Necronomicon Novum *

por John Opsopaus © 1995, Traducido del inglés por © Dogon


Fotografía de los sirio-libaneses poseedores de Al Azif, en Sarnath. Folios 25 y 26 del Manuscrito Indecible

Prefacio

Cuando alguien me preguntó recientemente "¿qué pondría usted en un Necronomicón?", quedé intrigado por la pregunta. Ya que han pasado algunos años desde que leí a Lovecraft, realmente no recuerdo cuanto dijo sobre el contenido del Necronomicón. Sin embargo, el siguiente es un delineamiento preliminar, mayormente alrededor de nada más que el nombre Necronomicón. A pesar de ello, en tanto el Necronomicón de Lovecraft fue inventado, ¡el mío es real! Esto es, está íntegramente basado en textos antiguos (todos anteriores a la supuesta fecha del Necronomicón de Lovecraft); y es sólo la punta del iceberg.

En cualquier caso, los Antiguos [Ancient Ones] aparecen con suficiente frecuencia, en la mitología y la experiencia personal, que creo que son un reflejo de algún arquetipo del inconsciente colectivo. De esta manera, podemos suponer que la tradición griega y romana los extrajo de la mismas corrientes que Lovecraft, cualquiera fuera su fuente. Lo que continúa es presentado en (y a) el espíritu de HPL.

John Opsopaus

Introducción

Necronomicón es la escritura latina de una palabra procedente de raíces griegas, que significa "una/la cosa relativa a, o conforme con, la(s) ley(es)/costumbre(s) de los muertos" (nekro + nomikon); no se refiere a los nombres de los muertos (que podría ser Necronomina en un griego y latín mixtos). De este modo, tomo al Necronomicón como un libro, proveniente a través de la tradición griega o romana, que contiene algo referido a las leyes de los muertos. De paso sea dicho, el griego nekros significa primariamente "cadáver", pero, secundariamente, una persona muerta; no se refiere directamente a los fantasmas, sombras, espíritus, almas, demonios, o la muerte como una abstracción. De allí que debemos suponer que el Necronomicón trata, en principio, con los Muertos, y no con aquellas ideas relacionadas (aunque puede hacerlo indirectamente). Los Muertos en cuestión son, presumiblemente, los Antiguos de Lovecraft, una raza que antecedió a la Humanidad.

I. Los Antiguos, ahora Muertos

A. Su carácter

Los Antiguos eran una raza divina de Alquimistas y Encantadores, que terminaron habitando en cuevas. Estaban divididos en varias tribus: Kabiros, los Grandes Dioses de Samotracia, Korubantes, Kuretes (o, Kouretes), Idaian Daktuloi, Teljines. Estrabón [10:3, 19-21] dijo que eran sacerdotes-demonios de los Dioses y que eran dioses en sí mismos; eran los Antiguos, Seres de Incalculable Edad que vivieron antes de los Dioses que conocemos, pero que ahora están Muertos. Aún así, Su Poder no se ha extinguido.

Algunos de los Antiguos eran Gigantes, en tanto otros eran Enanos. Los Enanos eran llamados Orcos (Orculi) porque habitaban en Orco (Orcus), la infernal Tierra de los Muertos (algunos dicen que las Orcadas [Orkneys] tomaron el nombre de la Boca del Infierno oculta en sus laderas). Hasta este día, sus descendientes, que habitan invisibles en las cuevas que perforan el cuerpo de la Tierra como gusanos, son llamados Orculli (los Enanos) y Orcos (los Gigantes) en el norte de Italia.

De acuerdo a Plutarco [Cess.Or.] fueron los Antiguos Dioses quienes hablaron a través de los Oráculos, y con Su muerte los Oráculos callaron. Goethe estaba familiarizado con los Antiguos y les nombró en Fausto, parte II. Schelling estaba obsesionado con Ellos y les dedicó una monografía.

