
Materiales:
-Moldura
de madera.
-Librito de hojas de pan de oro (doradas o plateadas de 16 x 16 cm o
de oro 24 kilates de 8 x 8 cm).
-Tiza en polvo o yeso para dorar.
-Cola de pescado (gelatina neutra)
-Bol de Armenia (tierra de color rojizo con pigmento propio que, humedecido
con agua, permite que la hoja se adhiera al apoyarla).
-Bruñidor: herramienta en forma de pipa para abrazar las molduras,
de piedra de ágata pulimentada (para evitar rayar o cortar el
oro).
-Pinceleta del ancho de las láminas (para asir la hoja de la
almohadilla y pasarla a la superficie a dorar).
-Almohadilla para pan de oro (para sujetar y evitar movimientos o caidas
en el momento del corte).
-Cuchilla para cortar las hojas al tamaño adecuado.
-Pincel de pelo de camello (para aplicar la tiza y el bol de armenia
y para guiar la hoja de pan de oro inmediatamente después de
situarla sobre la pieza).
Procedimiento:
Con
el pincel de pelo de camello se aplican, a la moldura, de 6 a 8 capas
de tiza diluida en cola. Un avez seca (debe secar naturalmente) se la
lija fina y suavemente y se la cubre con 3 o 4 capas del bol armenio
mezclado con cola. Se debe dejar secar durante una noche tapada con
un trapo para evitar polvos.
Ya seca, se bruñe la capa de bol con un trapo hasta lograr una
superficie muy lisa de color granate.La hoja de oro es tan liviana (0,
00001 mm de espesor) que no se puede manejar con las manos. Se la corta
en la almohadilla con todo el filo de la cuchilla. Se pasa la pinceleta
(previamente frotada contra la piel o el cabello) y, por reacción
estática, la hoja queda sujeta a la misma.
A continuación, se humedece la parte sobre la que se colocará
la hoja e inmediatamente después de posarla se presiona con el
pincel ubicándola definitivamente. Repetir hasta cubrir toda
la moldura.
Una vez adherida la hoja y la superficie seca, comienza el bruñido
con la piedra de ágata, logrando la unificación de todos
los materiales. El hecho de que no exista un barniz en medio -como en
los dorados al mordiente- es lo que permite acabar esta forma clásica
de terminación con un pulido con el que es posible lograr matices
diferenciados segun lo que la obra requiera.
Finalizado este procedimiento, el siguiente paso es darle al marco la
pátina o tono final para amenguar la intensidad del oro o para
lograr un efecto de añejamiento.
Los dorados se pueden realizar en metal dorado o plateado y con oro
amarillo o blanco.