FABRICANDO UN PADRE
Colaboración de Isabela, agradezco mucho tus inacabables mails, con pensamientos, chistes, y sin fin de documentos que mas de una vez me han arrancado una sonrisa, muchas gracias :)
En el taller mas extraño y sublime conocido,
se reunieron los grandes arquitectos,
los afamados carpinteros y los mejores obreros celestiales
que debían fabricar al padre perfecto:
-"Debe ser fuerte", comentó uno.
-"También, debe ser dulce", comentó otro experto.
-"Debe tener firmeza y mansedumbre: tiene que saber dar buenos consejos".
-"Debe ser justo en momentos decisivos;
alegre y comprensivo en los momentos tiernos".
-"¿Cómo es posible --interrogó un obrero.--
poner tal cantidad de cosas en un solo cuerpo?."
-"Es fácil", contestó el ingeniero.
"Sólo tenemos que crear un hombre con la fuerza del hierro
y que tenga corazón de caramelo".
Todos rieron ante la ocurrencia y se escucho una voz
(era el Maestro, dueño del taller del cielo):
-"Veo que al fin comienzan" --comento sonriendo--
"No es fácil la tarea, es cierto, pero no es imposible
si ponen interés y amor en ello".
Y tomando en sus manos un puñado de tierra, comenzó a darle forma.
-"¿Tierra? --preguntó sorprendido uno de los arquitectos --
¡Pensé que lo fabricaríamos de mármol, o marfil o piedras preciosas!.
-Este material es necesario para que sea humilde
--le contestó el Maestro- Y extendiendo su mano sacó oro de las estrellas
y lo añadió a la masa.
-"Esto es para que en las pruebas brille y se mantenga firme".
Agregó a todo aquello, amor,
sabiduría. Le dio forma, le sopló de su aliento y cobró vida, pero...
faltaba algo, pues en su pecho le quedaba un hueco.
-"¿Y que pondrás ahí?" --preguntó uno de los obreros--.
Y abriendo su propio pecho, y ante los ojos asombrados de aquellos arquitectos,
sacó su corazón, y le arrancó un pedazo, y lo puso en el centro de aquel hueco.
Dos lágrimas salieron de sus ojos mientras volvía a su lugar su corazón ensangrentado.
-¿Por que has hecho tal cosa?" --le interrogó un ángel obrero--
Y aún sangrando, le contesto el Maestro: "Esto hará que me busque
en momentos de angustia, que sea justo y recto,
que perdone y corrija con paciencia, y sobre todo,
que esté dispuesto aún al sacrificio por los suyos y que dirija
a sus hijos con su ejemplo, porqué al final de su largo trabajo,
cuando haya terminado su tarea de padre allá en la tierra, regresará hasta mi.
Y satisfecho por su buena labor, yo le daré un lugar aquí en mi reino.
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