Cuando el médico y biólogo alemán Ernest
Haeckel introduce el término “Ecología” en 1869, seguramente no imaginó que
esta palabra tomaría tanta trascendencia en este último cuarto de siglo.
Todo el mundo sabe, en mayor o menor medida,
de qué trata la Ecología. Sin embargo hay todavía muchos prejuicios y
preconceptos errados, malos usos o utilizaciones impropias respecto de este
término por falta de un adecuado conocimiento de sus verdaderos objetivos
científicos.
La Ecología es una ciencia (con su
objeto de estudio y metodología propia) que estudia las interacciones entre los
seres vivos y su ambiente. Los profesionales que abordan su estudio son los
ecólogos.
La injerencia que ha tomado esta disciplina
en nuestra vida cotidiana, no parece conocer límites.
Una confusión frecuente se da al hacer
referencia a los "productos ecológicos". Esta forma de adjetivación
responde, frecuentemente, más a una cuestión de "marketing" que al
empleo correcto del vocablo.
Los "alimentos ecológicos", es
decir, aquellas frutas, hortalizas y verduras cultivadas en forma natural, sin
el agregado de fertilizantes artificiales ni pesticidas, han ganado en las
góndolas de los supermercados, en especial, a partir de la temida reaparición
del cólera en nuestro país.
Las "naftas ecológicas", cuya
diferencia más importante con respecto a las tradicionales es la ausencia del tetraetilo
de plomo, no dejan de generar en su combustión, óxidos de nitrógeno y monóxido
de carbono, ambos productos contaminantes de la atmósfera.
La "arquitectura ecológica" plantea
la planificación de ciudades con más árboles, la racionalización del transporte
y la utilización de energías alternativas.
Y podría engrosarse la lista con otros
“productos ecológicos” como los aerosoles que ya no afectan a la capa de ozono
aunque se vinculan con el calentamiento terrestre. Y las prendas de vestir:
pieles y cueros. Y lápices, papeles, autos, tintorerías...
Todo es, “ecológico”. Hasta ciertos
personajes públicos: políticos, empresarios y empresas, jueces y periodistas.
Otro error común es el de confundir a la
Ecología con el ambiente. Es frecuente escuchar a algunos chicos (y no tan
chicos) enrolados en la "causa verde" decir frases tales corno
"salvemos a la Ecología" o "ayudemos a la Ecología" en
clara alusión con el término ambiente.
Para percatarnos de la situación pensemos
cómo sonaría a nuestros oídos la frase “preservemos a las Ciencias Sociales” o
“protejamos a la Química”. Esto no sería tan grave si consideramos que se trata
de niños y adolescentes en plena formación, que con la ayuda del estudio y
docentes capacitados pueden enmendar ese error. Pero cuando se trata de algún
funcionario que proclama un “Pacto Ecológico Bonaerense”, es decir, un
"convenio entre la ciencia que estudia las relaciones entre los seres
vivos y su ambiente , con la población de la provincia de Buenos Aires",
se trata de algo más serio. No vaya a aparecer alguna persona, por ejemplo en
la provincia de San Luis que planifique un "Acuerdo Matemático
Puntano".
No estoy criticando las iniciativas que
pueden tener muy buenas intenciones. Simplemente apunto a desnudar el desconocimiento,
la improvisación o, simplemente, una moda, que como tal, no se cuestiona,
simplemente se sigue.
¿Qué diferencia existe entre el ecologismo y
la Ecología?
El ecologismo es un proyecto
político-ideológico que implica una gran transformación social, fundada en
directivas y principios que toma de la ecología. Se basa en la idea de que «el
hombre sólo podrá integrarse perfectamente a la biosfera a través de profundos
cambios estructurales en la sociedad industrial y moderna» (Aciesp, 1987). Es
un movimiento constituido más por aficionados que por profesionales (en el
sentido de los investigadores científicos del tema). «Es un verdadero
movimiento cívico que pretende hacer aplicar los conocimientos ecológicos» (Grau,
1985). Es una suerte de activismo practicado por la ONGs (Organizaciones No
Gubernamentales) de mucha importancia, ya que ha servido a los gobiernos para
que los preceptos de protección del ambiente dejen de ser letra muerta y se
conviertan en realidad.
Pese a que los ecologistas, a través de
algunas de sus actitudes, a veces suelen despertar entre la gente cierta fobia
a la ecología (que como se comprenderá nada tiene que ver), hay que señalar,
sin embargo, su contribución de una manera decisiva a partir de la ONGs a la
toma de conciencia de los ciudadanos respecto de los problemas ambientales. En
Argentina existen unas 700 organizaciones, algunas de las cuales son muy
reconocidas por su denodada labor llevada adelante con muy pocos recursos.
