Consígase un amigo.
Colaboración de Isabela, agradezco mucho tus inacabables mails, con pensamientos, chistes, y sin fin de documentos que mas de una vez me han arrancado una sonrisa, muchas gracias :)
Es el amor y no el tiempo, el que cura todas las heridas"
No es necesario ser hombre, basta ser humano, basta tener sentimiento,
basta
tener corazón.
Es necesario que sepa hablar y callar y sobre todo que sepa oír lo que
las
palabras no dicen.
Tiene que gustarle la poesía, la madrugada, los pájaros, las estrellas,
el
sol, la luna, el canto de los vientos y las canciones de la brisa.
Debe tener amor, un gran amor por alguien, o sino sentir la falta de no
tener ese amor.
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que los otros llevan consigo.
Debe guardar secretos sin sacrificarse.
No es preciso que sea de primera mano, ni es imprescindible que sea de
segunda.
Puede ya haber sido engañado, porque todos los amigos son engañados.
No es necesario que sea puro, ni que sea del todo impuro, pero no debe
ser
vulgar.
Debe tener un ideal y miedo de perderlo, en caso de no ser así, debe
sentir
el gran vacío que eso deja.
Tiene que tener resonancias humanas, su principal objetivo debe ser el
de
amigo.
Debe sentir pena de las personas tristes y comprender el inmenso vacío
de
los solitarios.
Le deben gustar los niños y lamentar los que no pudieron nacer.
Consígase un amigo para gustar de los mismos gustos, que se conmueva
cuando
es llamado amigo.
Que sepa conversar de cosas simples, de grandes lluvias y de recuerdos
de la
infancia.
Necesito de un amigo para no enloquecer, para contar lo que vi de
bello y
de triste durante el día, de los deseos y de las realizaciones, de los
sueños de la realidad.
Tiene que gustarle las calles desiertas, los pozos de agua y caminos
mojados, el costado del camino, la vegetación después de la lluvia,
echarse
en la campiña.
Necesito un amigo que diga que vale la pena vivir, no porque la vida
sea
bella, sino porque ya tengo un amigo.
Necesito un amigo para parar de llorar. Para no vivir de bruces en el
pasado
en busca de recuerdos perdidos.
Que sacuda los hombros sonriendo y llorando, pero que me llame amigo
para
que yo tenga conciencia de que todavía vivo.
Vinicius de Moraes
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