Crónica de un embarazo anunciado
Colaboración de mi amiga Iris, gracias chica me caes super bien eso lo sabes bien, aunque ya no nos dejen ser novios seguimos siendo buenos amigos =D
¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te
pasa
toda tu vida por delante?
Pues no es el único momento. El otro día mi novia me dijo:
-Cariño, no me viene la regla.
Yo les aseguro que en ese momento te pasa todo, absolutamente todo,
¿eh?,
el pasado y el futuro. No pude evitar visualizarme en una camioneta
con
cuatro niños yendo a un centro comercial.
Ya sé que estas cosas pasan. ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí! A mí que
cuando me decían que Fulano o Mengano se había TENIDO que casar,
exclamaba:
-¡Si será bruto! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase
esto!
Sin ir más lejos: el método de retirarse a tiempo. ¡Ése es mi método!
Ya
sé que me envidian.
Ocurre que soy partidario de lo natural. ¡Naturópata, vamos! Soy el
Adrián
Fernández de la marcha atrás: un control, una pericia, una
concentración.
El problema se presentó hace dos semanas: Iba yo a mi ritmo. Suave,
suave,
haciendo la tabla del diecisiete:
-Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y
cuatro...
¡Claro! ¡Uno hace lo que sea antes que tener una eyaculación precoz!
¡Faltaba más! Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy
muy
de prisa pienso: "Pati Chapoy, Pati Chapoy, Pati Chapoy..."
Y me relajo.
Si veo que la cosa baja pienso: "Salma, Salmita, Salma, Salmita..." ¡
Y
hasta da gusto verme!
Bueno, como decía, iba yo a mi ritmo: diecisiete por una diecisiete,
diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres... Pero en el
momento
clave, a ella le dio un acceso de tos y empezó a agitarse y me rompió
el
ritmo... Yo controlo, ¡pero ella se pone a improvisar! ¡Así no se
puede!
De todas maneras tiene que ser un retraso. ¡Como mucho se me pudo
escapar
un espermatozoide, dos a lo más! También sería mucha casualidad que
encontraran el camino... ¡Con la oscuridad que tiene que haber allí!
El caso es que cuando ella te confiesa: "Todavía no me ha bajado",
te
acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:
-A lo mejor te bajó y no te diste cuenta.
-A lo mejor tú te volviste imbécil y tampoco lo sabes.
En esas situaciones es cuando queda demostrado que los hombres no
tenemos
ni idea: Nosotros confundimos el método de Ogino, con el índice
Nikkei:
-¿Estás segura de que contaste bien los días? Mira que mayo tuvo 31
días.
-Sí, mayo, pero ya vamos en octubre.
-A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.
-¡A ti sí que te arrastran los huevos, todo te da igual!
-¡Uy, qué neuras estás! ¡Eso quiere decir que ya te va a venir!
Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que
embarazadas. Bueno, ¡hasta el humor te cambia! Antes, cuando salían
en
televisión anuncios de toallas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se
hace un
silencio abrumador en la sala, una tensión, un mal rollo. Si en ese
momento te preguntaran a qué huelen las nubes, dirías:
-¡A toallas femeninas!
Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco
minutos:
-¿Ya?
-¡Que no! Y ya deja de llamar, ¡que me pones nerviosa! Así que te
metes
a Internet a buscar información:
-A ver, regla punto com. ¡Y te sale la Cofradía de la Virgen de la
Regla
con Rocío Jurado a la cabeza!
-No, vamos a probar otra cosa. Retraso punto com punto mx ". Y te
sale la
página de las pensiones del IMSS y del ISSSTE.
-¡Carajo! ¡Cada vez vamos peor! Y es que en Internet no se navega,
¡se
naufraga! ¡Nunca encuentras nada!
Y la vuelves a llamar por teléfono:
-¿Ya?
-¡Que noooo, fastidioso!
Así que te compras una revista juvenil en la que viene un artículo
que te
resulta más que interesante: La regla, tu mejor amiga. -¡Vaya, por
fin
algo científico! Y lees: "El estrés y los nervios pueden retrasar la
regla." -¡Eso es! ¡Voy a tranquilizarla! -y la llamas: -¿Diga?
-¡Oooooooommmmm! -¿Quién habla? -Te pesan los párpados. -¿Pero qué
te
pasa? ¿Estás loco? -¡Ooooooommmmmm! Imagínate una pradera, con
pajaritos:
Pío, pío, pío... ¡Carajo, me colgó! Pero si no le gusta colaborar.
¿Así
como le va a venir la regla? Ya no sabes qué hacer. Cuando llega a
casa y
llama a la puerta, antes de abrirle, le preguntas por el interfón:
-Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?
-¡Quieres abrirme!
Cuando entras al baño con el Predictor en la mano, ella brama:
-¡Como
salga el circulito, te la corto! ¡Adrián Fernández!
Por cierto, ¿por qué se llamará Predictor el Predictor? ¡Si no
predice
nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada. Si fuese
Predictor
tendría que haberme avisado antes. En vez de Predictor se debería
llamar
Terminator.
¡Y lo lento que es! En esos diez minutos te acuerdas de todos los
circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las
albóndigas del comedor de la Universidad, el Círculo de Lectores, el
condón
que no te pusiste...
Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo y
te vas
a la sala para intentar relajarte:
-Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y
cuatro.¡Ooooooommmm! ¡Pío, pío, pío! ¡Pati Chapoy, Pati Chapoy, Pati
Chapoy!...... ....... ...... ..... .... ... .. .
Menos mal que no salió el circulito. Y, claro, con la alegría del
momento
pues nos abrazamos y nos seguimos. Pero, después del susto, lo
hicimos con
condón. Porque, según el predictor, un condón es muy seguro, tiene un
97
por ciento de confiabilidad, Así que no hay problema....
PRINCIPAL