El
Barranco del Infierno

Punto
de partida de la Expedición
Antecedentes
Históricos
La
Vall de Laguar se encuentra al norte de la Provincia de Alicante
y está formado por parajes impresionantes, montañas
que recortan en el horizonte figuras inspiradas por la imaginación,
como perfiles de ancianos que miran al cielo o caras enigmáticas
con la barba descuidada de los matorrales o cabezas medio calvas
con los cuatro pelos retorcidos de los pinos del Mediterráneo.
El Valle es como unos colosos de piedra, que remojan sus pies
en el mar y sus cabezas se pierden entre las nubes deshilachadas.
Las mazas de la erosión ha abierto surcos, grietas, gargantas
y brechas. Las montañas se muestran pliegues, que apenas
se alisan con la mirada, o bien se rompen a dentelladas. En este
marco misterioso bosteza el Barranco del Infierno.

Barranc
del Infern
El
territorio es muy montañoso, al norte estan las sierras
de la Carrasca con 945 metros y del Migdia, y al sur se alza
el Peñón de Laguar con 842 metros. El río
Ebo pasa encajado por el desfiladero kárstico conocido
como Barranco del Infierno, de donde sale con el nombre de río
Gerona.
Durante
los siglos oscuros de la Edad Media, el Valle se encontraba poblado
por los hijos de la Guerra Santa del Islam. Hicieron suya la tierra,
que se mostraba benigna y complaciente, agradeciendo el agua vital
de las acequias, los espejos de los arrozales y el néctar
de las naranjas. Estas gentes nómadas de la Media Luna
habían convertido el Gran Oásis del Valle en su
hogar, se extendieron por las laderas de las montañas y
dieron nombres a villas y pueblos: Benidoleig, Benimaurell y el
mismo Valle de Alhaguar. Fueron años de convivencia, de
moros y cristianos, que no desapareció ni con las mareas,
que tierra adentro, traía la euforia de la Reconquista.
Pero... llegaron malos tiempos para estos mudéjares a los
que quiso absorber la Santa Cruzada. En 1492, con la Reconquista
del Reino de Granada, España era una nación cristiana
por Edicto Real. Todos los súbditos de los Reyes Católicos
tenían que ser cristianos, convertirse a la Fe Verdadera
o volver a sus lugares de origen o a países más
tolerantes.

Reunía
180 casas de moriscos en el año 1609 y el Duque de Gandía
las repobló con mallorquines y catalanes.
Pero
en 1609 este mismo Valle fue el último reducto de la sublevación
Morisca contra su decreto de expulsión. Y precisamente
aquí empieza esta misteriosa historia, que podría
cambiar algunas ideas sobre Al Alzif y el mismo Abdul Alhazred.
Informe
de la Expedición elaborado por Henry Armitage
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