¿SON IMPARCIALES LOS MEDIOS DE COMUNICACION EN EL PROCESO ELECTORAL?
s innegable que el desarrollo de la
de-mocracia necesita de los medios. El derecho a la información, el respeto a las
libertades informativas, la divulgación de las variadas opciones políticas e
ideológicas, el derecho y el respeto a la divergencia y el debate, no se harían
factibles si no tuviéramos MCS, pero, por otra parte, estos mismos rompen la discreción
y en ocasiones se establecen compromisos, favores mutuos entre gobierno y empresarios de
los medios. Al analizar la postura política de cada
medio de comunicación, descubrimos que algunos no son imparciales, sino que ya, desde su
origen, les han marcado un candidato del que hay que resaltar sus aptitudes, con el
consiguiente desprestigio de los no elegidos. Sería detestable que organizaciones de
prensa aceptaran ser manipuladas para favorecer la candidatura de un partido. Hemos visto a medios de comunicación
sufrir consecuencias lamentables debido a que las ambiciones políticas de sus dueños han
sido mayores que el juicio periodístico de éstos. Lo que en determinado momento se
pudiera aceptar es que editores respaldarán a candidatos durante sus campañas, como una
forma de expresión de la prensa libre, pero la buena prensa respalda a los candidatos en
sus editoriales, nunca en sus historias noticiosas. Algunos señalan que sería
injusto darle a la publicidad política de los MCS todo el reconocimiento en la victoria,
como echarle toda la culpa en la derrota, pero no sería extraño que así pudiera llegar
a suceder en cualquier país, del primer o del tercer mundo. En Brasil ya aconteció con
la elección de Fernando Collor de Melo, quien después fue sustituido por la misma
presión del medio de comunicación que lo había llevado al poder. Ha sido tan importante
la comunicación en los procesos electorales, que, por ejemplo, en Estados Unidos, los
primeros modelos de comunicación nacieron en torno a contiendas políticas, para medir la
influencia que los medios ejercían en la población. |
![]() Es más lamentable todavía si alguno o algunos medios hacen nacer un conflicto, lo hacen crecer, lo desarrollan y deja que muera hasta que ellos mismos (los medios) lo permiten. En este caso, la democracia, los partidos, los candidatos, el proceso electoral y los ciudadanos nos convertimos en rehenes políticos de los MCS. Además, hemos constatado que en
ocasiones, a través de las campañas en los MCS se intenta aniquilar al enemigo y al
talento profesional apartidista. Este tipo de política atenta contra la democracia. Los MCS pueden transformar en sólo unos
meses a los políticos, independientemente de sus propuestas. Reconociendo el valor
supremo de la estrategia y la creatividad de la mercadotecnia, combinadas con el eficiente
uso de los MCS, éstos olvidan si los contendientes cuentan con capacidad, carisma y
liderazgo. Estas cualidades se las van a dar los mismos medios, o nos van a hacer creer
que los tienen. De esta forma se rompen las reglas del juego leal de una democracia sana. Puede suceder que los MCS en general, se
preocupen poco por dar a conocer los proyectos de nación que tienen los candidatos,
orientando sus esfuerzos en dar a conocer lo que suceda cada día con los aspirantes al
puesto público. Así, la democracia se convierte en una democracia de eventos, más que
de procesos. Las ganancias de los medios de
comunicación en el proceso electoral Los grupos de comunicación se han
beneficiado de los tiempos políticos actuales, capitalizando abundantemente esta
contienda electoral. Noticieros, telenovelas y hasta programas cómicos se han aprovechado
de esto, sin contar los buenos dividendos económicos que devengan. Las agencias de publicidad política y
comercial, así como los asesores y estrategas políticos encontraron un nuevo cauce para
su talento. El gremio publicitario ha reafirmado el inmenso poder de la publicidad y ha
comprobado que bien aplicada funciona para la política, con resultados más allá de los
previsibles. Al darles entrada en nuestra casa, debemos saber qué entra a la intimidad de la familia, especialmente lo que vemos por la noche. Éste es un horario tripe A no sólo por la mayor audiencia, sino porque es la hora en que nuestra mente está más dispuesta |
a asimilar lo que nos ofrecen los medios. La ganancia de los MCS está en aprovechar
estos momentos en los que la mente se convierte como en un vaso vacío que puede ser
llenado por cualquier cosa, dejando una huella que descansa en el inconsciente, pero que
tarde o temprano emergerá en el sentido que los medios hayan orientado su información.
Esto no es determinante (como el efecto de una aguja hipodérmica), pero sí influyente.
Por eso, tanto candidatos políticos como anunciantes utilizan la misma estrategia:
saturan la pantalla con sus anuncios en los momentos de mayor audiencia. Ojalá no dejemos que las campañas
políticas queden solamente en las manos de los técnicos, los mercadólogos y de los
demagogos, porque, como señala el Documento de Santo Domingo (cfr. 284), existe el riesgo
de que la publicidad introduzca falsas expectativas y cree necesidades ficticias. Los
mercadólogos pueden influir en las personas con poca capacidad crítica para que sientan
la necesidad de votar por determinado personaje. Internet: un medio de comunicación más
en el proceso electoral, influencia directa en los ciudadanos Le dedicamos un espacio diferente a
internet por la importancia que esta red informática ha alcanzado en los últimos años.
En las pasadas elecciones federales no jugaba un papel relevante, ya que apenas comenzaba.
Ahora, todos los candidatos están presentes con su página web. Se trata de una
comunicación directa, casi sin ser mediatizada. Al mismo tiempo, los MCS tradicionales
utilizarán este mismo camino para participar en la contienda electoral. ¿Cuál es el
papel de los ciudadanos? Ciertamente el público que maneja internet no es todavía
mayoría, pero no se pueden desestimar ni las personas que lo usan ni el medio en sí. No se trata de satanizar las revoluciones
informáticas, sino que se busca estar atentos a otro medio que también cumple una
función en el proceso electoral, y que necesita ser analizado antes de ser digerido. El
asombro que nos causa el descubrir en internet todo un mundo de informaciones no debe
suplir la capacidad crítica con la que debemos usarlo, especialmente cuando está de por
medio el futuro de nuestro país, tratándose
de una elección presidencial. |