Nació en Valladolid, Morelia, en 1768, y estudió en el Colegio
San Ignacio de Loyola. En 1791 se casó con Miguel Domínguez, en
ese entonces Corregidor de la ciudad de Querétaro.
Junto con don Miguel Hidalgo y Costilla y el capitán Ignacio
Allende organizó un grupo de conspiración para derrocar al
gobierno español y promover la independencia de la Nueva España.
Mujer brillante y decidida, al enterarse de que los realistas habían
descubierto el lugar donde se guardaban las armas para la rebelión
que se preparaba, convenció a los insurgentes para que no
esperaran hasta diciembre y adelantaran la fecha de la
independencia para septiembre.
Ya su marido le había prohibido seguir frecuentando a los
caudillos rebeldes, pues las autoridades lo habían amenazado con
encarcelarla si ella seguía envuelta en conspiraciones.
Desesperado al ver que no la convencía, el 14 de septiembre de
1810 el marido manda encerrarla en su cuarto y pone un empleado
de la casa para vigilarla y llevarle sus alimentos. Mujer de
recursos, a través de su ventana doña Josefa se pone en
contacto con un mensajero para que cabalgue hacia San Miguel El
Grande (hoy San Miguel de Allende) e informe al capitán Ignacio
Allende la gravedad de la situación. Éste viaja inmediatamente
al pueblo de Dolores y le avisa al cura Hidalgo que la conspiración
ha sido descubierta.
La decisión es unánime: tomar las armas
inmediatamente.
Poco después, doña Josefa es apresada
por las autoridades españolas y permanece prisionera durante más
de tres años. Esta gran patriota mexicana, iniciadora y
promotora del movimiento de independencia, muere en 1829.
Actualmente podemos visitar en la ciudad
de Querétaro la Casa de La Corregidora, en la cual vivió doña
Josefa y que hoy es el palacio de gobierno del estado de Querétaro.
El edificio conserva la ventana del que fuera el cuarto de doña
Josefa, desde donde esta mujer prendió la mecha final de la
Independencia de México.