esa tonada Dada

las madres zig zag de los dioses
de la ciencia las lunáticas estrellas fijas
y las farmacias
padres que dejaron las carpas del anarquismo
desguarnecidas
los huesos árticos
alocados en saint germain
tamborilean
bulbos de luz viviente
afrodisia
"el arte es chatarra" el urinario
dice "haz un hoyo
y nada en él"
un mensaje de la tiesa computadora
"uds son hamburguesas"

 

la novia mecánica

ya no es mecánica, hoy
no ni mañana
la empotraron bajo el túnel
que lleva su nombre
entristecida novia
tus diminutos empaques se dilatan y se zafan
el hombre que te compra un roadster
te arrastra al baile
mecánico y destellante
como una máquina cerebral
el Papa de dada se te monta
te chupa la tubería
y enganchará luego sus seguros en
tus cojines de caucho

 

un poema —tal vez un sueño— para viajeros

ojos claros el árbol
es amigable
incluso un poco lento
dice el amigo Gerónimo
mi reloj marca las
3:15
camino por la vieja esquina de Main Street
pasando el Teatro
Séneca y cruzo
el puente qué tal
ciudadanos
de Salamanca
qué tal dicen los perros
él es amigo del árbol
y mío
él es un tonto color
amarillo ojos que brillan
un poco dentro de los ojos
en Yucatán los cielos nunca están
vacíos y los árboles
de Yucatán hablan lengua maya
alguien nos dijo:
van de viaje

 

poema sueño

montado en el tranvía
a través de las calles de
Salamanca
después de la nueva parada del subterráneo
donde el montón de indios
emergen oscuros granos de maíz
todavía en mi puño
los muertos de Salamanca
elevan mi boca
llena
de canciones y llanto

 

primera pieza de altar

si el mundo se viniese abajo
pequeño rey
se hundiría contigo
en el pozo
tú haces oscuridad y yo hago oscuridad
es lo mismo
alguno sale de ella
los idiotas van de vuelta

 

hambre

1
los prisioneros, sentenciados a muerte
alrededor del mundo
los escuadrones de fantasmas hambrientos casi como ejércitos
que suben y bajan por las calles
siempre detrás de tu casa
nunca enfrente
donde el muro brillante dice al mundo
"aquí vive un gigante feliz"
yo mejor me fugo
no más terror y no más pérdida de la memoria
promete el guardia
le digo: no quiero tener nada que ver con esto
aunque sea un sueño —y lo es—
en la sangre las enzimas son las mismas
todos los prisioneros están marchando y no pararán
hasta que te aplasten
hasta que tu ojo —que ya no está enfocado hacia el camino
ni hacia el letrero sobre la iluminación
del supermercado— cuelgue en tu mejilla
la quijada chueca
lejos de tu cara, la piel
peculiar, pastosa como un tipo de tierra
suelta y desmoronada
¿qué será de ti y qué será de todos nosotros
antes del tiempo del gran cambio
del milagro?
el cuerpo es una institución sin remordimiento
se me escapa sin embargo lo respeto
mucho, no obstante lo igualo con este poema
otra metáfora sobre la muerte
los ejércitos del mundo no respetan
la carne
pasan sus llantas
sobre ella, la trituran hasta hacerla sombras
con sus llantas

2
el hambre del hombre rico
no tiene fin
el hombre y la mujer, ambos insaciables
hacen papilla la carne del mundo
y la embarran sobre sus muñecas y muslos
y obedecen las deliciosas hendiduras de sus cuerpos
tratando de empujar la sustancia adentro
del gibelotte a la cazadora
los pies muertos todavía peludos
las lenguas despojadas de sus gritos
alojan los fantasmas de lágrimas
alcaparras silvestres rasguñan la carne burguesa
el hambre del hombre y de la mujer
señores del hambre
da dirección a sus vidas
ellos hablan en francés
la única lengua que los huesos entienden
cuando unos a otros se frotan los fémures contra los pezones
—hambrientos hambrientos—
cuando su propia boca sobre el coño de ella
siente el hueso muerto que se desliza adentro
desde sus temblorosos dedos
así es como los dioses hacen el amor en el cementerio
comiendo, succionando sus vidas
la mujer madre de los huesos monta
un trono de mendigos hambrientos
manos la alcanzan en la muerte
ellos acariciaban las costillas de ella
la incitaban, el hombre y la mujer
recobran fuerzas
bajo la sombra de una batidora de huevos
un nuevo vibrador, mirando
"les viandes roties, la elocuencia
"de la carne lentamente volteada
"encogiéndose
"hinchándose
"acariciada por constantes remojos
"adquiere un terso y rico barniz café
el hambre del hombre rico
lo deja marchito
porque no termina
él dice "mamita chula", le canturrea
con la voz que lo hizo famoso
se comen el sexo unos a otros
luego se comen el sexo de otros
inventan nuevas hambres
hambre de poder y de hierba
hambre de sueño e insignias
hambre de salchichas hinchadas
hambre de piernas hinchadas
hambre de los sonidos de niños hinchados
hambre de presagios
hambre de fachadas
hambre de reyes
hambre de muerte irreversible
hambre de un monumento al hambre
que sin embargo sólo el hombre rico puede inventar
esperan hambres futuras
que los sirvientes les darán a cucharadas
conducen al funeral y a gimnasios
unos y otros se dejan dólares tostados en los platos
el hambre del hombre rico
se alarga hacia la luna
quiebra el mundo a la mitad
y lo reparte
primero a su novia, su amor
se deshacen en lágrimas
la banda toca "satisfaction"
pero ellos siguen comiendo
"hasta el fin del tiempo"

