[El siguiente artículo fue escrito por mi papá en 1980 cuando ejercía una de sus pasiones: el periodismo escrito.]

La Ecología:
¿Ignorancia de muchos o capricho de pocos?

La HUMANIDAD es una palabra que encierra un significado que para el hombre de hoy, impacible y preocupado, parece no tener mayor importancia. Qué dirección tomarían los pensamientos de los seres si se les anunciara terminantemente que de no detenerse y observar lo que existe a su alrededor en un plazo muy pequeño no habría ya qué contemplar.
Es seguro que nos estamos autodestruyendo y cada dia a un ritmo más acelerado.
La naturaleza que es algo de lo más valioso, que, sin comprarlo, permutarlo o robarlo, podemos ser todos poseedores comunes, se está perdiendo definitivamente.
Llegará el momento, y de eso estemos totalmente seguros, que tendremos ante nuuestros ojos una visión de ramas secas y tierras áridas donde anteriormente cantaba el arroyo y el verde descansaba nuestra mente.
Tenemos que caer, que recapacitar, que entender de una vez y por todas que no podemos seguir viviendo así.
¿Qué nos quedará si las radiaciones atómicas siguen paseándose sin control, como brisas veraniegas, por todo el mundo?. ¿Qué beberemos cuando por nuestras canillas salga petróleo?. ¿Con quién hablaremos cuando el ruido haya atrofiado nuestras mentes? Y, ¿Dónde viviremos cuando los residuos nos hayan cubierto?, y ¿qué respiraremos cuando una nube de gas cubra nuestros cuerpos?.
Aunque parezca farsesco, apresurado o agrandado, sepamos que nunestros hijos podrían llegar a atravesar por esas tragedias. Ahora es el momento de hacer algo y no esperar algún gran conclave internacional que nos haga conocer las medidas a tomar en un futuro próximo en el cual puede no haber dónde ni con quién aplicarlas. Por eso es necesario que cada uno de nosotros comience la lucha individual para salvar el equilibrio ecológico que está más cerca cada vez de ser una utopía. Difundamos el peligro y planeemos la defensa de los monstruos que nosotros mismo hemos engendrado.
No es posible que haya DDT en las nieves de Alaska, o que el Mar Mediterráneo dejara de serlo antes de 20 años, y ¿qué tendremos que decirles a los 3.500 millones de habitantes extras en 30 años cuando no haya alimentos suficientes?
Y sería muy triste, además, que alguien nos reprochara alguna vez el legado de este planeta en pudrición con su incierto futuro.
La empresa es dura pero comencemos por comprender qué pasa y, de ahí en más, todo lo que se realize será un avance provechoso.

"Enseñemos los primeros pasos y el niño con el tiempo caminará solo."

por Daniel O. Rilo
STARMEDIA        CERRAR