Historia de amor triste

Colaboración de mi amiga Ily, mi psicologa de cabecera, gracias por tus pensamientos y por tu amistad eres una niña increible =)

Me llamo Rebbeca Marec, tengo 21 años y vivo en Buenos Aires, Hace 7 años conocí a Santiago, íbamos al mismo instituto, él era 2 años mayor que yo, nos veíamos en el receso y al final de las clases, era un chico muy dulce, muy diferente a los demás tipos del colegio, se convirtió en mi mejor amigo, nunca me había llevado tan bien con alguien, ni siquiera con las chicas de mi edad. Lo extraño tanto. Era encantador, tenía dos piercings en la nariz, y usaba ropa gastada, estaba altísimo y hacerlo llorar era lo más fácil del mundo, era como un niño. Tenía casi 2 años de conocerle cuando me dijo que me amaba, yo quede en shock, Santiago mi mejor amigo, mi hermano, me amaba, no lo podía creer, mas bien no lo quería creer. En ese entonces yo tenía novio, Marcelo, un tipo que tenía dos caras, una cuando estaba conmigo y otra cuando no lo veía, el maldito golfo se iba con otras chicas y conmigo a la vez, no lo quería creer por que nuestra relación era formal, yo conocía a sus padres y él a los míos, Santiago le conocía bien y lo puso en evidencia, Nunca aceptó nada hasta que Santi y yo le descubrimos en plena relación dentro de su coche con una tía que era putísima. Ese día por la mañana el hipócrita fue a mi casa llorando pendiéndome que volviéramos, si no lo veo con mis propios ojos, tal vez no hubiese creído en Santiago, creía yo que por el hecho de amarme mentiría si fuese necesario para que terminara con Marcelo. Estuve casi 8 meses con ese tipo y gracias a Santiago pude librarme de él, hasta ahora soy conciente del peligro en que estuve. En vez de darle una oportunidad a Santiago, conocí a otro chico, Roberto. Santi me amaba. Cuando me hice novia de Roberto solo le conocía de 3 meses. Le rompí el corazón a mi mejor amigo, ya no me visitaba, ya no marcaba el teléfono, me evitaba. Completé un mes con Roberto y rompimos. Busqué a Santi, yo no podía perder su amistad, su regreso me hizo muy feliz. Siempre hizo todo lo que pudo para complacerme, pero yo nunca le deje convertirse en mi novio, estuve sola casi todo el bachillerato. El último año conocí a Diego, atento, caballeroso, levantaba pesas, Nunca pude decirle a Santi, no tuve el valor para verlo destrozado otra vez. Una amiga mutua tuvo que darle la noticia: "Rebbeca tiene novio". Ese día Santi fue por mí al instituto, cuando le vi afuera, no podía verle a los ojos sentía vergüenza, caminó hacia mí, pero antes de que llegara a donde yo estaba. Diego se cruzó en su camino y llegó primero que él, me abrazó y me dio un beso en la boca, Santiago se quedó a metro y medio de distancia, no hizo ruido, no dijo nada, pero ver es o le dolió hasta el alma, una amiga lo abrazó por que no podía controlar el llanto. Cuando me di cuenta me sentía miserable. Santiago cayo en una depresión muy grande, ya no se rasuraba, se hizo varios tatuajes y se encerró en un mutismo casi total. Santi nunca hizo nada para que terminara con Diego, sabía que yo era feliz y eso fue lo más importante para él. Diego era el chico más popular de todo el instituto, con el tiempo se gano mi confianza y todo mi cariño. Siendo franca Santi me importaba poco, cuando estaba con Diego todo lo demás me importaba poco, me quedé pensando que lo que Santiago sentía por mí era "obsesión enferma" hubo veces en que yo evitaba verlo o que no contestaba sus llamadas. Un día Diego me llevo a una fiesta con sus amigos en una casa de campo, bebimos, bailamos, todo era diversión. Me pidió que saliéramos a ver las estrellas para que pudiéramos estar solos, cuando estuvimos lo suficientemente lejos de la casa, comenzó a besarme con la ternura que siempre me había besado, sus manos jugaban con mi pelo, sus caricias fueron cada vez más fuertes, hasta que no empezó a gustarme, le pedí que se detuviera, pero seguía tocándome, dejo de ser amable y caballeroso... Me tiro al piso y me forzó a tener relaciones con él... Pesaba el doble que yo, no pude detenerlo... Con una mano apretaba mi garganta y con la otra subió mi falda y rompió mi ropa interior... Me violo. Después me golpeo y amenazó con matarme si le contaba a alguien. Me dejó tendida en el piso y regresó a la fiesta. Como pude regrese sola a casa, un taxi