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Un
artículo que además de confundir puede conducir a errores de consecuencias muy
graves bajo el título “Los graves riesgos de prohibir el
DDT” fue publicado por la revista de difusión masiva y popular denominada
Reader´s Digest, en su edición del mes de Diciembre de 2000. Llama mucho la
atención que desconozcan una parte muy importante de la realidad de la que se
está hablando y a la que se desestima deliberadamente, persiguiendo la
finalidad de convencer a la opinión pública de que se termine con la prohibición
del uso del peligroso Dicloro Difenil Tricloroetano.
El
DDT es una sustancia soluble en grasas. Esta característica hace que se fije en
las grasas de los seres vivos, incluidas las grasas humanas. Los lactantes
asimismo pueden recibir dosis de DDT en la leche materna (la leche es una
sustancia grasa en suspensión en un líquido en definitiva) dada su característica
de veneno persistente que se acumula a lo largo de las cadenas alimenticias. El
DDT se degrada muy lentamente y con gran dificultad. Puede permanecer durante años
circulando en la biósfera. Esta característica (llamada "resistencia a la
degradación química y bioquímica") se atribuye a la presencia del cloro
en sus moléculas. Agreguemos que puede permanecer en el agua un tiempo mucho más
largo sin degradarse. Pero, además de andar dando vueltas por la biósfera, el
DDT se acumula en los seres vivos, con una nueva peculiaridad: a medida que se
comen unos a otros, el DDT se concentra. Habrá un poquito en los residuos que
las lluvias arrastran al río Paraná, un poco más en el cangrejito que se come
unos residuos; bastante más en la palometa que se come al cangrejito y
definitivamente mucho más en el dorado que se come a la palometa y termina en
nuestra parrilla.
Pero
la respuesta de los fabricantes cuando se puso en evidencia la suma peligrosidad
del DDT fue:
-Y bueno, el DDT se
acumula en el organismo humano; ¿y qué? ¿Acaso es nocivo tener DDT en el
organismo?
Punto
de vista que convenció a un equipo de respetables científicos, que llegaron a
afirmar: "no hay indicaciones de que la presencia de DDT en la
grasa humana, aun en concentraciones mucho más altas que las observadas en la
población general, afecte al comportamiento metabólico de la propia grasa,
como tampoco existe prueba de que el DDT en la grasa sea nocivo para la
salud".
Pero
la ciencia en su relatividad, enfrenta a dos ideologías, o sea dos ciencias, y
la ciencia menos subsidiaria por estos capitales, encontró que esas
acumulaciones de DDT resultaban cancerígenas en animales de laboratorio. Pero
existe "una diferencia en los niveles de almacenamiento y modalidades metabólicas
entre el hombre y el ratón", replicaron los defensores del DDT.
Pero
había demasiados riesgos y demasiadas vidas en juego para que les creyeran.
También había alteraciones ecológicas mayúsculas provocadas por el uso
masivo del DDT, que había sido empleado en todas las áreas tropicales del
mundo para combatir el mosquito que transmite la malaria. Se vio que el DDT
mataba los peces y los crustáceos y que provocaba extrañas alteraciones metabólicas
en las aves, cuyos huevos adelgazaban tanto que no podían mantenerse sanos
hasta que naciera el polluelo".
Precisamente
este último efecto fue tomado por Rachel Carlson para titular su famosa obra
contra los pesticidas. El libro se
llamó "Primavera silenciosa" y aludía a la muerte de los pájaros
por estas sustancias. (1)
“Cuando se deja de utilizar
DDT, el paludismo aumenta desenfrenadamente"
dice un profesor en este tendencioso artículo del Reader´s Digest,
ahora bien otro profesor le replica lo siguiente: “Es cuando se deja
de utilizar DDT y no se usa ningún otro método para controlar las
poblaciones de mosquitos, que el paludismo aumenta desenfrenadamente"(2).
Se puede controlar a los mosquitos exitosamente sembrando peces en los
lugares en donde estos crían! Y eso no cuesta prácticamente nada porque se los
colecta de otros estanques en los que sí existen estos y otros predadores
naturales de los mosquitos!
Actualmente
existen numerosas especies y variedades inmunes a la acción del DDT y no es una
posibilidad, es un hecho. Esto no se puede desestimar a la hora de hacer una
evaluación seria del incremento del paludismo.
El DDT NO COMBATE ENFERMEDADES, MATA INSECTOS, LO CUAL
NO NECESARIAMENTE RESULTA EN MENOS PALUDISMO. Así y todo,
siempre hay un numero de insectos sobrevivientes que son los que transfieren la
resistencia al insecticida a toda su progenie, con la ventaja de que tienen
menos predadores y mas disponibilidad de alimento,
gracias al DDT y a sus infames promotores.
John
Dyson dice que el DDT es inofensivo; ¿es que acaso desconoce que en el mundo
hay un intoxicado cada 15 segundos, y un muerto cada media hora por los
plaguicidas?.(3)
Generalmente
los defensores de los pesticidas sostienen que ningún método biológico ha
dado resultado en el control de las plagas, de manera que lo que ellos hacen es
indispensable. La realidad es que el control químico de las plagas es más
rentable para el fabricante de esas sustancias, ya que es lo que se denomina una
tecnología apropiable. Si yo descubro un bichito o un pajarito que se come las
langostas y es capaz de controlarlas, yo no puedo patentarlos.
En cambio, sí puedo patentar un producto químico y convertirme en su
productor monopólico. En otras palabras, que lo que habitualmente se llama
progreso tecnológico (a veces también se usa el término "modernización")
es simplemente el resultado de la investigación orientada por determinadas
empresas a la obtención de productos apropiables y que puedan venderse en
condiciones monopólicas.(4)
Asimismo,
a lo largo de todo el artículo se repiten frases como “el mundo en
desarrollo”, ”naciones ricas y desarrolladas” que son muletillas
rutinarias; no pueden todos los países ser como Estados Unidos, simplemente
porque no alcanzan los recursos naturales, nuestro planeta es limitado! Y las
otras naciones sí son desarrolladas, cada una a su manera y algunas con sus
miles de años de historia! Es difícil abandonar el etnocentrismo y ser
objetivo culturalmente sin embargo deberían intentarlo escritores, periodistas
y público en general.
Para
finalizar, citamos a Alfredo Barragán, capitán de la célebre balsa Atlantis e
integrante de expediciones al Aconcagua, al Kilimandjaro y al mar de las
Antillas: “la
naturaleza es así: con ella a favor se puede lograr todo, contra ella, nada".
(1) (4) Antonio E. Brailovski: “El
negocio de envenenar”, Buenos Aires, 1988
(2) Ricardo Barbetti del Museo Argentino de Ciencias
Naturales, com. pers.
(3)
Flatteau,
Edward: “Pesticide danger
persists” The New Mexican U.S.A., 1984
Nota: Invitamos a todos aquellos que así lo sientan a enviar
sus comentarios acerca de este artículo a:
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e info@ecosrioplatenses.org
Para mayores precisiones:
WWF - Toxics Initiative Spotlight Persistent Organic Pollutants Treaty
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