B. Sus nombres

i. Hablaremos primero de Aquellos a quienes los samotracios llamaban Grandes Dioses, y a quienes los Libros de los Augures llaman los Poderosos Dioses, porque no se atrevían a mencionar Sus terribles nombres.

ii. Nigido Fígulo [Nigidius Figulus], quien conoció los sangrientos secretos de la magia y adivinación etruscas, juró que era un sacrilegio revelar Su irreverente historia, pero algunos dicen que los Grandes Dioses vinieron a la Tierra en una estrella llameante, que sacudió las rocas cuando se estrelló en la Isla de Samotracia; allí, los Grandes Dioses levantaron su hogar. Eran los Señores de la Tormenta Terrorífica. Su danza es el alboroto de lanzas golpeadas contra escudos de cuero.

iii. Aquellos iniciados en los Misterios de los Grandes Dioses reciben el Fajín Púrpura y el Anillo de Hierro Magnético. De esta manera, los Iniciados permanecen en contacto con los Grandes Dioses. Artemidoro dice que estos mismos Misterios eran realizados en una isla cercana a Britania.

iv. Los romanos estaban bajo la protección de los Grandes Dioses, porque los romanos descendían de Eneas, quien provenía de Troya, y los troyanos descendían de Dardanos, que era oriundo de Samotracia. Dardanos trajo imágenes sagradas de los Grandes Dioses con él y estas mismas imágenes fueron llevadas a Roma por Eneas; este es el origen de los Grandes Dioses romanos, los Penates, quienes protegieron al Estado por más de mil años.

v. Los sacerdotes samotracios que celebraban los frenéticos ritos de los Grandes eran llamados Sai, pero Servio dice que cuando su culto fue traído a Roma, los maniáticos danzarines de los Grandes Dioses fueron llamados Salii. Estos, dos veces doce en número, lucían armaduras antiguas y el picudo gorro frigio. En su brazo izquierdo, sostenían el misterioso escudo en 8 que había caído del cielo; en su mano derecha empuñaban el cetro sagrado, que golpeaban contra sus escudos, realizando inescrutables gestos rituales. Cantaban la Carmen Saliare, cuyos incomprensibles ritmos sincopados eran ininteligibles incluso para los romanos más antiguos. Todos estos execrables versos, excepto por unos pocos fragmentos, han sido arrojados a las llamas.

vi. Algunos dicen que los Cabiros son los mismos Grandes Dioses samotracios, pero son seres-cangrejo de la tierra que se decían descendientes de Hefaistos, que fue criado en una gruta submarina, y de Cabiro, hija de Prometeo. Otros dicen que son Demonios que sirven a Rea. Los principales Cabiros son Kabeiros y Kabeiria, de quienes descienden los tres Cabiros machos, quienes, junto con Kabeiros, son la Simiente de las Estrellas [Astral semina], y las tres Kabeirides hembras, quienes, al lado de Kabeiria, son las Simientes Materiales [Elemental semina]; juntos, recrean continuamente al Mundo. Filo Biblio [Filus Byblius], quien les llamaba Los Niños de Sudek (o Saduk), dice que fueron los primeros escribas de Thot, y registraban los oscuros secretos que Él les divulgaba.

vii. Sus impronunciables nombres son oscuros y poderosos: el más joven de los demonios macho era llamado Esmounos (Isopsephia = 1035). Estos cangrejos [Karkinoi] caminaban ladeados, como su padre, y, como Él vivían tanto en el mar como en la tierra; sus garras eran como las tenazas para trabajar el metal [karkinoi].

viii. Aunque Cambises destruyó los innombrables santuarios de Su adoración en Menfis y otros lugares, Estrabón dijo que Ellos eran adorados todavía en áreas desoladas, el Corubanteion en Hamaxitia y el Korubissa en Skepia. Nonno [Nonnus] contó de dos Cabiros, Alkon y Euromedon, transformadores del metal, quienes se paraban sobre la terrible roca escupidora de fuego de Lemnos y blandían rayos centelleantes; corrientes de chispas salían de Sus ojos como si fueran la humeante y maldita luminiscencia del horno de Su padre.

ix. Los Daktuloi de Ida son Alquimistas y Encantadores (Goetes), especialmente diestros con Drogas y Música Mágica, que habitan en Creta y sirven a Adresteia de las Montañas (quien es Rea). Se dividen en dos tribus, los Treinta y Dos de la Izquierda, que son Magos malignos, y los Veinte de la Derecha, que arrojan Encantamientos. Los nombres de los Daktuloi incluyen: Kelmis, Damnameneo y Akmón. Viven con Rea, la Madre de los Dioses; algunos dicen que en la región de Troya. De Ella aprendieron a transformar los metales (i.e., alquimia), y Ella confió a Zeus, Padre de los Dioses y los Hombres, a su cuidado.

