|
|
El Seminario de Campeche es una comunidad educativa en camino, promovida
por el Obispo, que revive la experiencia formativa que el Señor dedicó a los Doce. Es
una continuación en la Iglesia de la íntima comunidad apostólica formada en torno a
Jesús. Es una experiencia original de la vida de la Iglesia destinada a ofrecer, a
quienes son llamados por el Señor para el servicio apostólico,una formación
estrictamente sacerdotal y a cultivar más clara y plenamente su vocación, ayudándoles a
formarse verdaderamente pastores a ejemplo de Jesucristo, Cabeza y Pastor, Siervo y Esposo
de la Iglesia, Maestro y Sacerdote, y a prepararse así para el futuro ministerio de
enseñar, santificar y regir al Pueblo de Dios (Cfr. OT 4; RFIS 20; PDV 3 y 60).
El
Seminario es necesario para la formación sacerdotal, más aún es el medio ordinario y
óptimo (PDV 60). Por consiguiente, todo aspirante al sacerdocio deberá integrarse a un
seminario mayor durante todo el tiempo de formación, o al menos durante cuatro años,
cuando a jucio del Obispo lo exigen las circunstancisa, a tenor del canon 235 (NBM
47-49).
El
seminario Es una Institución Formativa; donde los jóvenes con inquietudes vocacionales
hacia el sacerdocio de Cristo; buscan a través de las áreas de formación
(Espiritual,Académica,Humana y Pastoral) responder con estusiasmo a la invitación de un
seguimiento radical a Cristo Sumo Eterno Sacerdote (PDV 128)
Para lograr esta
finalidad, el Seminario Mayor ha de acompañar a los alumnos en el desarrollo pleno de su
personalidad humana, cristiana y sacerdotal, es decir, en la formación integral de los
futuros pastores (Cfr. PDV 61). |
|

Capilla del Seminario Mayor
de Campeche "Señor San José"
El seminario es formado por tres etapas: El Seminario Menor (Etapa de Bachillerato), el
Curso introductorio (1 año)y el Seminario Mayor, donde se realizan los estudios de
filosofia y teología (de 3 y 4 años respectivamente).
De este modo, mirándolo desde otra
perspectiva, aparece ante nosotros la importancia del Seminario que, siendo el corazón de
la Diócesis, nos hace ver su vital necesidad en la misma, ya que todo el cuerpo "sin
corazón" no sobrevive.
Los fieles laicos y las familias deben
acompañar el camino formativo de los aspirantes al sacerdocio con su oración, buen
ejemplo de las virtudes domésticas, la ayuda espiritual y material, ya que con su
generosidad y entrega, colaboran con la formación de los alumnos y el fortalecimiento de
nuestra casa de formación sacerdotal: "Seminario Campechano". |