CIBERTERROR: Una amenaza latente
Por Bernardo Silva (presidente del club
de fans)
"Con el avance de la nuevas tecnologías y la naturaleza
del mundo en que operan, es posible que de 100 intentos de violencia
terrorista 99 fracasen, pero uno sólo que tenga éxito
podría dejar muchas más víctimas, producir
más daño material y desatar un pánico más
grande que cualquier otra cosa que el mundo haya experimentado
hasta ahora".
Walter Laqueur
1. Terrorismo.
Walter Laqueur, define el terrorismo "como
el uso de violencia o amenaza de violencia por individuos a nivel
subestatal con el propósito de sembrar el pánico
en una sociedad, para debilitar e incluso derrocar las autoridades
titulares y causar un cambio político. En ocasiones se
transforma gradualmente en guerra de guerrillas y aún en
un sustituto de la guerra entre Estados".
Para Thornton, el terrorismo es el uso del terror
"como acto simbólico orientado a influir en la conducta
política por medios anormales y que implican la practica
de la amenaza o la violencia". Para lograr quebrar esta relación
de inercia entre las autoridades y ciudadanos, señala Thornton,
los insurgentes tienen que romper los lazos que unen a la gente
con las autoridades al interior del entorno social, y eliminar
los apoyos estructurales que procuran su fuerza a la sociedad
o, por lo menos, hacer que esos apoyos dejen de ser importantes
frente a los problemas críticos con los que dicen relación
con la gente. Se trata de un proceso de desorientación
que, como tal, representa el más característico
uso del terror.
Tomando en cuenta los elementos de ambas definiciones,
es factible establecer que una apropiada definición de
terrorismo es la que entrega Rubenstein, "violencia de pequeños
grupos que dicen representar a las masas y cuyas motivaciones
son de tipo político". La de Rubenstein es la definición
tradicional de terrorismo, donde encontramos diversas formas de
imponer el terror, el asesinato, atentados explosivos, el secuestro,
la extorsión, entre los más característicos.
2. Globalización
El avance de la tecnología de las comunicaciones
actuales, es una de las principales características del
proceso de globalización. Dicha tecnología no sólo
permite comunicaciones más rápidas, "seguras"
y amplias geográficamente, sino también ha abaratado
el precio de las mismas. Esto ha fortalecido enormemente la calidad
y disponibilidad de información por parte de la sociedad.
El problema es que, no sólo la sociedad,
sino que, grupos antisistemicos también han accedido a
estos adelantos. Ahora, la insurgencia tiene la tranquilidad de
operar con metodologías menos riesgosas y más seguras
para sus estructuras. Con el advenimiento de las nuevas tecnologías
y en particular desde la expansión del internet, la subversión
descubrió un espacio alternativo para llevar adelante sus
ataques y promocionar sus ideas. Contrario a los avances que ha
significado el proceso de globalización, en la actualidad
las redes de comunicación han dado lugar a una nueva actividad
criminal, bautizada con el nombre de ciberterrorismo o infoterrorismo,
por sus semejanzas en métodos y objetivos con las practicas
del terror tradicionales.
Hasta hace pocos años, los grupos, para planificar
un atentado, debían seguir una serie de pasos (chequeos,
medios, infraestructura), etapas que inmediatamente se transformaban
en una abierta vulnerabilidad, principalmente, frente a los servicios
de inteligencia. El acceso a internet de estas organizaciones
criminales, les ha permitido preparar sus acciones por medio de
mensajes encriptados a través del correo electrónico,
impidiendo la penetración de los organismos de seguridad
de los Estados. ETA y grupos neonazis de Bélgica y Holanda
han utilizado esta vía. También las Brigadas Rojas
para realizar una serie de atentados y los adjudicados a la secta
Verdad Suprema en Japón en 1995 o el llevado a cabo durante
los Juegos Olímpicos de Atlanta.
Además es factible que los grupos terroristas
ejecuten atentados desde la red, sólo con la presencia
de un computador y conexión a internet, pudiendo intervenir,
alterar o destruir los sistemas neuralgicos de su potencial blanco,
desde cualquier parte del mundo, sin arriesgar infraestructura,
ni medios humanos, "apretando un botón se puede derribar
un avión", por ejemplo. En EE.UU, los denominados
hackers han penetrado sitios del FBI y del Pentágono. Del
mismo modo, es posible observar en la web, como estas organizaciones
cuentan con sus propias páginas, desde donde dan a conocer
su historia, postulados y objetivos, incluso otorgan la posibilidad
que el usuario pueda especializarse en tácticas de violencia
urbana y rural, la construcción de explosivos y técnicas
conspirativas entre otras.
La convergencia de la tecnología con las
creencias particulares de estas fracciones ideológicas
ha dado lugar aun nuevo modo de ejercer la violencia, donde la
información contenida en las redes e incluso los mismos
computadores se convierten en objetivos deseados y, en apariencia,
en extremo vulnerables para los atentados.
Con las fronteras permeables que construye la red,
y con la ausencia de regulaciones jurídicas específicas
para los contenidos que circulan por ella, los especialistas consideran
que no podría existir un entorno más favorable para
que los grupos terroristas diseminen sus principios. "El
terrorismo es un fenómeno cada vez más internacional.
