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<< Alguien
de otro mundo podría decir de una flor, un pájaro o una mariposa:
"Nunca lo vi antes, no sé que es, pero me gusta".
¿Podemos tener esa
actitud?
Busco expresar la armonía
de formas y movimientos de la naturaleza, sin distraer mostrando cosas
reconocibles que casi siempre impiden la percepción directa y pura.
¿No sería bueno vivir
rodeado por las formas de la naturaleza, flexibles, vivientes, y los
colores de las plantas y del cielo, de flores, pájaros, amaneceres y crepúsculos,
en vez de estar encerrados por formas rígidas y cuadradas y el color gris
del cemento y el acero de edificios y máquinas?
Es necesario descubrir lo
genuino; ser sano, verdadero. Es bueno aprender a no taparla con la
exigencia de que todo sea igual a algo que ya se conoce: -cuando nos
sorprende algo que no conocemos, se puede detener el mundo de recuerdos y
costumbres que nos encierra, y entonces, sin distracciones del pasado,
viendo nada más que el presente (que es eternidad), sin palabras, lo que
vemos puede transmitirnos algo de realidades superiores.>>
Ricardo
Barbetti
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