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Si un género ha destacado por
encima de los demás en consola, este ha sido el de las
plataformas. Con sus más y sus menos, la evolución de éste
siempre ha sido marcada por la evolución tecnológica, pasando de
los 16 a los 256 colores, de los 2D a las 3D, etc. Títulos sobre
este género son sobradamente conocidos, y uno de ellos destaco
por ser también uno de los mejores: Rayman.
La saga Rayman, al igual que otras como Super Mario Bros o Sonic,
sufrió de estos cambios técnicos. De las 2D a las 3D, un
reconocimiento amplio por los medios del sector, y una alternativa
seria a los productos de Miyamoto o Naka. Ahora, como hacen otros
títulos de amplio reconocimiento, desea aprovechar el filón con
productos relacionados. De aquí surge la idea de este Rayman M.

Rayman M, o Rayman Multiplayer
por si alguien se lo pregunta, se aleja en parte del genero
principal de su protagonista: las plataformas. Con la selección
de varios personajes tendremos que avanzar en dos tipos de
pruebas: carreras y arcade. Y todo por tal de acabar con los
diferentes tipos de ligas existentes.
Jugabilidad
Como antes he indicado,
existen dos tipos de juego muy diferenciados. En el modo carrera
tendremos que llegar a la meta según diferentes condiciones,
dependiendo de la misión elegida. Los niveles están llenos de
sub-caminos y atajos, y el uso de las habilidades de los
personajes y el conocer al dedillo toda la fase será
indispensable si queremos avanzar a través de esta. Sin embargo,
el uso del teclado se hace tedioso, y el tener que combinar tres
teclas (salto, disparo y acción especial) nos liará en numerosas
ocasiones. A pesar de esto, una vez reconocido el terreno (y
existen muchas fases por conocer) harán de estos una delicia que
recorreremos a toda velocidad.
Por el otro lado, en el modo arcade, tendremos que luchar contra
la máquina u otros jugadores para obtener más puntos, conservar
la "bandera" (representado esta vez en una especie de
mosca brillante), o acabando completamente con el enemigo. Sin
duda, este modo es mucho más fácil y rápido, pero no tan
satisfactorio a la hora de completarlo. Nuevamente, los escenarios
poseen gran cantidad de detalles por los que da gusto moverse.

Hasta ahora bien. Tenemos dos
modos de juego muy diferenciados, que por si mismos están bien
realizados. Cuando nos cansamos de uno podemos pasar al otro y, en
ambos, existen varios estilos de juego. Sin embargo, siendo un
juego en teoría multijugador, nos encontraremos que sólo puedes
jugar sólo, o con un amigo en pantalla partida (usando uno el
teclado y otro un pad). Y ya está. Ni modem, ni internet, ni red
local, ni Null Modem, ni paralelo... Y es una lástima, porque
jugar contra la máquina cansa al poco rato, mientras que el
estilo de juego era el idóneo para esas Lan Parties aburridas del
realismo de Counter-Strike, del gore de Quake, o del rol de
Diablo. Haber capado esta posibilidad me parece lo peor que podía
haber elegido la compañía francesa, puesto que podía tener
entre manos otro titulo matador en lo que se refiere al género
multijugador (y no digamos el aprecio que tendrán los compradores
que hayan pagado buscando precisamente eso).
Por último, la instalación no nos permite personalizar ni tan
siquiera lo que queremos grabar en nuestro disco duro, cargándonos
de 1,2 Gigas. Si, habéis oído bien, más de un giga de datos de
los cuales la mitad pertenecen a los sonidos y la música.
Gráficos
Cuando comenzamos el juego, nos marearemos a través de un
impresionante menú, moviéndonos por agujeros que nos trasladarán
entre diferentes opciones, y que, a pesar de ser muy bonito, no
tardaremos en desconectar. Los juegos en si tienen muchos
detalles, como brillos y efectos de agua, que consiguen ocultar el
hecho de que los polígonos son escasos. Tan sólo cuatro
personajes como máximo por pantalla, por caminos de muchas
opciones, pero algo estrechos, y cámaras elegidas tanto para una
correcta visión de la acción, como para evitar representar
escenario de mas.

La cantidad de escenarios, por
otra parte, es muy acertada. Son numerosos, y muy variados: desde
una selva, a una alcantarilla, pasando por grutas, valles, o
laberintos. Aunque tampoco nos dará tiempo para fijarnos en
ellos, puesto que en modo carrera iremos a toda velocidad,
intentando agarrarnos, correr, o saltar más, y en modo arcade
tendremos que tener un ojo encima de los contrincantes y otro
sobre los objetivos de la misión.
Música
& Sonido
Como hemos indicado antes, la mitad de la instalación va dedicado
al sonido. Y esto se nota.
Para empezar, cada personaje posee sus propias expresiones y
voces, tanto en golpes, como en acciones especiales, o al
adelantar a sus contrarios. Además, los sonidos no se hacen
pesados ni monótonos.
Sin embargo, la música es lo mejor de este apartado. Compuesta de
"pequeños" wavs que se enlazan y se superponen,
crean una melodía interactiva con calidad CD. Estos subirán,
bajarán, cambiarán, etc. dependiendo de nuestra situación en la
carrera y el personaje elegido. Sin duda, lo mejor de Rayman M.
Conclusión

No sabemos que ha movido
a Ubi Soft para menospreciar una oportunidad como esta. Si el
problema estaba en el diseño, o si la culpa fue de los
productores, es algo que dudosamente sabremos. Mientras que el
juego posee mucho material aprovechable, el resultado final dista
de ser excelente. Si los desarrolladores querían un puñado de
minijuegos basados en el universo Rayman, podían haberse fijado
algo más en títulos como Mario Party, que suplen la
repetitividad de estos con un número increíble de ellos. Si lo
que buscaban era la diversión en grupo, podrían haber habilitado
los diferentes modos disponibles en la actualidad, como las redes
locales, internet, etc. Y si querían hacerlo un poco más
personal, según el estilo del jugador, podían haber creado
diferencias entre los personajes, puesto que todos ellos se
controlan de la misma forma, tienen las mismas habilidades, y
hacen lo mismo.
Fuente www.onez.com
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