Mayo Clinical Proceedings, abril del 2000
Nuevos factores de riesgo para la arteriosclerosis
Las complicaciones de la arteriosclerosis son bien conocidas e incluyen
infarto de miocardio, infarto cerebral e isquemia ("falta de. riego") en
las extremidades, fundamentalmente. Hasta ahora se habían reconocido
como causas de arteriosclerosis la edad avanzada, el sexo masculino, la
herencia, la hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes y
las alteraciones de los lípidos de la sangre (elevación del
colesterol total, elevación del colesterol de "baja densidad" y
disminución del colesterol de "alta densidad"), pero estos factores
no explican ni el 50% de los casos.
Este artículo revisa los conocimientos recientes sobre otros
factores implicados en la obstrucción de las arterias, como son:
-Niveles elevados en sangre de homocisteína, un. aminoácido
que forma parte de numerosas proteínas y que puede estar elevado
en varias enfermedades y de manera hereditaria. Aparte de tratar las enfermedades
causales, puede contrarrestarse su tendencia generadora de arteriosclerosis
con suplementos de vitaminas B y ácido fólico.
-Niveles elevados en sangre de fibrinógeno, una proteína
esencial para la coagulación de la sangre, y disminución
de la fibrinolisis, sistema de proteínas sanguíneas encargadas
de disolver los coágulos. Ambos factores pueden tratarse con fármacos.
-Aumento de la agregabilidad (tendencia a formar grumos al unirse entre
ellas) de las plaquetas (células de la sangre encargadas de formar
un "tapón" sobre el coágulo cuando se produce una hemorragia).
Puede tratarse con fármacos.
-Niveles elevados en sangre de lipoproteína A, una proteína
que transporta colesterol. No se conoce tratamiento efectivo.
-Niveles elevados en sangre de Proteína C reactiva y de ICAM-1,
dos proteínas implicadas en los procesos de inflamación.
Es posible que puedan tratarse con fármacos antiinflamatorios.
-Algunos agentes infecciosos comunes, sobre todo Chlamydia pneumoniae,
causante de infecciones respiratorias y cuya presencia se ha demostrado
en las lesiones obstructivas de las arterias. Es posible que el tratamiento
antibiótico efectivo reduzca o elimine el riesgo derivado de este
agente.
AIDS, ¿abril?
del 2.000
Interrupción del tratamiento contra el virus del SIDA
Se presentan los casos de 12 pacientes infectados por el virus del
SIDA y que estaban recibiendo tratamiento muy potente contra éste,
manteniéndose el virus indetectable en la sangre durante más
de dos años y habiendo recuperado un nivel de defensas normal. Al
interrumpir el tratamiento el virus reapareció en la sangre en 10
de los 12 unos 14 días después; en 2 de los 12 no había
reaparecido al cabo de un mes.
Hasta hace muy poco se creía que , tras eliminar el virus del
SIDA de la sangre, bastaba con mantener el tratamiento unos tres años
para erradicar totalmente el virus del organismo. Este ejemplo confirma
las sospechas de que, incluso en los pacientes que mejor responden al tratamiento,
éste debe mantenerse , hoy por hoy, de por vida.
The Lancet, abril del 2.000
Uso de inhaladores en el asma y osteoporosis
El uso de corticoides produce un gran beneficio en los síntomas
de asma bronquial, pero presenta una considerable toxicidad, por ejemplo
osteoporosis (disminución de la densidad de los huesos, mal llamada
"descalcificación"). La aparición en el mercado de corticoides
inhalados (Pulmicort, Flixotide, etc) reduce en gran medida la toxicidad.
Se ha considerado que una dosis inhalada de hasta 0,4 miligramos al día
es segura y que las superiores a 0,8 miligramos al día producen
cierta toxicidad.
En un estudio se halla que el grado de osteoporosis es proporcional
a la dosis total de corticoides inhalados (dosis diaria multiplicado por
numero de días de uso). Así, un paciente que ha inhalado
2 miligramos (10 pulsaciones de Pulmicort-200) de Budesonida al día
durante 7 años tiene una densidad ósea de una desviación
standard menos, y un riesgo de fractura por osteoporosis doble ) que otro
que ha inhalado 0,4 miligramos (2 pulsaciones de Pulmicort-200) al día
durante un año. Se recomienda vigilar y tratar el riesgo de fractura
a los pacientes que han recibido una dosis total mayor de 5.000 miligramos.
