, dolores musculares y de articulaciones). Es posible
que en un futuro próximo la interleukina 2 se empiece a usar,
además de para aumentar la cantidad de linfocitos T4, para mejorar
y prolongar la supresión del VIH
(JAMA, julio del 2.000)
La conveniencia del despistaje del cáncer anal en varones
homosexuales
El cáncer de ano está producido por una infección
de la mucosa anal por un virus, el papilomavirus humano, que, en algunos
casos, produce grados progresivos de alteración de las células
hasta que éstas se vuelven cancerosas, en una forma similar a como
se produce el cáncer de cuello de útero, que también
está causado por el mismo virus. Esto es detectable por una simple
citología anal, tomada con un escobillón y observada al microscopio
tras teñirla.
El papilomavirus humano es un patógeno transmitido por vía
sexual, y las personas sexualmente muy activas están infectadas
en mayor proporción. La prevalencia en varones homo o bisexuales
es del 60 al 75%. En la población general el cáncer anal
es raro (0,8 casos por 100.000 personas y año), pero en varones
homosexuales es 80 veces más frecuente. Asumiendo que la frecuencia
de aparición de lesiones precancerosas anales en varones infectados
por el papilomavirus es de 1,9%, que el ritmo de progresión anual
de una lesión maligna inicial (de bajo grado) a una lesión
maligna de alto grado es de 16,5%, que la progresión de ésta
a cáncer invasivo es de 3,6% por año, que la regresión
(desaparición) de las lesiones precancerosas puede ocurrir en el
11-22% por año y que la mortalidad a 5 años del cáncer
anal cuando ya es invasivo es del 44%, unos médicos norteamericanos
concluyen que el despistaje del cáncer anal mediante citologías
resulta efectivo y conveniente cuando se realiza cada 3 años; la
realización de citologías cada menos tiempo encarece el proceso
aportando pocas ventajas. Si los varones fuesen además seropositivos
para el VIH el ritmo de progresión de las lesiones es mayor y el
despistaje debería hacerse cada año.
(The American Journal of Medicine, junio del 2.000)
Factores de riesgo no tradicionales de enfermedad coronaria en pacientes
diabéticos
(Annals of Internal Medicine, julio de 2000)