El Ministerio de Música Eucaristía
es un grupo apostólico de la parroquia del Sagrado Corazón de
Jesús de la Arquidiócesis de Yucatán, México formado en
octubre de 1996, por jóvenes mayores de 15 años que a través
de la música participamos en el servicio a nuestra comunidad en
las celebraciones litúrgicas y en la evangelización.
A través de esta página queremos compartir experiencias con otros jóvenes comprometidos con Jesucristo y la evangelización a través de la música. Esperamos que esta página sea de su agrado. ¡Que Dios y María los bendigan!
De igual manera extendemos una invitación a todos los Ministerios de Música interesados a suscribirse a la Fraternidad de Ministerios de Música (http://orbita.starmedia.com/~mleon1/index.html), de la que formamos parte. Su finalidad es unir a todos los que nos desempeñamos en este servicio para apoyarnos en este camino y de ser posible llevar actividades en conjunto.
En el Ministerio de Música Eucaristía tenemos dos objetivos principales:
1- Que el joven, a través del apostolado de la música, conozca
y se acerque a Dios y a su Iglesia mediante:
El conocimiento de su fe, la oración
y la lectura de la Palabra.
El servicio a la comunidad en las
celebraciones litúrgicas con la música.
La participación en el sacramento de
la Eucaristía, fuente de vida cristiana.
2- Que el integrante de este
ministerio aprenda a utilizar el don que Dios le ha regalado de
manera que vea la música no sólo en su aspecto artístico y/o
estético, sino sobre todo en su aspecto espiritual, como un
medio eficaz de evangelización y de encuentro con Dios y
nuestros hermanos.
¿Por qué a servir a Dios a través de la música?
Porque la música es ante todo un regalo de Dios y Él se propone que nosotros la disfrutemos como todo lo bueno que nos ha dado (St 1, 17). La música ha representado un papel importante en la vida del Pueblo de Dios ha través de la Historia de la Salvación:
Dios nos manda la música para
adorarle (Sal 100, 4), siendo la alabanza más bella la que brota
de la misma Creación (Sal 150).
David, el famoso rey de Israel, no sólo
fue un gran gobernante sino también un gran músico, al que se
le atribuyen una importante cantidad de himnos que conocemos como
Salmos y que utilizó en todo momento la música como un medio de
adoración, alabanza y culto a Dios (2 Sam 6, 14-15).
Los cánticos fueron una forma común
de alabanza a Dios en el pueblo de Israel (Libro de los Salmos) y
una respuesta gozosa del hombre ante la acción de Dios: Cántico
de Moisés (Ex 15, 1-21), Cántico de Ana (1 Sam 2, 1-11), el
Magnificat de María (Lc 1, 46-55), Cántico de Zacarías (Lc 1,
67-79).
Jesús también usaba el canto como
alabanza al Padre (Mc 14, 26).
Con la música los redimidos alaban a
Dios por toda la eternidad (Ap 14, 2-3).
La música es un medio efectivo de
evangelización (Sal 40, 4).
La música sirve para expresar la
alegría de los hijos de Dios (St 5,13).
El canto y la música son una efectiva
arma de batalla y de liberación contra las fuerzas del mal (2
Cro 20, 1Sam, 16, 14-23).
Desde sus comienzos, la Iglesia ha recomendado el uso del canto y de la música en el culto a Dios (Ef 5, 19-20) y desde entonces ha sido de gran importancia en la celebración del misterio cristiano (Liturgia), sobre todo cuando sigue tres criterios principales según lo expresa el Catecismo de la Iglesia Católica (no. 1157):
La belleza de la oración.
La participación unánime de la
asamblea en los momentos previstos.
El carácter solemne de la celebración.
¿Por qué "Eucaristía"?
Existen varias razones por las cuales decidimos ponerle el nombre de "Eucaristía" a nuestro ministerio. La razón más importante, es que hemos consagrado nuestra labor a Jesús Sacramentado, porque es a Él a quien cantamos domingo tras domingo y a quien recibimos como alimento espiritual que nos da vida eterna.
Otra razón es que la palabra griega "Eucaristía" significa: "acción de gracias"; y es que una de nuestras metas es que a través del don de la música que el Señor nos ha otorgado, le demos siempre gracias y gloria en nuestra vida al único que lo merece, acompañando al resto de la comunidad a hacerlo durante las celebraciones litúrgicas. Por eso es que elegimos como lema del ministerio las palabras de San Pablo a los Efesios (Ef 5, 19-20): "Canten y celebren de todo corazón al Señor, DANDO GRACIAS a Dios Padre siempore y por todas las cosas".
La última razón es que nuestro ministerio nació al amaparo del Congreso Eucarístico Diocesano de 1996, por lo que consideramos este servicio como una gracia de Dios a través de la Eucaristía. Pedimos a Jesús Sacramentado que bendiga siempre nuestros intentos de servirlo día a día, y que el llevar su nombre en nuestro ministerio nos haga ser humildes y atentos a su voz, reconociendo que la obra es suya y la gloria para El.
Para poder alcanzar los objetivos que nos hemos fijado y poder dar los frutos que Dios nos pide (Jn 15, 1-8), utilizamos tres medios principales:
Este es un espacio para que los que nos dedicamos a la música católica compartamos ideas, experiencias y opiniones. Nos gustaría mucho recibir sus comentarios a las preguntas que presentamos en este lugar. Envíen sus respuestas a nuestro correo electrónico uriarte@sureste.com y con gusto publicaremos sus respuestas en el vínculo de abajo.
Pregunta:
¿Cuáles crees que sean los elementos y tópicos para la elaboración de música litúrgica para jóvenes en el nuevo siglo?
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Otros vínculos interesantes:
Página realizada por Alejandro J. Uriarte Torres
Fecha de la última actualización: 25/08/99
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