x. Están asociados con los Curetes, que danzaban para proteger a Zeus, y sostenían la insondable cueva cretense en donde Zeus había nacido. Llegaron de Su propia caverna en el Monte Ida, en Frigia, a la Cueva del Monte Ida, en Creta, porque ambas están conectadas. Algunos de los Curetes y las Karikines (Cabiros) vinieron con los fenicios a Britania, en donde se extendieron como una plaga hasta Cornwall e Iberia. Los campesinos aún le temen a estos enanos, y los llaman los Korreds o Ancianos [The Old Ones]. Tienen ojos rojos profundos y una oscura y desgreñada piel, y Ellos trajeron los Dólmenes a estas tierras. Todavía danzan en círculos, tan fieramente, que el pasto se enciende bajo Sus pies. Viven en varias cavernas y cuevas, pero siempre por debajo del nivel del mar.

xi. Igualmente, los Curobantes hacían un sonido tan odioso y bailaban tan endiabladamente que incluso los Titanes eran alejados de estas cuevas. Tzetzes dice que son Demonios Sirvientes de Rea, quien estableció su maloliente gruta en la montaña samotracia llamada Saon. Allí, en una cueva infernal, habita Zerunthos, una abominable y pantagruélica serpiente, de colores salpicados, cuyas escamas son tan afiladas como las uñas de un escalofriante cadáver. Allí, los perros son sacrificados para cumplimentar obscenos ritos.

xii. Los Telkines son gente-foca descendiente de Tártaro y Némesis (Condenación y Venganza) y eran grandes Hechiceros, especialmente habilidosos con el Mal de Ojo, por el cual podían transformar cualquier cosa, y eran expertos en Artesanía y Alquimia. Rea les otorgó a Poseidón para que le criaran y Ellos hicieron Su barbado tridente, así como la viscosa hoz con la que Urano fue tan cruelmente maltratado. Combatieron a los Dioses y eran repugnantes para Zeus que los fulminó con Su Rayo, sumergiendo y dando vuelta Su Isla. También habitaron en Roda, antes de que hubiera gente.

xiii. Los Telkines están relacionados con los Bakkulides y aquellos de los más temibles Muertos, los Keres, espíritus completamente Malos, en forma de aves de presa ultraterrenas, que lo manchaban todo y traían la ceguera y otras enfermedades terribles. Infligían horribles muertes y desastres.

xiv. Ningún Demonio es más terrorífico que aquél que los Etruscos llamaron Tuchulcha, una Bestia con serpientes enroscadas, pico de buitre, enorme lengua, largas orejas y morro sin labios. Persigue a los pobres canallas aún después de muertos.

xv. Carún es el nombre etrusco de otro odioso demonio, que tiene nariz ganchuda, obscenas orejas puntiagudas de burro, ojos llameantes (en griego, kharon significa "Ojos fieros o brillantes"), una barbilla de chivo, viciosos colmillos de lobo, un rostro de mono, piel repulsivamente gris-verdosa, (a veces tiene) alas y, por cabello, terribles serpientes. Usa su maza para aplastar los cráneos y esparcir los cerebros de los muertos y agonizantes. Hay varios Carunes (a quien los italianos llaman Caronte), incluyendo Carún Khunkhulis y Carún de Hut. Carún y Tuchulcha (a quienes vemos en los muros de la Tumba dell‘Orco en Tarquinia) tienen pies alados, lo que muestra que son Angeles de la Muerte.

xvi. No olvidemos a los Dióscoros.

xvii. Las Quimeras [Kimmerioi] (asirio, Gimirri), sobre quienes el Sol nunca brilla, igualmente habitaban cerca del maloliente e insondable Lago Averno, que es la Puerta a la tierra de los Muertos. En el Libro I del Janid de Apolonio el Adepto, leemos:

La Sibila condujo una banda no muy lejos, hasta Baiae, donde encontraron el Lago Avernus* [* mod. Lago Averno, un cráter volcánico lleno de agua] exhalando gases infernales en bosques umbríos, un lago cuyas raíces se hundían en el Tártaro. Una gigantesca caverna, las fauces del Orco, ellos la tomaron por habitación, un mundo oscuro y sin sol. La gente, llamada Kimmerioi, puso allí Sus fundiciones, forjando famosos enseres de bronce, y llamaron Orgullae* [* una oscura palabra que puede referir a vasijas de barro o tierra] a sus enterradas casas. Donde fluían los vapores y las aguas negras de Aita* [* el Hades] la Sibila estableció su capilla, emitiendo oráculos con voraz boca. Eneas y Odiseo, buscando cada uno a Illium, vieron a la vieja bruja, muy deteriorada por la edad* [* circa 1175 a.C.; debe haber estado por los 80 años].