La educación ambiental: una
"mirada" diferente de la actualidad.
La Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza y sus Recursos (UICN), organismo dependiente de la UNESCO,
propuso en 1970, la siguiente definición para la Educación Ambiental:
Es el proceso de reconocer valores y aclarar
conceptos para crear habilidades y actitudes necesarias tendientes a comprender
y apreciar la relación mutua entre el hombre, su cultura y el medio biofísico
circundante. La E.A. también incluye la práctica de tomar decisiones y formular
un código de comportamiento respecto a cuestiones que conciernen a la calidad
ambiental.
Antecedentes históricos de la Educación
Ambiental:
1958: Atenas: primer congreso para la
conservación de la naturaleza y sus recursos.
1969: Suecia propone a la ONU que se realice
la primera conferencia sobre el medio ambiente humano.
1972: Estocolmo: se crea el PNUMA (programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Se acuña por equivocación el
término medio ambiente derivado del inglés environment = medio, ambiente (se
obvió la coma y quedó como medio ambiente, lo cual es una redundancia).
1977: Tbilisi: nace la Educación Ambiental:
para buscar soluciones a los problemas y para hacer prevención. Se considera a
la educación Ambiental como un proceso que debe durar toda la vida y que debe
propiciar en todos los ciudadanos (niños, adolescentes, adultos y ancianos) una
toma de conciencia y una mejor comprensión de los problemas del medio ambiente.
1992: Conferencia de Río
1997: México: congreso de Educación Ambiental
Objetivos de la Educación Ambiental:
1. Crear conciencia sobre el medio ambiente y
sus problemas.
2. Proporcionar conocimientos que permitan
enfrentarlo adecuadamente.
3. Crear y mejorar actitudes que permitan una
verdadera participación de los individuos en la protección y mejoramiento del
medio ambiente.
4. Crear la habilidad necesaria para resolver
problemas ambientales.
5. Garantizar una amplia participación social
que asegure una acción adecuada para resolver problemas ambientales.
Problemas a los que se enfrenta la Educación
Ambiental:
*
El
tratamiento alarmista y sin alternativas que se da a algunos problemas
* La
falta de conexión entre las medidas individuales que se implementan y la
problemática social
* El
carácter temporal de las acciones propuestas (no conducen a la formación de
hábitos).
* La
falta de información
* La
falta de diagnósticos de los problemas
* La
tentación de caer en una Educación Ambiental emblemática (campañas por el oso
panda)
* La
frecuencia de los dobles mensajes (salven a Willy - visiten Mundo marino)

Según González Gaudiano
- Formal: desarrollada curricularmente en las
instituciones educativas.
- No formal: desarrollada
extracurricularmente en las instítuciones escolares
- Informal: desarrollada fuera de las
instituciones escolares (ONGs)
Según Arthur Lucas (1992)
- Educación sobre el ambiente: el ambiente se
constituye en contenido cunicular. Comprende las actividades educativas que
tienen como fin proporcionar información sobre el medio y sus relaciones. Sus
objetivos incluyen la capacitación en destrezas o comprensión cognítiva acerca
M entomo y de las interacciones del ser humano con su ambiente. Por ejemplo un
estudio de la influencia de las actividades domésticas de una ciudad sobre la
calidad de las aguas subterráneas.
- Educación en el ambiente: es la que se
plantea o tiene lugar en el medio, tomando a este como recurso didáctico.
Comprende actividades realizadas fuera del aula como las salidas de campo.
- Educación para el ambiente: es la que se
define como la dirigida específicamente a la conservación y mejora del medio. Es
el objetivo final de la E.A. que pretende conseguir cambios en las actitudes,
aunque éstos no serán efectivos si no van acompañados de cambios de
comportamiento.
La Educación Ambiental: ¿Materia transversal o
asignatura?
La educación ambiental ocupa un lugar central
en las preocupaciones sociales actuales y puede constituirse en un eje en torno
al cual graviten los contenidos de las áreas curriculares. Esto no significa
que los contenidos de las materias deban subordinarse a la educación ambiental,
sino que éstas pueden tomarse como un punto de partida de los aprendizajes para
contextualizarlos, para ayudar a que los conocimientos sean percibidos por los
alumnos como útiles. Por ello, la educación ambiental no debe constituir una
asignatura o disciplina en sí, sino que debe incorporarse por ejemplo, a las
ciencias sociales, ciencias naturales, literatura, etcétera.
La educación ambiental involucra una educación en
valores
*En Apuntes de Salud para la Educación, Resumen del curso taller: “Educación para la salud, enfoque
interdisciplinario” y aportes de la
catedra 1993/1999. J. Campero, R.
Sintes & M. Grippo