del aeropuerto me auxilio. Gracias a Dios no había nadie. A la mañana siguiente sonó el teléfono, era Diego, me llamo perra y me dijo que me mataría si hablaba, y que además nadie me iba a creer. Yo estaba muerta de miedo. Les dije a mis padres que llegue muy bebida y que caí por las escaleras. Me sentía fatal, no sabía que hacer. Antes de una que pasara una semana Diego consiguió otra chica en el instituto, seguía amenazándome por teléfono y un día el perro mal nacido dejó una rata muerta dentro de mi casillero con un mensaje: no hables. Esa tarde encontré a Santi en el parque, dormido en una banca, casi no le reconocí habían pasado meses desde la ultima vez que le vi, le desperté y le pedí que fuera a mi casa, no dijo una sola palabra, nada mas me veía. No sabía si iba a ir o no. Era de noche cuando Santiago llego a mi casa, se había rasurado y cortado el pelo, vestía de negro, llevaba una camisa de manga larga para que mi madre no viera sus tatuajes. Verle otra vez en mi casa me lleno de alegría, de tranquilidad. Subimos a mí recamara y no pude soportar más, le conté todo, en la oscuridad de mi alcoba abrazados llorando, en sus brazos encontré la paz y la tranquilidad perdidas, Santiago se quedo hasta que estuve dormida, la primera noche que pude dormir desde esa maldita fiesta. Al día siguiente Santiago esperaba afuera del Instituto, pero no me esperaba a mí, esperaba a Diego, cuando lo vio salir, se fue detrás de él, lo cogió por un brazo y le dijo algo en el oído, Diego trato de correr, pero Santiago lo alcanzo casi al instante, le hizo pedazos. Le rompió la nariz, un brazo, muchos dientes y le arranco pelo a estirones, el ataque duro segundos, Diego yacía en el piso y Santi le dijo al oído "si hablas te voy a matar". Santiago fue consignado por lesiones, estuvo 2 meses en prisión. Me ayudo a superar todo, curó mi alma, acabó con mis temores, me ayudó a renacer. Y guardó todo en secreto. Solo él y Diego supieron lo que pasó. Le preguntaba que como me podía querer después de yo hacerle tanto daño, su respuesta era siempre "te amo". Empecé a tomarle mas cariño, mas todavía no le amaba, no se como podía amar a cualquier imbécil menos a Santiago. Entre a la universidad y conocí muchos chicos, ahora tenía mas cuidado, Santiago seguía amándome y esperándome, no se por que prefería enamorarme de tíos que conocía, estúpida de mi, le contaba de ellos, nunca era mi intención pero lo seguí lastimando, haciéndolo sufrir y haciéndolo llorar. Hoy estoy arrepentida, quisiera regresar el tiempo. Me di cuenta que Santiago no merecía que yo le hiciera eso así que después de AÑOS de bloquearme a mi misma con "no lo puedes querer es el hijo que no tuvo tu madre: Tu hermano", estaba decidida a darle una oportunidad, después de todo él era mi hombre ideal, bromeábamos acerca de contraer matrimonio muy a menudo. Así que yo comencé a buscar a Santiago a pedirle citas a hablarle por teléfono, estaba muy contento. Se veía muy feliz. Estuve a punto de ser yo la que le pidiera que fuese mi novio, pero la estúpida de mí conoció a Francisco. Santiago siempre iba a estar ahí de todos modos. Lo seguía viendo de todos modos. Francisco me bajó el cielo y las estrellas y me hice su novia. Otra vez no pude decirle a Santiago y se enteró de la peor manera. Cumplía años y me celebré en una disco, Santiago llegó y se sentó en mi mesa con Francisco, Yo y amigos de la universidad. Ahí Francisco me dio de regalo una gargantilla hermosa, me la puso y me besó. Santi estaba desconcertado no sabía que estaba pasando, una amiga le dijo a Santiago que ese tío era el novio de Rebbeca. Santiago volteo a verme se levantó y se fue, su rostro lo decía todo, no necesitó decir nada. Salí corriendo de mi fiesta pero Santiago acababa de dejar el estacionamiento, no lo alcancé. Cuando regresé, llegó una tipa a la mesa, y le dijo a Francisco: no me vas a presentar?", Francisco se puso de mil colores pero terminó levantándose de su lugar y la abrazo por la cintura Y LA PRESENTÓ COMO SU NOVIA, una amiga montó en cólera le lanzó su bebida y le gritó: pero si andas con Rebbeca grandísima mierda!!!!!! Yo no sabía que tenía novia, me sentía una golfa, una vil puta, me había liado con un tío que tenía novia a escondidas de Santiago. Me arranque su gargantilla de mierda y se la lancé al rostro, este era el último