Mariscal

 

Bersinski: Pintor del Silencio

Óscar Mariscal

Publicado originalmente en Weird Tales de Lhork nº 24 Especial Vampiros


¿Quién es el ilustrador que desafía solitario los negros abismos
Y sobrevive para revelar sus horrores sin nombre?

Aunque estas líneas la dedicaba H. P. Lovecraft al ilustrador Virgil Finlay en los años 30 de la pasada centuria, nosotros respondemos a la pregunta, en el siglo XXI, con el nombre de Zdislaw Beksinski. Un viajero que ha descorrido el velo; nuestro corresponsal en el Báratro.

No es mucho lo que sabemos de Beksinski; unos cuantos datos biográficos que apenas sí nos sitúan ante el personaje. Nacido en Polonia en 1929, y profesor de matemáticas en una escuela rural de profesión. Sin ningún antecedente artístico reseñable en su familia, él mismo se consideraba carente del talento necesario para el dibujo, pero sobre todo, sin ninguna inquietud que transmitir mediante lápices o pinceles... Antes del accidente.

Una mañana, como tantas, el Profesor Beksinski se dirigía en su automóvil hasta la escuela donde impartía su magisterio, y en un paso a nivel, fue arrollado por un convoy ferroviario que rodaba a gran velocidad. Estuvo cerca de seis semanas en coma; del período de su larga convalecencia (tras una recuperación tan completa como sorpresiva) data su primera serie de obras, donde intenta reflejar gráficamente todo aquello que cuenta a quien quiere escucharle: sus experiencias en las vastas regiones del infierno. Durante su estancia en aquel mundo de brumas y sombras estuvo rodeado de un silencio absoluto, sólo roto por el rumor de sus propios pasos al caminar sobre suelos cubiertos de escarcha, o poblados de carnosas plantas de color ceniciento y gruesas venas. Según su propio relato todo allí era frío y desolado, y fue constantemente acosado por fantasmagóricos "cazadores" acompañados de escuálidos y feroces sabuesos. En la actualidad teme tanto el silencio, que cuando está en casa necesita el ruido de la aspiradora para sentirse de nuevo entre los vivos.

Benksisnky, aunque desconectado temáticamente de la tradición artística de su país (de marcado carácter religioso), no es ajeno a los maestros polacos del surrealismo Lebenstein y Szapocnikow, a los dibujos esotéricos de Zbigniew Makowski, o al expresionismo fantástico de Waldemar Swierzy. Asimismo, sus construcciones "flotantes" son deudoras del "Castillo en el aire" del holandés Escher y "La roca de los Pirineos del belga" Magritte. Es el creador de un impresionante y misterioso mundo de sueños, de personajes que son al tiempo bellos y obsesivamente misteriosos (ciegos en su mayoría). Arquitecto de colosales necrópolis, soñó con vastas ciudades "fosilizadas" y plasmó para nosotros sus últimos momentos de agonía en plena colisión entre mundos.

Treinta años de arte fantástico y surrealista de este maestro han sido premiados por la ESFS (Sociedad Europea de la Ciencia-Ficción), que le consideró como el mejor artista fantástico de 1999. Y, según una opinión, muy generalizada entre sus compatriotas, es el mejor artista que Polonia ha producido.

Dos de sus más populares discípulos opinan de él:

Beksinski es el más grande autor surrealista de nuestros días. Estoy pasmado con él.

Wayne Barlowe

Las poderosas pinturas de Beksinski son únicas, nunca había visto nada semejante.

H.R. Giger

Óscar Mariscal

Pintor de Fantasía Macabra

Copyright © 2001

 

STARMEDIA        CERRAR