Archives of Internal Medicine, abril del 2.000
El consumo ligero a moderado de alcohol reduce el riesgo de diabetes tipo 2.
El riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2 (tratable sin insulina,
generalmente de comienzo en la vida adulta) tiene un componente hereditario
y otros que dependen del estilo de vida, peso corporal, pautas de alimentación,
etc.
Un estudio muy amplio halla, contra la creencia previa, que el consumo
diario moderado de alcohol reduce el riesgo de desarrollar diabetes a la
mitad respecto a las personas que nunca beben alcohol.
Sobrepeso, obesidad y riesgo
para la salud
En un extenso artículo especial el Grupo Nacional (EEUU) Para
La Prevención y Tratamiento De La Obesidad recuerda las definiciones
de Indice de Masa Corporal (IMC) (peso corporal en kilos dividido por la
altura, en metros, elevada al cuadrado), sobrepeso (IMC en adultos entre
25 y 29,9) y obesidad (IMC en adultos superior a 30), y repasa el conocimiento
actual sobre las enfermedades causadas por la obesidad: diabetes mellitus
tipo 2; infarto de miocardio; trombosis arterial cerebral; apneas del sueño
(obstrucción de las vías aéreas altas durante el sueño);
cálculos en la vesícula biliar; esteatohepatitis (infiltración
del hígado por grasa); artrosis; aumento de la frecuencia de ciertos
tipos de cáncer, como el de mama, útero y colon (intestino
grueso), y otras. Además está demostrada su relación
con el aumento de mortalidad por todas las causas. La obesidad que tiene
efectos más nocivos es la de tipo androide o masculino, con acúmulo
graso principalmente en el abdomen, frente a la ginoide o de tipo femenino,
con acúmulo de grasa alrededor de caderas y muslos
The New England Journal of Medicine, abril
del 2.000
Brote de una nueva forma de encefalitis en el sureste asiático
El artículo describe la existencia de más de 200 casos
de encefalitis (infección del cerebro) en personas en contacto con
cerdos en Malasia, ocurridas entre 1.988 y 1.999. Se manifestaban como
un cuadro de fiebre, dolor de cabeza,vómitos, disminución
del nivel de conciencia, en ocasiones convulsiones y produjo una alta mortalidad
(en torno al 30%) y secuelas (lesiones residuales ) incluyendo estado vegetativo,
en un 15%. Se debe a un virus recientemente descubierto (Nipah virus),
para el que no se conoce tratamiento.
Hasta el momento no se han descrito casos en otras regiones del mundo,
salvo las producidas en Australia por un virus parecido (Hendra virus),
transmitido por los caballos, y parece tratarse de otra encefalitis endémica
(que afecta solamente a una región concreta y se mantiene allí
crónicamente).
British Medical Journal, 6 mayo 2.000
Tratamiento de la hiperhidrosis
La hiperhidrosis es una producción excesiva de sudor por las
gándulas sudoríparas. Habitualmente afecta a las palmas de
las manos, las plantas de los pies y las axilas, pero puede ocurrir en
toda la superficie corporal. Los pacientes afectos (alrededor de un 1%
de los británicos) tienen siempre manos húmedas y frías,
a menudo gotean (sobre teclados de ordenador, documentos, tinta…,con los
consabidos efectos) y suelen destrozar ropa y calzado rápidamente.
Afortunadamente esta sudoración es, en principio, inodora.
El tratamiento con antitranspirantes aplicados tópicamente
suele causar irritación cutánea y tiene un efecto parcial.
Los fármacos anticolinérgicos (que interrumpen la liberación
de la sustancia que activa las glándulas sudoríparas en las
terminaciones de los nervios en esas glándulas) tienen un efecto
transitorio y producen efectos secundarios, como boca seca y dificultad
para orinar. La destrucción quirúrgica de los ganglios nerviosos
simpáticos localizados en el tórax suele curar la hiperhidrosis
de las palmas, pero raramente la de las axilas y en ambas puede haber recaída
por recrecimiento de las fibras nerviosas. Una solución más
cómoda es inyectar localmente, tanto en palmas como en plantas y
axilas, toxina botulínica, (una poderosa toxina paralizante de la
transmisión nerviosa,causante del conocido botulismo, enfermedad
que puede ser fatal). Su efecto es duradero (11meses) y puede repetirse
su inyección. No tiene efectos secundarios salvo parálisis
transitoria de los músculos de las manos en algunas ocasiones.
