EL FUEGO DEVASTÓ EL 15 POR CIENTO DEL PARQUE TEYÚ CUARÉ
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San Ignacio,
Domingo 6 de Enero de 2002 (El
Territorio).- Hubo quejas por la ausencia de personal del
Ministerio de Ecología de la Provincia de Misiones en el combate
al siniestro. El incendio se extendió durante cuatro horas y
preocupó por su cercanía a lugares históricos y turísticos,
como la casa de Horacio Quiroga y el complejo Osununú. |
Un poco por la sequía y otro por negligencia,
el viernes se quemó casi el 15 por ciento del parque provincial Teyú
Cuaré y otras tantas hectáreas de vegetación en la localidad de San
Ignacio.
Aunque parezca mentira, gran parte de la
superficie de este parque bordeado por el arroyo Yabebiry y el majestuoso
río Paraná fue ganado por el fuego y a pesar de que no se ha determinado
la magnitud del daño, se descuentan las pérdidas ambientales, tanto de
la población animal como vegetal.
En el parque Teyú Cuaré, turístico por
excelencia, el fuego se inició a las 15.30 y se extendió en diez de sus
78 hectáreas hasta aproximadamente las 20 horas, según datos aportados
por la Policía de San Ignacio. En ese lapso, trabajaron efectivos
policiales, integrantes de la Gendarmería Nacional, los bomberos de Jardín
América y San Ignacio y un guardaparque, el único -de acuerdo a datos
corroborados en el lugar- representante del Ministerio de Ecología.
Precisamente, en la noche del viernes, en el
mismo momento en que se quemaba el parque Teyú Cuaré, El Territorio
recibió la preocupación de vecinos de San Ignacio que habrían llamado a
la línea gratuita 105 del Ministerio de Ecología y no habrían sido
atendidos por nadie.
Se sabe, está vigente el plan provincial de
manejo de fuego, a cargo de Ramón Elías, que depende de ese organismo
provincial y tiene como responsabilidad primera prevenir y sofocar
incendios en Misiones.
También rige el plan nacional de manejo de
fuego, con asiento en Apóstoles, que "actúa cuando la provincia lo
requiere", se explicó desde esa dependencia. Al margen de cómo
actuaron los organismos responsables de prevenir siniestros, cerca del
parque Teyú Cuaré y cuando todavía el fuego no había sido sofocado
totalmente, otro incendio se levantaba.
En este caso se quemaron unas cinco hectáreas
y, ya en la medianoche del viernes, uno de los focos se extendía a 600
metros de una vivienda, la de la familia de José Lorenzo Queiroz. El
lugar afectado es zona de eucaliptos, de ganado y caballos y de una vieja
pista de aterrizaje, comentó el lugareño sorprendido por la llamas.
La lluvia que comenzó a caer ayer por la mañana
trajo alivio a los pobladores y también a quienes trabajaron para sofocar
los incendios. "La situación está prácticamente controlada y si
llueve más, será mejor", afirmó el comisario local Marcos Franco.
Las llamas preocuparon, no sólo porque dañó
un importante parque provincial sino también porque podrían afectar
otros sitios ricos en historia, cultura y turismo, como el área turística
Osununú, la casa del escritor uruguayo-misionero Horacio Quiroga y el
mismo pueblo, situado a tan sólo siete kilómetros del siniestro.
Un legendario paraje
El Teyú Cuaré -cueva del lagarto o lugar
donde vivía un gran lagarto, según la lengua guaraní- es un legendario
paraje misionero con mucha historia. Hasta allí llegaron los jesuitas
cuando fundaron sus reducciones en San Ignacio Miní, Loreto, Santa Ana,
entre las más cercanas.
Su nombre, según Juan Bautista Ambrosetti,
provendría de una accidente geográfico, una piedra en forma de
promontorio que sobresale del lecho Paraná en tiempos de bajante,
semejante al lomo del lagarto. Una roca inmensa que tiene una forma parecida a una cabeza de lagarto, donde hay una caverna enorme y unas marcas que una tradición guaraní dice que son las pisadas del Maestro Resplandeciente: Karaý - Berá,
que algunos dicen que es el mismo que con el nombre de Quetzalcoatl - Kukulcan estuvo con los aztecas y los mayas y con el nombre Kon - Ticci - Wirakochha entre los pobladores antiguos de los Andes. Este ente es una manifestación de la Divinidad en forma humana en este mundo, equivalente a un Avatara hindú como Krishna, o si se
prefiere, a Cristo. Esas pisadas se continuarían en la localidad de Santo Pi - Pó.
El relato tradicional sagrado guaraní dice que esa manifestación de la Divinidad vino a enseñar a los humanos el modo correcto de comportarse, pero los humanos no le prestaron atención; el relato dice que sólo lo escucharon los animales, y que por eso a los humanos nos va tan mal.
Es interesante que en estas tradiciones se enseña que interferir o dañar los lugares sagrados trae
desgracias al que lo hace, tanto mayores cuanto mayor es el poder sagrado del lugar.
Cuando los primeros barcos comenzaron a
remontar el Alto Paraná en el siglo XIX, los navegantes notaron que en el
peñón del Teyú Cuaré aparece perfilada también en piedra, la figura
de la Reina Victoria y así la denominaron. Servía como referencia adoptándose
las prevenciones del caso, ya que la zona tiene bravas correderas y hubo
varios naufragios.
El personaje que le dio mayor fama al lugar
fue Horacio Quiroga, que quedó atrapado en esa meseta cubierta de árboles
añosos, con una vista que se extiende hacia la costa paraguaya y desde
donde se divisa el recodo del río hasta la desembocadura del Yabebiry. En
cartas que el escritor uruguayo-misionero remite a sus amigos Isidoro y
Juancito Escalera, antes de su trágico final, evocaba con nostalgia los
atardeceres en la casa que construyera en el Teyú Cuaré, donde se
inspiraron sus mejores cuentos y relatos.
Dengue en Brasil
SAN PABLO (ANSA).- Los casos de dengue hemorrágico
crecieron el 54% en 2001 en Brasil, lo que equivale a 240.000 contagios,
con 24 decesos, informó ayer el Ministerio de Salud. La Secretaría de
Salud aprobó un presupuesto de 55 millones de dólares para combatir la
enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti.
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