C. La Ephesia Grammata

Estas Ephesia Grammata, grandes palabras de poder, que fueron oscuramente referidas por Apuleyo el Mago, y por los Papiros Mágicos Griegos, y el Testamento de Salomón, y en la Tablilla Encantatoria Cretense, y por muchos otros, pero que nadie antes de Hesychius y Clemente de Alejandría se atrevieron a nombrar abiertamente: Askion, Kataskion, Lix, Tetrax, Damnameneus, Aisia (o, Aision). He aquí sus números, tal como fueran calculados por Isopsephia: 351, 672, 100, 766, 796, 222 (o, 341). Están inscriptos en el Cetro de Artemisa-Selene, la Reina Efesia de la Magia Lunar, porque Epeshu significa "encantar, hechizar" en lengua babilónica. Algunos dicen que estos son los Nombres Secretos de los Daktuloi de Ida y que vienen de Frigia. Si te atreves, invócalos para beneficiarte y para protección.

Aisia Lix Tetrax - el Demonio del Viento Ululante, nacido del Grande - produce fiebre y calenturas, pero si se siente amistoso contigo te refrescará con brisas frescas y te conducirá a salvo. Damnameneus, llamada La Loca Mujer y Domadora, es una gran maga (Goes) de Ida y se dice que es tanto una de los Telkhines como de los Daktuloi.

II. Llamando a los Muertos

i. El rito abominable de Circe por el cual invoca a los Muertos desangrados con las vísceras calientes de una oveja degollada, se describe en el Libro II de La Odisea [vv. 12-224].

ii. Virgilio, que era tenido por gran mago, describe, en el Libro VI de la Eneida, los horrendos encantamientos y rituales por los cuales la Sibila de Cuma, que vivía en la Caverna de las Cien Bocas, abrió para Eneas las negras Fauces del Orco, la Puerta a Dis, la Tierra de los Muertos, que está en el Lago Averno, el Lugar Sin Pájaros. Ella le transmitió el salvaje rito con desbordantes cuencos de sangre y entrañas ardientes para invocar a Hécate, Reina del Cielo y Erebo, y llamar al Caos y a Phlegethon.

iii. En Los Persas [vv. 607-99], Esquilo describe un chocante ritual persa para invocar a los Muertos.

III. La Geografía de la Tierra de los Muertos

i. Virgilio [Eneida, Libro VI] nos cuenta acerca de los Bosques bordeados por Cocytus, el Pantano del Estigia, el Negro Tártaro - y acerca de la Rama Dorada, la Llave a la Puerta, que debe ser buscada. Muestra el camino al Trono de la Reina de los Muertos.

ii. En el Libro X de su Descripción de Grecia, Pausanias describe la monumental pintura de Polygnotus que enseña la Tierra de los Muertos en todo su horror, ya que copia el fresco diluido en la sombría Tumba dell‘Orco II de Tarquinia. Vemos el maloliente río Aquerón y Caronte, el cruel barquero. Vemos incluso al aborrecible demonio Euronomos con la piel negro-azulada como glotones moscas comedoras de carne, que se sientan sobre la piel de un buitre y que con voracidad devoran la carne podrida de los cuerpos recién enterrados.

IV. Lo que es Legal

i. Los Muertos, especialmente cuando están de este lado del Estigia, pueden ser invocados para contestar preguntas.

ii. Uno realmente corajudo podría viajar por el angustioso camino a la Tierra de los Muertos, a fin de interrogar a sus residentes, y con habilidad y fuerza, el regreso a la luz puede hacerse. Esto es permitido en tanto y en cuanto nada sea tomado de la Tierra de los Muertos, porque de lo contrario estarías ligado a los Muertos.

V. Lo que No es Legal

Los Muertos no deben ser traídos a la vida otra vez; tal blasfemia es castigada con el Rayo de Zeus. Tal cosa fue hecha por Erichto, una bruja tan tonta que nos negamos a contar sus odiosos hábitos y revoltosos rituales. Si tiene valor, léalos; Luciano, el sobrino de Séneca, cuenta los detalles disgustantes en el Libro VI de su Farsalia [vv. 413-80].

FUENTES

 

Imagen de la Portada del Homenaje

 

STARMEDIA        CERRAR