Annals of Internal Medicine, 2 mayo 2.000
Intoxicación
por agua en corredores de maratón
Se sabe, por anteriores comunicaciones, que hasta un 18% de los corredores
de maratón desarrollan hiponatremia (disminución de los niveles
de sodio o "sal" en la sangre. Esta disminución tiene mucha importancia
porque, al no disminuir al mismo ritmo el sodio en el cerebro, éste
queda más rico en sal que la sangre, lo que provoca que, en un intento
de equilibrarlo, absorba gran cantidad de líquido y se produzca
un edema cerebral. Este exceso de líquido o hinchazón cerebral
provoca desde síntomas menores hasta coma y muerte).
En este artículo se presentan siete nuevos casos de hiponatremia
y edema cerebral en maratonianos, con la particularidad de que todos ellos
tenían también edema pulmonar. El edema de pulmón
se produce casi siempre por fallo del corazón, pero todos ellos
tenían corazones sanos y se cree que era debido al sufrimiento cerebral.
Un paciente falleció.
La causa de la hiponatremia parece deberse por un lado a pérdidas
de sodio por sudoración y, por otro, a reposición con agua
o líquidos pobres en sodio. Durante el esfuerzo físico extenuante
el riego intestinal es mínimo (se deriva hacia los músculos)
y el agua no se absorbe; al cesar el ejercicio y recuperarse el flujo sanguíneo
intestinal, una gran cantidad de agua se absorbe y pasa del intestino hacia
la sangre, produciendo "dilución" excesiva (hiponatremia).
The Journal Of Infectious Diseases, marzo del
2000
Éxito en los ensayos de una vacuna antigripal en spray nasal
La eficacia de la vacuna antigripal depende de que provoque una producción
de anticuerpos protectores contra tipo de virus gripal que esté
causando la enfermedad en ese periodo. Esto último se consigue variando
la composición según el tipo de virus causante de la epidemia
de cada año. Sin embargo el primer punto, la producción suficiente
de anticuerpos, es difícil de conseguir en los ancianos y los inmunodeprimidos
(personas con pocas defensas frente a las infecciones), que son precisamente
las poblaciones que están en mayor riesgo de desarrollar las complicaciones
graves o mortales de la gripe y que más se beneficiarían
de una vacuna eficaz.
Se presentan los resultados preliminares de la vacunación con
un spray por vía nasal con una vacuna compuesta por proteínas
virales (no virus completos) más una toxina bacteriana como adyuvante
(potenciador de la respuesta inmunitaria), encapsulado todo ello en liposomas
(microesferas de cubierta grasa). Tras 2 dosis de vacuna se detectó
una tasa de anticuerpos protectora en el 60-90% de los menores de 65 años
y en el 50-90% de los mayores de 65 años. No hubo efectos secundarios
de interés salvo rinitis.
Las vacunas aplicadas por vía nasal tienen la ventaja, además,
de que provocan la producción local (en las fosas nasales) de anticuerpos
que bloquean la entrada de los virus. Este parece ser el futuro de la vacuna
antigripal, aunque no se sabe cuando se va a comercializar este tipo de
vacuna.
Ausencia de eficacia
de la vacuna r-gp160 en los infectados por VIH
Se presentan los resultados de la aplicación de una vacuna fabricada
a base de una proteína de la cubierta del VIH (la proteína
gp 160) introducida en un virus no patógeno para el ser humano e
inyectada intramuscularmente, a razón de 6 inyecciones en los 6
primeros meses y posteriormente una cada 4 meses durante 5 años.
Todos los pacientes tenían una infección por el VIH poco
avanzada en el momento de recibir la vacuna. Tras 5 años de estudio
se ha visto que aunque no hubo efectos secundarios de interés y
que los linfocitos T4 (células de defensa) de los vacunados reaccionaban
contra el virus en las pruebas de laboratorio, no se detuvo la progresión
de la enfermedad y los pacientes sufrieron pérdida progresiva del
número de linfocitos T4, infecciones oportunistas y fallecieron
en la misma proporción que otro grupo equivalente de pacientes no
vacunados.
