El Rincon del hincha.

Sabías que...

Foto: Carlos V encabezando las tropas Imperiales.

Colaboración: Fernando Albornoz

El Debut de Santorelli como DT Canario:

El Loco debutó como técnico Canario nada menos que frente a Luján. Y como es lógico fue con un triunfo. Todo un indicio de lo que vendría.
Fue el 1º de setiembre del '96, en la 1º fecha del Apertura '96 de la Primera "C". Salimos en dos camiones para el Municipal, donde juega Luján de local. En el camino nos íbamos enterando de los nuevos jugadores que habían llegado al club (De Felicce, el "Chino" Morales, y la vuelta de los Nieva, Giannice y el Juanchi Sálega). Y claro, de un tal Santorelli que había pasado por el club como jugador a finales de los '70.
Flandria salió a la cancha con De Felicce; Walter Díaz, Kaezuk, el Chino Morales y el Torta Nieva; Schefer, Brito y el Lucho Contreras, Pedro Nieva, el Juanchi Sálega y Saavedra. Después entraron Ale Campana, el Loqui Gigante y Gonzalo Giannice.
En Luján la figura fue Onainnty y jugaron Diego Borgnia (luego jugador de Flandria) y Edgardo Martini (fana y campeón con el Canario). A Martini lo expulsaron a los 21' del PT por un patadón a Sálega.
Flandria merecía ganar, pero el gol no llegaba. El Juanchi metió un tiro libre en el travesaño. Onainnty se lo tapó a Kaezuk a Nieva y a Sálega. El Loco se jugaba poniendo 4 delanteros, pero no había caso. Hasta que en el minuto 45 del ST Sálega tiró un centro que Pedrito Nieva conectó de palomita para hacer estallar a La "14". Enseguida terminó el partido y Omar parecía un hincha más.
La "14" llenó su tribuna y llevó la bandera grande de Flandria y también la de Luján. A la salida hubo tiempo para correr a los lujaneros desde la rotonda por el Tiro Federal hasta la Terminal, lástima que la policía se llevó a algunos de los nuestros.
Al final del partido el Loco dijo: "Acertamos en los momentos justos y por eso ganamos. El debut siempre es difícil. Éstos muchachos corrieron y mostraron que tienen unas ganas bárbaras y eso es bueno. Debemos corregir muchas cosas, pero estamos trabajando. Vamos por el buen camino."

Literatura Canaria

Equipos y nombres para la nostalgia.Apología de la Villa. "Jáuregui de antaño". Abel y Aldo Sosena.

Cuándo el equipo del pueblo
tenía en el arco al Pampero (1),
de dos Piovesán, el Pelo (2),
que no era rengo ni lerdo,
y hasta me parece verlo
al tres un zaguero macho,
aunque le decían el Cacho (3)
siempre se jugaba entero.
  Siendo canchero Brandán (19)
y don Bartolo (20) utilero,
Nico (21) movía la de cuero
siendo el capo soberano,
e igual que Alcides Giordano
fue Mingo (22) mediocampista,
con Ciro (23) de masajista
y Fray Milonga (24) aguatero.
De cuatro estaba el Gallego
y de cinco el paladín
don Caricato Titín (4),
ducho en repartir el juego,
Hernandez le seguía luego (6),
y de siete estaba el Galgo (7).
Folgueiras (8) y el Chueco Brando (9)
hacían cosas del filmar;
y sin nada que envidiar
a Campana y a Busico (10),
uno grande y otro chico (11)
dos hermanos trasandinos
completaban como digo
aquel formidable equipo.
  Pero un recuerdo les quiero
brindar con el corazón,
a aquel equipo campeón,
allá en los años cincuenta,
mi memoria no les cuenta
detalles de ese esplendor;
pero Macri fue el motor
de esa campaña opulenta (25).
A aquella escuadra gloriosa
otros valores siguieron:
Ricardo Rende el arquero,
Pelo también fue guardián (12),
Carlos (13), Pedro (14) y Santillán (15)
jugaron de delanteros,
Bianchi (16) y Sarratea (17) zagueros
y años antes Galcerán (18).
   


1.José Vicente 14.Pedro "Perico" Mansilla
2.Ernesto Piovesán 15.Santillán
3.Silverio Rivadeneira 16.Rubén Bianchi
4.Osvaldo Somoza 17.Carlos Sarratea
5.Antonio Caricato 18.Armando Galcerán, fue jugador, capitán y presidente del CSyD Flandria
6.Mario Hernández 19.Aurelio Brandán
7.Osvaldo Zucchi 20.Bartolomé Maldonado (un pionero del club)
8.Raúl Folgueiras 21.Roberto Nicolini, un dos impasable que se desempeñaba por igual en cualquier puesto.
9.Edgar Brando y Ofirio Brando. "Chueco Chico y Chueco Grande" 22.Juan D. Aranda
10.Famosísima ala izquierda de Chacarita y Boca Jrs. 23.Ciro Propedo
11.Ricardo Holvoet "Chileno Chico" y José Holvoet "Chileno grande" 24.Obdulio Bigongiari (solía llevar dentro de la cancha un cartel con un gran canario pintado)
12.Alberto Mosca 25.El equipo (base) campeón dirigido por José Macri, estaba compuesto por: Polidoro, Nicolini, Bianchi, Muzio, Giordano,Somoza, Indar, Baloira, Merlo, Pérez y Tiberi. Pero el equipo base que lo precedió años antes estaba formado por Vicente, Marti, Orlando, Quiñones, Torres, Caricato, Giachino, Zucchi, Folgueira, Brando, Galloso y Holvoet.
13.Carlos Somoza "Gallego"  

