NATURALEZA VS CEMENTO

Por Lic. Evelio Zuluaga A.

VEGETACIÓN Y CEMENTO El hombre, como ser integrante de la naturaleza, necesita en alguna proporción de los elementos que lo rodean. Todo cuanto existe tiene su razón de ser y de las relaciones que establezcamos con el entorno depende nuestro bienestar o infelicidad. En los últimos años se han detectado problemáticas muy graves a nivel mundial y que afectan la salud y la estabilidad de las personas, esto como consecuencia lógica de la agresión del hombre al medio, mediante el mal uso, el desplazamiento o la destrucción de algunos elementos que la Creación ha puesto para nuestro beneficio.

Es así como se habla del deterioro en la capa de ozono, de la escasez de agua, de la polución en las ciudades, etc., y que en el fondo tienen su causa en la devastación de la capa vegetal que cubre casi toda la superficie de nuestros continentes. Como consecuencia lógica, después de detectado el problema, se ha despertado un gran interés en entidades internacionales para crear conciencia en la humanidad sobre la necesidad de proteger la naturaleza.

En Colombia se han conformado instituciones encargadas de fomentar la preservación del medio ambiente y algunas universidades están ofreciendo carreras que pretenden formar personas con este mismo fin. En ésta línea de acción, un elemento que debe ser tenido en cuenta cuando se proyectan desarrollos urbanos, es el respeto y la unión que debe existir entre los edificios y la vegetación. Una función trascendental que cumplen las plantas, y que tiene más relevancia en los centros urbanos, es servir de pulmones, o sea, purificar el aire que respiramos. Cuando podemos observar desarrollos urbanos bien concebidos, apreciamos como se les da igual o mayor importancia a los árboles y zonas verdes que a los mismos edificios y en los sectores así tratados, a la distancia se aprecia una silueta encantadora.
Y esos desarrollos son muy llamativos, acogedores y preferidos para albergar seres humanos que quieren tener una excelente calidad de vida. Contrastan los desarrollos urbanos donde el verde juega un papel importante con las selvas de cemento, en las que el concreto y los ladrillos son tratados a manera de dioses, implicando desarrollo y educación o atraso. Mantener fachadas limpias y bonitas es progreso El ser humano es contradictorio. Mientras destruye su hábitat por intereses meramente económicos, reconoce, posiblemente en forma inconsciente, su importancia. Para muestra un botón. Ansiamos los días festivos para salir a disfrutar de la paz que se vive en medio del verde de los campos. O sino, que lo digan las caravanas que se movilizan por nuestras carreteras todos domingos, puentes, y días festivos, muy a pesar de la problemática horrenda de orden público que padecemos.
Que bueno sería que en nuestros pueblos se comprendiera la importancia que tiene la vegetación y no se continuara su desplazamiento y reemplazo por cemento, ladrillos, asfalto, en fin, por elementos muertos, y que al contrario, todos aportemos para que en cada edificio, cuadra, calle, parque o sector se disponga de la zona verde: plantas, árboles, antejardínes, etc, y sobre todo erradiquemos esa falsa idea, en el sentido de que el progreso tiene que arrasar con la naturaleza.
Haga clic para volver a la página de inicio
STARMEDIA        CERRAR