Una manera de ser
Actitudes fundamentales
Eco-Consejos
Llevándose bien con la Naturaleza
Una manera de ser
Son tres los niveles por los cuales las personas pasan antes de tornarse totalmente conscientes y comprometidas con sus responsabilidades ecológicas frente al planeta en sus pequeñas acciones cotidianas:
Viene entonces la segunda fase, que es la del cuestionamiento. Es cuando estando en contacto con la misma, percibimos que somos los grandes responsables por su degeneración.
Finalmente, alcanzamos el tercer nivel cuando despertamos a la importancia de proteger lo que todavía resta y cambiamos nuestro estilo de vida en las cosas pequeñas del día a día.
Vea algunas actitudes que revelan compromiso:
Buscar más simplicidad y calidad de vida en el día a día es el objetivo de quien llegó a la conclusión de que el dinero no trae la felicidad. Una constatación propia de este comienzo de milenio.
Aunque el planeta todavía necesite socorro, muchas personas en todo el mundo han cambiado su estilo de vida adoptando posturas más respetuosas y saludables frente a la naturaleza. Los casos son muchos. Personas que dejan de vivir en las metrópolis para vivir en ciudades pequeñas para estar más cercanas a la naturaleza: este es uno de los casos más comunes. Otros que prefieren trabajar menos horas, lo que significa un salario menor, para tener más tiempo libre para sí mismos y para sus familias. Existen también casos de personas que dejaron de invertir sus capitales en negocios más rentables para hacerlo en una posada en la playa, por ejemplo.
Para quien quiere trabajar directamente con ecología son muchas las opciones profesionales y la previsión es que la gama de opciones se amplíe más todavía. Un abogado puede especializarse en la legislación del área y un empresario de turismo invertir en rutas ecológicas.
Lo que se nota es que cada vez más las preocupaciones con la naturaleza están presentes en casa y en el trabajo. Evitar el consumo excesivo optando por un estilo de vida autónomo y con menos impacto en el planeta se está convirtiendo en un lema. Esa tendencia comenzó a ser alardeada en 1996, cuando el periódico financiero más importante de los Estados Unidos, The Wall Street Journal, declaró que el crecimiento del consumo más selectivo y frugal podría afectar la economía norteamericana.
Cómo la conciencia ambiental comienza a formar parte de nuestras vidas.
El primer nivel es el de la experiencia que nace del contacto directo con el medio ambiente. Establecer un contacto profundo con la naturaleza hace que nos demos cuenta que formamos parte de la misma.
Adoptar un estilo de vida que cause menos impacto al ambiente es cuestión de sobrevivencia. Es de fundamental importancia que criemos una nueva mentalidad planetaria. Se trata de una cuestión de sentido común. No se olvide que la responsabilidad es de todos. Haga su parte, lo que ya es mucho.
_ Aproveche las vacaciones o fines de semana para tener contacto mayor con la naturaleza.
_ trate de formar parte de una entidad ecológica.
_ Prefiera ir al trabajo en bicicleta en vez de ir en auto, pero si no es posible, ofrezca compartir su auto o el de otro.
_ Elija siempre las frutas y verduras de época y de la región.
_ Tenga una alimentación saludable.
_ Recicle la basura.
_ No desperdicie nada.
_ Compre lo que realmente se necesita. No consumir solamente por consumir.