Las comunicaciones globales, la transferencia electrónica
y el uso de internet para fines propagandísticos y para
el intercambio de tácticas y armas han sido explotados
por los activistas más sofisticados con los que nos enfrentamos
hoy".
3. Efectos.
La Central de Inteligencia Americana (CIA) ha planteado
que "un adversario capaz de implantar un determinado virus
o de acceder a un terminal puede causar un daño irreparable".
Perjuicios que pueden deteriorar, por ejemplo, la economía
mundial, economía basada en la información, donde
domina la red de internet y el intercambio electrónico.
Las sociedades avanzadas dependen cada día más del
almacenamiento, recuperación, análisis y transmisión
electrónicos de la información. La defensa, la policía,
la banca, el comercio, el transporte, la labor científica
y un gran porcentaje del Gobierno y del sector privado llevan
a cabo trabajos y transacciones en línea. Todo pasa por
la red y por lo tanto es vulnerable a todo tipo de ataques.
En 1995, el Departamento de Defensa de los EE.UU,
recibió 38.000 atentados y el 63% de estos ataques pasó
inadvertido. La CIA ha establecido que sus futuros enemigos no
pretenderán atacar el país con armas nucleares sino
penetrando sus sistemas informáticos causando daños
a su poderío militar y económico. Según Colin
Rose, especialista en el tema, "el potencial de este ciberterrorismo
es enorme. Si se pueden destruir industrias con sólo apretar
un botón, no se necesitan bombas". Del mismo modo,
los países industrializados del mundo (G- 8), en su última
cumbre, no excluyeron que los ciberterroristas atenten algún
día contra la vida humana, el canciller japonés
aseveró que la "delincuencia a través de la
red podría conllevar a una amenaza inconmensurable a la
propiedad, la vida privada y la propia vida humana".
4. Contramedidas.
Como hemos advertido, la seguridad está íntimamente
ligada con el ciberterrorismo y quien ha puesto más énfasis
en este fenómeno, a nivel mundial, ha sido el Gobierno
de los EE.UU, donde la angustia por resolver el problema ha llegado
a los ámbitos políticos, sosteniéndose que
estos ataques son un serio peligro para el sistema económico
norteamericano.
Para poner freno a este flagelo, el país
del norte, impulso una serie de iniciativas. En el plano judicial,
ya estableció penas para este delito. En este ámbito,
el año 1997, el Presidente Bill Clinton, creó una
"Fuerza de Tareas de Protección a la Infraestructura"
("Infraestructure Protection Task Force, IPTF") integrado
por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la NSA, la CIA
y el Departamento de Defensa; su función será avanzar
en la comprensión de los peligros que entraña la
guerra informática y desarrollar respuestas frente a la
misma. Los tres primeros también constituyeron un "Grupo
de Trabajo sobre Infraestructura Crítica" ("Critical
Infraestructure Working Group, CIWG") mientras el FBI creaba
el "Centro de Evaluación de la Amenaza Infraestructural
y de Investigación Informática" ("Computer
Investigation and Infraestructure Threat Assessment Center, CIITAC"),
elevando los escuadrones de delitos informáticos de tres
a cincuenta y seis. Además la Casa Blanca ya ha destinado
2.000 millones de dólares, para desarrollar la seguridad
de los sistemas informáticos, "hoy nuestros sistemas
más críticos, desde las estructuras para la transmisión
de energía hasta el control de tráfico aéreo,
están conectados y dirigidos por computadoras. Debemos
lograr que estos sistemas sean muchos más seguros".
Según los países más industrializados
del mundo más Rusia, la colaboración es clave en
el combate a la violencia informática. Los países
integrantes del G- 8, señalaron al termino de la cumbre
de mayo pasado en París, que el ciberdelito, donde se incluye
el ciberterrorismo, es un problema global e internacional y para
que usuarios, empresarios y funcionarios confíen en la
red es necesario desarrollar la seguridad y ello sólo es
posible mediante el diálogo entre el sector público
y el sector privado. Sin embargo, en el momento de debatir estrategias
para combatir estos delitos, hubo dos posiciones, por un lado
los norteamericanos que se mostraron partidarios de constituir
una ciberpolicía capaz de trascender las fronteras y por
otro, la postura europea que se inclinó a favor de mejorar
la cooperación internacional, recalcando la importancia
de un convenio para definir infracciones universales en el ámbito
de las nuevas tecnologías.
Desde esta perspectiva, si no se hacen esfuerzos
por lograr niveles de cooperación a nivel mundial, los
Estados no invierten en seguridad, para proteger sus redes informáticas
y además no acuerdan una legislación común
para combatir este flagelo, el mundo se arriesga a vivir una de
sus peores pesadillas.
Finalmente, a medida que aumente el numero de personas
adscritas a la red y lo público y lo privado sigan dependiendo
de la informática, aumentará el riesgo de ser interceptado,
intervenido, asaltado o destruido.
CARTAS A LA REDACCIÓN

bernardosilva@iespana.com