El sentimiento del fútbol de ascenso
Muchas veces a los hinchas de los clubes del fútbol de ascenso, la gente nos pide que le expliquemos el sentido de tanta pasión. Pero explicar eso sin dudas es casi imposible, porque los sentimientos no se explican, se sienten.
El siguiente es el prólogo del libro "Sábado, historia Del fútbol de ascenso". Fue escrito por G. Chepenekas, F. D'Addario y L. Vívori. Si sos un hincha del ascenso te vas a sentir verdaderamente identificado, como si hubiera sido escrito exclusivamente pensando en vos...

Sábado 12 AM. Un cosquilleo recorre el cuerpo, que consume el almuerzo sin degustarlo, frente a miradas familiares que lucen ajenas a la previa de una rutina única e intransferible. Faltan todavía tres horas para que empiece el partido, pero ya el reloj biológico se las arregla para inmunizar el espíritu contra todo estímulo que no tenga aliento a fútbol, en una suerte de autismo pre-ceremonial. El subconciente murmura melodías populares en clave futbolera: "Somos los mismos de siempre, que te alentamos adonde vas...", pero nadie las escucha. Mientras se contestan obviedades ante preguntas rutinarias de hermanas, primos, esposa, etc, el subconciente sigue analizando alternativas. Se especula con posibles resultados en otras canchas, se maldice la derrota de la primera rueda frente al rival de este sábado, "pero esta vez va a ser distinto...", claro. Son los síntomas inequívocos. Es la misma fiebre de todas las semanas. Incurable. Impermiable a cualquier diagnóstico racional.
A lo lejos se ve llegar un micro pintado de fanatismo. la gente "común" lo ve pasar. No entienden de que se trata. Ven banderas cuyos colores no reconocen, escuchan cánticos indescifrables, referencias y/o apodos desconocidos para su cultura futbolera/dominguera. El micro va. Hinchado de orgullo Barrial. Busca una canchita suburbana que pone a prueba el más audaz espíritu expedicionario. Nadie sabe cómo pero llega, y toda su carga emotiva corporizada en "hinchas de fútbol de ascenso", esa raza inexplicable, se instala donde puede, luego de haber salvado escollos insalvables (policía pesada, hinchas rivales que no comulgan con el fair play tribunero, tablones que consumieron su vida útil hace alrededor de 25 años). Insalvables para cualquier ciudadano "normal", de esos que pagan puntualmente su abono a la platea dominguera.
¿El partido? 0-0. Un bodrio. Le pegaron de punta y para arriba los 90 minutos. Pero la sensibilidad del hincha sabatino está curtida para soportar aún males peores. El regreso multiplica los peligros (siempre hay alguien en una esquina perdida dispuesto a despedirte con una piedra) pero no puede impedir el desvanecimiento de la adrenalina previa. Algo así como -salvando las distancias- la depresión postparto. Claro que si se ganó el clásico, a la vuelta en casa habrá (por un tiempito, hasta que la responsabilidad tribunera obligue a pensar en el próximo rival) derroche de jovialidad para todos. Solo los más allegados sospecharán que fue un bochazo del once en el último minuto o una salida en falso del arquero de ellos en tiempo de descuento la causa real de semejante despliegue de simpatía. Y si se perdió... ¿cómo lograr que alguien más en el mundo -la novia, el almacenero, lavieja- comprenda la naturleza y el significado de esa amargura de sábado a la tardecita? A quién le va a explicar uno que en la cancha de Laferrere el lineman se comió un offside más grande que la Casa rOsada, que el nueve de nuestro equipo "pateó" con el tobillo porque la pelota picó en un "cráter" dentro del área chica, que el cuatro de ellos pegó como un gurka, que "ya van a ver cuando vengan a casa el campeonato que viene", que...
¿Dójnde se juega la próxima fecha? En Flandria. Cien kilómetros, poco más, poco menos. Si no ponen micros habrá que tomar colectivo, tren, trasbordo y bicicleta, pero la ilusión del ascenso está a la vuelta de cada esquina, transformando a los escollos geográficos en insignificajntes detalles operativos. Ni siquiera acreditan la palabra "sacrificio". Quién podría asumirse como un sacrificado, si no existe placer más grande que el sufrimiento por los colores de siempre.
Un sábado cualquiera, a un par de locos (tres, para ser exactos) se les ocurrió que su locura bien podría transformarse en un libro. Y pensaron que seguramente habría otros locos con ganas de compartir la misma locura, porque llega un punto en el que los colores partidarios se funden en una tonalidad superior: la que cobija a todo el fútbol de los sábados, heredero de una sensibilidad que se perdió a jirones en el hiperprofesionalismo, alimentando a sueños de calcio italiano. Hubo que bautizar a la criatura y no se pensó demasiado "SÁBADO". ¿Qué más? Esta cría de románticos incurables, complotados con otros miles de soñadores anónimos, dan a luz al más anti-comercial de los libros sobre fútbol. Quienes diseñan sus vidas sobre el triunfalismo de los domingos, jamás lo entenderán.

 

Gracias a quienes colaboran. Si querés dar una mano será bienvenida tu ayuda.

 

 

 

 

 

 

 

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