Hasta ahora las vacunas anti VIH se han mostrado totalmente ineficaces
en controlar la enfermedad; casi todas producen una respuesta de los linfocitos
frente al VIH que no se traduce en niguna mejoría clínica.
Probablemente el sistema inmunitario está ya tan estimulado (y sobrepasado)
por el propio VIH que un estímulo ulterior no sea de utilidad.
Clinical Infectious Diseases, marzo del 2000-05-22
Zanamivir como tratamiento preventivo de la gripe
Zanamivir, un inhibidor de una de las proteínas del virus de
la gripe (la neuraminidasa), aplicado en dos inhalaciones al día
durante 5 días, redujo el desarrollo de gripe en las personas que
habían tenido contacto con enfermos durante una epidemia, del 6%
de las que tomaron placebo (un producto inefectivo) al 2-3% en las que
tomaron zanamivir. El mismo fármaco, aplicado como spray nasal,
fue inefectivo.
Dada la eficacia irregular de la vacuna antigripal y a que muchas personas
no se vacunan los esfuerzos se dirigen a tratar la enfermedad, aunque,
hoy por hoy, no hay ningún fármaco eficaz en curar la gripe
una vez que se presenta Estos nuevos fármacos, los inhibidores de
la neuraminidasa, se han mostrado útiles si se toman a las pocas
horas del comienzo de los síntomas y en otros estudios previos han
mostrado una eficacia del 67 al 84% para prevenir el desarrollo de gripe
mientras se tomasen prolongadamente (4 a 6 semanas), algo que parece poco
práctico.
Medicina Clínica, mayo(?) del 2000
Fútbol, televisión y servicios de urgencias
Los autores del estudio presentan datos según los cuales existió
una menor utilización de los servicios de urgencias hospitalarios
del hospital Clinic de Barcelona, en los años 1.997 a1.999, los
días que se retransmitieron por televisión partidos de fútbol
en los que jugaba el equipo local. El descenso medio fue de un 18% y afectó
sobre todo al área de traumatología (descenso del 28%). En
el área de medicina no hubo disminución en la demanda de
atención urgente por enfermedades graves, pero sí (30%)
para los procesos menores.
The Lancet, mayo de 2000
Mal humor y ataques de corazón
En un estudio sobre 12.896 individuos normotensos (con tensión
arterial normal) de edad media y de ambos sexos se encuentra que los que
sufren con frecuencia ataques de ira o cólera tienen 2,7 veces más
probabilidades de sufrir un infarto de miocardio que aquellos que se enfadan
raramente, incluso descontando que los primeros suelen ser más frecuentemente
fumadores que los segundos. Otro estudio muestra que los individuos hostiles
y coléricos tienen niveles más altos en sangre de homocisteína,
lo cual se ha sabido recientemente que es otro factor de riesgo para el
desarrollo de arterioesclerois
The British Medical Journal, mayo de 2000
Los riesgos para la salud de los teléfonos móviles.
Los teléfonos móviles transmiten y reciben ondas de radio
de baja frecuencia (de 900 a 1.800 MHz). La exposición duradera
a estas microondas se ha relacionado con mareos, náuseas, dolores
de cabeza, transtornos de la memoria, alteraciones del sueño, elevación
de la tensión arterial, anomalías en el electroencefalograma, ...
y existe gran preocupación de que puedan causar cáncer. Se
teoriza que el mecanismo de lesión vendría producido por
un aumento de la excitabilidad de las células nerviosas e incluso
por lesión de los genes o material del núcleo celular. Pero
los síntomas referidos proceden de comunicaciones de casos sueltos
y no hay un estudio que compare su frecuencia entre usuarios y no usuarios
de teléfonos móviles. Y los experimentos de carcinogénesis
(formación de cánceres) se han realizado en animales, fundamentalmente
ratas. Por tanto, hoy por hoy no se puede afirmar que supongan una amenaza
seria para la salud, al menos en este sentido y la única recomendación
que puede hacerse es que se limite la exposición a sus microondas
en los niños (con un sistema nervioso en desarrollo).
El único riesgo real y demostrado de los teléfonos móviles
para la salud es el aumento de los accidentes de automóvil que tienen
los conductores mientras hablan por el móvil. Este riesgo existe
tanto si se ocupan las manos en el teléfono cuanto si este es del
sistema manos libres, lo que sugiere que es un efecto de la distracción
causada por la conversación.