 

la santita de huautla

para María Sabina

vive para ser muy vieja:
su voz
dolorosa a su pecho
hace eco
hasta que la barriga se le afloja
llora al tumor
bajo su corazón:
"oh niño de la luna
"ojito de dios
"pajaritos que crecen
"de los árboles
el borracho junto a nosotros
—jovencito
chimuelo—
que anda dando tumbos
para alcanzar lo alto de su cerro
se sienta al lado de la santa
y tiene hipo
"¿eres una santa?" él pregunta
"soy gobernante" ella contesta
"soy un reloj
"una llanta
"la parálisis en los dedos del juez
"alborota mis faldas
"yo soy la luna
"de buena gana me mareo
"masco las cositas
"y chiflo
"se comerán sus propios ojos
"—dice el reloj—
"sus sombras
"se les meterán por las gargantas
"se les atorarán
"volverán a mi cerro
"volando mártires
"repicarán las campanas tibetanas
"el dios de la montaña
"reyecito a caballo
"los cortará
dice la santa
se esconde tras los dientes que le faltan
la cara de Krishna
nos devuelve la sonrisa
la cara de ella en un brillo
en el humo de cigarro
mientras
charlamos pequeñeces
espejos pequeños brillan en
los hábitos de todos los santos
México en verano
todavía destila frutas
la basura de los pobres vive
las mujeres pobres saben
que sus huipiles brillan de tantos pájaros
y mariposas
flores de la danza de la naranja
—oh casorios místicos—
en Huautla de Jiménez
fuimos los últimos en llegar
el camión seguía trayendo
loquillos de México
para comer hongos amargos
con tierra y caca de chivo
embarrada en los labios
esto es el lenguaje
letritas
tan brillantes en el cielo
de la sierra mazateca
a donde llegamos
para conocer a nuestros tigres naguales
buscando su rastro
sus pisadas
como remolinos en ciudades lejanas
arrancadas de la tierra
oh relojes
oh águilas
para ustedes es el sudor de Cristo
el semen de Cristo
se convierte en planta
flor transparente
brillando en el océano
caminando con alguien
la flor de Cristo
como un bastón un hombre
con dinero como un santo
general cuyas pisadas dejan
joyas enteras
en nuestro camino
—ella canta
buscando la noche—
el indio borracho
(pobrecito)
le sonríe a la cara
y tiene hipo
como tambor
su lenguaje muere en él
"¿eres una estrella de cine?" él pregunta
"soy un calendario" ella contesta
"soy una mujer cometa
"un tlacuache
"tomo cerveza caliente
"tiendo mi cama con frescura
"México está cubierto de fotografías mías
"gorgoreo como guajolote
"mi voz es interminable
"en museos donde cuelgan chales
"en bares en casas arregladísimas en pistas de baile
"en concierto con los grateful dead
"Francia me aguarda
"los directores italianos llegan de noche
"a chupar mis honguitos
"el Papa viene a Oaxaca con los otros
"los mayordomos bailan con
"las novias de dios
"novias de hombres de montaña
"reyecitos a caballo
"la imagen de Shiva baila
"en mi altar
"los relojes bailan
"y tlacuaches
"llantas y gobernantes
"en sueños sin una sola palabra
para entonar
ella dice dice
a ella
el libro del lenguaje dice
traducido a español cortado
vendido para alimentar a los muertos
el lenguaje moribundo
escondiéndose de ojos extraños
del modo como los hongos se ocultan
retienen su lenguaje
se niegan a hablar
excepto cuando las voces de los niños
nos dicen:
casa
dinero
hongos
también ocultos a tus ojos
María poetisa de estos cerros
mujer que habla rápido
comprada y vendida
para alimentar el lenguaje de los ricos
—cloaca de todos los lenguajes—
—opresores a quienes amas—
tú mujer de lo alto del cerro
tú mujer santa
tú mujer reloj
tú mujer mártir
tú mujer espejo
tú mujer tigre
tú mujer lenguaje
tú mujer flor
tú mujer dinero
tú mujer cerveza caliente
tú mi madre pastora
(dice)
oh madre de la savia (dice)
madre del rocío (dice)
madre de los pechos (dice)
madre de la cosecha
tú madre rica
erguida ahora visible y sonora
ante nosotros
ja ja ja
jo jo jo
jo jo jo
ji ji ji
ssi ssi ssi
jham jham jham
dice y se levanta
a solas perdida
el espíritu errante a través de América
niños santos
incorpóreos en el aire de la ciudad
locos en México
una ciudad perdida para guardar a los pobres
furia de mazatecos muertos
el fantasma de Juárez
hablando inglés
como mi propia voz`
a tu puerta
sacudiendo esta triste sonaja
cantando
sin la esperanza de dios
o relojes
sin palabra entre nosotros
veladas que cuestan
mil pesos
esta velada para tu libro
y el mío
para cualquier lenguaje
que todavía quede por vender

STARMEDIA        CERRAR