Crónica de un embarazo anunciado

Colaboración de mi amiga Iris, gracias chica me caes super bien eso lo sabes bien, aunque ya no nos dejen ser novios seguimos siendo buenos amigos =D


Bien este escrito me hizo reir, por un momento pense en ponerlo en la seccion de chiste pero pensandolo mejor es para haerte reflexionar y asi a manera de broma te hace ver lo irresponsables que podemos ser a veces, no estoy en contra de las relaciones pre-matrimoniales pero porfavor CUIDENSE!!! ...su amigo: José Ricardo

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante?
Pues no es el único momento. El otro día mi novia me dijo:
-Cariño, no me viene la regla.
Yo les aseguro que en ese momento te pasa todo, absolutamente todo, ¿eh?, el pasado y el futuro. No pude evitar visualizarme en una camioneta con cuatro niños yendo a un centro comercial.
Ya sé que estas cosas pasan. ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí! A mí que cuando me decían que Fulano o Mengano se había TENIDO que casar, exclamaba:
-¡Si será bruto! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!
Sin ir más lejos: el método de retirarse a tiempo. ¡Ése es mi método! Ya sé que me envidian.
Ocurre que soy partidario de lo natural. ¡Naturópata, vamos! Soy el Adrián Fernández de la marcha atrás: un control, una pericia, una concentración. El problema se presentó hace dos semanas: Iba yo a mi ritmo. Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete:
-Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro...
¡Claro! ¡Uno hace lo que sea antes que tener una eyaculación precoz! ¡Faltaba más! Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy de prisa pienso: "Pati Chapoy, Pati Chapoy, Pati Chapoy..."
Y me relajo.
Si veo que la cosa baja pienso: "Salma, Salmita, Salma, Salmita..." ¡ Y hasta da gusto verme!
Bueno, como decía, iba yo a mi ritmo: diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres... Pero en el momento clave, a ella le dio un acceso de tos y empezó a agitarse y me rompió el ritmo... Yo controlo, ¡pero ella se pone a improvisar! ¡Así no se puede!
De todas maneras tiene que ser un retraso. ¡Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, dos a lo más! También sería mucha casualidad que encontraran el camino... ¡Con la oscuridad que tiene que haber allí!
El caso es que cuando ella te confiesa: "Todavía no me ha bajado", te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:
-A lo mejor te bajó y no te diste cuenta.
-A lo mejor tú te volviste imbécil y tampoco lo sabes.
En esas situaciones es cuando queda demostrado que los hombres no tenemos ni idea: Nosotros confundimos el método de Ogino, con el índice Nikkei:
-¿Estás segura de que contaste bien los días? Mira que mayo tuvo 31 días.
-Sí, mayo, pero ya vamos en octubre.
-A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.
-¡A ti sí que te arrastran los huevos, todo te da igual!
-¡Uy, qué neuras estás! ¡Eso quiere decir que ya te va a venir!
Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, ¡hasta el humor te cambia! Antes, cuando salían en televisión anuncios de toallas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio abrumador en la sala, una tensión, un mal rollo. Si en ese momento te preguntaran a qué huelen las nubes, dirías:
-¡A toallas femeninas!
Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos:
-¿Ya?
-¡Que no! Y ya deja de llamar, ¡que me pones nerviosa! Así que te metes a Internet a buscar información:
-A ver, regla punto com. ¡Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza!
-No, vamos a probar otra cosa. Retraso punto com punto mx ". Y te sale la página de las pensiones del IMSS y del ISSSTE.
-¡Carajo! ¡Cada vez vamos peor! Y es que en Internet no se navega, ¡se naufraga! ¡Nunca encuentras nada!
Y la vuelves a llamar por teléfono:
-¿Ya?
-¡Que noooo, fastidioso!

Así que te compras una revista juvenil en la que viene un artículo que te resulta más que interesante: La regla, tu mejor amiga. -¡Vaya, por fin algo científico! Y lees: "El estrés y los nervios pueden retrasar la regla." -¡Eso es! ¡Voy a tranquilizarla! -y la llamas: -¿Diga? -¡Oooooooommmmm! -¿Quién habla? -Te pesan los párpados. -¿Pero qué te pasa? ¿Estás loco? -¡Ooooooommmmmm! Imagínate una pradera, con pajaritos: Pío, pío, pío... ¡Carajo, me colgó! Pero si no le gusta colaborar. ¿Así como le va a venir la regla? Ya no sabes qué hacer. Cuando llega a casa y llama a la puerta, antes de abrirle, le preguntas por el interfón: -Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?
-¡Quieres abrirme!
Cuando entras al baño con el Predictor en la mano, ella brama: -¡Como salga el circulito, te la corto! ¡Adrián Fernández!
Por cierto, ¿por qué se llamará Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada. Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. En vez de Predictor se debería llamar Terminator.
¡Y lo lento que es! En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas del comedor de la Universidad, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste...

Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo y te vas a la sala para intentar relajarte:

-Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro.¡Ooooooommmm! ¡Pío, pío, pío! ¡Pati Chapoy, Pati Chapoy, Pati Chapoy!...... ....... ...... ..... .... ... .. .
Menos mal que no salió el circulito. Y, claro, con la alegría del momento pues nos abrazamos y nos seguimos. Pero, después del susto, lo hicimos con condón. Porque, según el predictor, un condón es muy seguro, tiene un 97 por ciento de confiabilidad, Así que no hay problema....




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