|
POLÉMICA POR EL USO DE UN SOLVENTE TÓXICO
Es empleado en las tintorerías mal llamadas "ecológicas".
El
percloroetileno puede causar daños neurológicos, renales, hepáticos
y cáncer.
Los
que lo utilizan en la limpieza a seco de ropa niegan su peligrosidad.
"Las
tintorerías ecológicas no tienen nada de ecológico; por el
contrario, utilizan productos que ponen en peligro la salud de la
población", afirmó Aníbal Magadan,
presidente de la Cámara Argentina de Tintorerías, entidad que agrupa
a los tintoreros que, a diferencia de las autodenominadas tintorerías
"ecológicas", utilizan los métodos de limpieza de prendas
"tradicionales".
Más allá
de la pelea por el mercado de la limpieza de prendas de vestir que
protagonizan estos dos sectores, la diferencia entre los métodos que
emplean en sus tareas no es trivial: según un informe elaborado por
el investigador del Conicet Osvaldo Fridman, el percloroetileno, un
solvente que se emplea en la limpieza a seco, puede causar daños
neurológicos, hepáticos, renales e incluso cáncer a las personas
que trabajan en las tintorerías que lo utilizan, a los vecinos de los
locales y a las personas que luego visten las ropas.
"Son
estas tintorerías supuestamente ecológicas las que utilizan
percloroetileno", continuó Magadan, que sostiene que a estas
tintorerías las autoridades no sólo no las controlan, sino que las
habilitan "en forma automática, permitiendo además que sean
instaladas debajo de edificios o dentro de los supermercados, cuando
se sabe que el percloroetileno puede contaminar los alimentos."
Esta
sustancia se emplea en el 80% de las prendas limpiadas a seco en los
Estados Unidos y en el 95% de la ropa sometida a ese proceso en países
europeos, como Alemania, Gran Bretaña e Italia.
La
inhalación de vapores de percloroetileno puede producir serios daños
neurológicos. También provoca cambios en el comportamiento de las
personas. Es tóxico para el hígado, riñones y el sistema nervioso
central. Tiene también efectos tóxicos sobre el corazón, vinculados
con las alteraciones que provoca en la dinámica del calcio durante
los movimientos "excitación-contracción" del corazón.
En
el ser humano puede ser cancerígeno. Sus efectos cancerígenos se
vinculan con producir la ruptura de los cromosomas (efectos
clastogénicos).
Se documentan la mayor frecuencia de cánceres de intestino, páncreas
y vejiga en las personas que trabajan con tetracloroeteno. Dicha
sustancia provoca un ligero aumento del riesgo de cáncer de riñón,
puede provocar cáncer de lengua y de laringe, provocar abortos espontáneos
y escleroderma (una enfermedad de la piel). Es frecuente que se
produzca la alteración de la visión de los colores (daltonismo) por
exposición al percloroetileno. Provoca alteraciones en el sistema
inmunológico y se observó en animales expuestos a esta sustancia la
atrofia de los nervios olfatorios.
Hay
casos documentados de muertes de bebés por utilizar prendas tratadas
con percloroetileno. El percloroetileno puede transmitirse a los
lactantes a través de la leche materna, con todos los riesgos que aquí
se señalan.
A
pesar de los bajos niveles de exposición, las funciones del sistema
nervioso central pueden ser afectadas por el tetracloroetileno en los
sujetos que viven cerca de una lavandería de lavado en seco, si la
exposición se produce durante varios años.
La exposición al
producto no afecta sólo a los trabajadores de las tintorerías sino
también a los chóferes de los vehículos que transportan las prendas
tratadas. Los
miembros de la familia de trabajadores de lavanderías en seco se
encuentran más expuestos que la población en general.
Las
personas que viven cerca de las lavanderías o que guardan en su casa
ropa lavada en ellas presentaron una mayor exposición fuera y dentro
de su casa que otras personas. En algunos casos individuales, se
vieron valores por lejos superiores al promedio.
Debe
tenerse como objetivo la implementación de controles para reducir la
exposición a solventes de los operarios. Pero el uso de la ventilación
tiene problemas y estos problemas suelen ser más severos en las pequeñas
empresas. Por eso, se propone, prohibir la tenencia, el
almacenamiento, el transporte, la distribución, la comercialización
y el uso de dicha sustancia, a la vez que, determinar un plazo máximo
de noventa días, a los fines de su reglamentación por el Poder
Ejecutivo y para establecer el sistema de controles pertinentes y las
medidas necesarias para el reemplazo comercial e industrial de este
producto químico y los procesos peligrosos en los que interviene, por
otro menos peligroso.
Fuentes:
Dr. Osvaldo Frydman (investigador del CONICET) y Diario La Nación.
|