error que iba a permitirme. Salí corriendo a buscar a Santiago. Le pedí a un amigo que me llevara. Yo sabía donde encontrarle: en el parque, su lugar favorito para llorar. Lo encontré cabizbajo sentado en un columpio, lloraba en silencio. Le pedí que me disculpara por no decirle lo de Francisco, No me dejó terminar, me dijo que no tenía nada que disculparme y que al contrario, esperaba que él si me pudiera hacer feliz por que mi suerte en el amor había sido muy perra, "Yo solo quiero que TU SEAS MUCHO MUY FELIZ, ES LO ÚNICO QUE LE PIDO A MI DIOS", me pidió un favor: que regresara a mi fiesta, me dijo que no podía perdérmela, Le dije que tenía que hablar con él, en ese momento me di cuenta que Santiago era el amor de mi vida, el mejor de los hombres, que a pesar de sus aretes y la tinta que tenía encima era un mar de virtudes, siempre lo supe pero nunca me lo permití. Quería decirle todo...Pero me dijo que mi fiesta me esperaba y que mis padres iban a estar preocupados si no regresaba. Le hice prometer que me buscaría al siguiente día por la mañana. El mismo me llevó de regreso a mi fiesta de cumpleaños, mis 21, no se quiso quedar. Francisco ya no estaba, tampoco la tipa. Regresamos entrada la madrugada, sonó el teléfono, contesto mi padre, era la madre de Santiago, Había tenido un accidente en el trayecto de la disco a su casa, un ebrio tiró a un costado su automóvil al pasarse una luz roja. Estaba muy mal, tenía sus piernas desechas. Estuvo en coma unas horas, y nos permitieron pasar a verlo a su madre y a mí. Después de un rato su madre me dejo sola con Santiago, yo no podía dejar de llorar y tome su mano, estaba morada y le pedí perdón por todos los años que lo hice sufrir, por todas las veces que lo cambie por tipos que al final no valían nada, le di las gracias por consagrar su vida a mi, por ser mi guardián, mi ángel, mi protector, le dije que si despertaba nunca me iba a separar de el y que le iba a dedicar mi vida, que quería tener sus hijos y casarme con el, que despertara por que al fin me había dado cuenta de que lo amaba mas que a mi vida misma, que por favor no me dejara sola, Santiago no me escuchó, los aparatos a los que estaba conectado marcaban que mi mejor amigo empezaba el viaje al otro mundo, al cielo, trataron de revivirle pero no pudieron. Santiago se me murió, y nunca escucho de mis labios "te amo", en mis brazos lloro mis desprecios y en mis brazos murió, Dios me lo quito el día que en aprendí a amarlo, me dedico 7 años de su hermosa y corta vida y yo no pude dedicarle mas que un día, desperdicie a la único hombre que en verdad ha valido en mi vida, nunca nadie se esforzó tanto por hacerme feliz, por conquistarme. Dios lo puso en mi camino y me lo quitó por que nunca supe valorarlo. Preferí estar con personas que solo me hicieron daño y el único que en verdad me amó no hice otra cosa mas que lastimarlo, nunca mas lo voy a ver jugar fútbol con los niños del parque, ni comer pizzas, ni boxear, ni nada. Yo tuve la culpa de que tuviera ese accidente, si me hubiera dado cuenta un día antes de que lo amaba, él estaría hoy conmigo y sería la mujer mas afortunada de la tierra. No va a realizar sus sueños, escalar los andes, ser arquitecto, lo que más me duele es que su más grande anhelo lo tuve siempre al alcance de mi mano: ser mi novio, y nunca se lo permití. Santiago yo se que estas en el cielo y me cuidas desde allá arriba, Espero que tu Dios me permita estar pronto contigo. Descanse en paz Santiago A. E. D. Mi mejor amigo, mi hermano, mi ángel y mi amor eterno. Espero que esta carta sirva para que se den cuenta de las personas que en realidad valen la pena, nada me va a devolver a Santiago. Yo me di cuenta muy tarde. No dejar que a nadie mas le suceda es la única cosa que puedo hacer en su memoria, por favor pasa esta carta todas las personas que conozcas. Gracias. La medida del amor es amar sin medida" ..... No esperes a que sea demasiado tarde para decirle a aquella persona que realmente la quieres...enserio te vas a arrepentir...ahorita que tienes la oportunidad, que tienes a esa persona viva y cerca de ti de alguna manera ¡¡¡díselo!!! luego puede ser demasiado tarde..... acuérdate que el orgullo a final de cuentas no te sirve de nada, esto yo lo aprendí hace poquito...




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