Esta integrada por niños de 7 a 11 años, la Unidad se denomina Manada y reúne a 24 Lobatos con 4 dirigentes. Aprovechando la gran imaginación de los niños de esta edad, sus actividades son desarrolladas de acuerdo con el fondo motivador que otorga "El libro de las Tierras Vírgenes", de Rudyard Kipling. La historia narrada en los distintos cuentos del libro motiva y ambienta el trabajo en la Unidad.
El fondo motivador es un medio para animar y desarrollar en los niños los valores y actitudes propias del Movimiento; por lo tanto, no constituye un fin en sí mismo. Es la ambientación particular que adquiere el Programa en la Rama para llegar de una manera más apropiada a la etapa de crecimiento en que se encuentra el lobato, caracterizada principalmente por una gran imaginación.
El Libro de las Tierras Vírgenes fue escrito por Rudyard Kipling en el año 1895. Narra las aventuras de Mowgli, un niño criado en la selva entre animales y adoptado por una familia de lobos, además de otras historias en que participan distintos personajes representados por animales.
En este libro es donde se encuentra el fundamento de gran parte de los nombres y símbolos que se utilizan en la Manada, y permite que el lobato se inserte en un mundo fantástico, que facilita la incorporación de valores y modelos de conducta en los niños de una forma dinámica y entretenida.
Por esto es muy importante que cada Dirigente que participe en la Manada haya leído este libro, pues le proporcionará muchas herramientas para la motivación de la Unidad, así como un buen momento de entretención.
El color de la Rama es el amarillo. Este se utiliza en aquellos elementos del Marco Simbólico que son más propios de los Lobatos, tales como su bandera, algunas partes del tótem, las insignias y otros.
BANDERA DE LA RAMA

Es de fondo amarillo, con la imagen de la cabeza de un lobo representada en su centro.
Se utiliza en ocasiones tales como ceremonias, campamentos y en las actividades que se considere apropiado.
El tamaño ideal para la bandera de la Rama es de 120 x 180 centímetros. En todo caso, si se desea confeccionar se recomienda mantener siempre la relación de 2:3, en su ancho y largo respectivamente.
Esta bandera puede ser utilizada como bandera de la Unidad agregándole algún elemento que la identifique, como por ejemplo el nombre de la Unidad, y tratando de no alterar demasiado el diseño original.
Asís es un pequeño pueblo en el norte de Italia; allí nació Francisco, en 1182.
Su papá era comerciante y quería que su hijo se dedicara a lo mismo, pero Francisco prefería entretenerse y disfrutar del mundo. Fue un niño alegre, de muchos amigos, de trato amable, de profunda religiosidad y pureza.
Ya joven, escuchó la voz de Dios en su corazón, sintió que El lo llamaba y lo invitaba a un juego más grande, que duraría para toda la vida.
Francisco aceptó esta invitación, decidió regalar todas sus cosas y ser pobre, poniendo toda su esperanza en Dios.
Ahora es conocido por su amor a la naturaleza, a los hombres y por la sencillez y humildad con que quería y ayudaba a todos.
Tenía una especial comunicación con los animales y era muy querido por los niños. Siempre tenía mensajes de paz y una sonrisa para quienes lo rodeaban.
Francisco fue el primero que armó un pesebre para Navidad, tradición que hasta hoy se mantiene.
A los 45 años se enfermó y murió un día 4 de octubre, dejando un último mensaje: "Permanezcan firmes en el amor de Dios y en El perseveren. ¡Bienaventurados aquellos que perseveran en la obra comenzada!" En esta fecha, cada año, Lobatos y Golondrinas lo recordamos.
Porque su vida es un modelo para los Lobatos
Al igual que los Lobatos, San Francisco tuvo muchos amigos y realizó muchas cacerías, porque se preparaba para la cacería más larga, la que haría en las selvas del cielo.
A lo largo de su vida y en cada una de sus aventuras, Francisco trató de ser siempre mejor. Al recordar sus historias o al leerlas, verán que él conocía y cuidaba su cuerpo, porque sabía que era creación de Dios; trataba de solucionar sus problemas, pues sentía la alegría de vivir y quería hacer un mundo mejor; era alegre y decía la verdad, para cumplir sus tareas diarias y con sus amigos; sabía escuchar y decía lo que sentía, para ser más feliz y conversar fácilmente con el Padre Bueno; era amistoso y ayudaba a los demás, porque en cada persona encontraba a su prójimo y a Cristo; y aprendió a conocer a Dios y a quererlo como su mejor amigo.
San Francisco fue un niño igual que los Lobatos, inquieto y travieso, a veces se portó bien y otras mal, pero siempre fue un buen amigo, tanto que se esforzó incluso por ser amistoso con aquellas personas que no conocía, con los más pobres y los enfermos.
Cuando escuchó que Jesús le hablaba y lo llamaba a una tarea difícil, tuvo dudas, le costó, pero al final igual se atrevió y entregó toda su vida a El, su mejor amigo.
Francisco vivió según lo que creía
El comprendió la integración del hombre en la naturaleza, y junto con cuidar plantas y animales se hizo amigo de ellos.
Esto mismo lo hizo ser acogedor con todos y alegre para contagiar su alegría a los demás.
La sencillez le ayudó a acercarse a la gente y quererla, porque entendió que lo más importante no es lo que se tiene, sino lo que se comparte.
Y para ayudar a su comunidad fue un hombre muy activo, siempre pidiéndole a Dios más energía para que su oración y reflexión se reflejara en una acción consecuente.
Porque, si algo distinguió a Francisco más que nada, fue su deseo de conversar mucho con Dios, con sencillez y alegría como era su vida, y acogerlo para ser siempre mejor.


El Lobato Diestro es el que ya ha aprendido, luego de muchas cacerías, la técnica para desempeñar bien su labor cuando la Manada caza en conjunto, y es capaz de cooperar con aquellos lobeznos o saltadores que le piden ayuda.
El lobo Cazador es el que ya puede guiar a la Manada en la cacería, aquel que ya lleva una gran cantidad de camino recorrido y que gracias a su sabiduría, algo más que sólo la técnica, puede llevar a la Manada a descubrir nuevas selvas para cazar.
Como ya se señaló anteriormente, las insignias se entregan a los niños al comienzo de la vivencia de cada etapa de progresión, ya que éstas no constituyen un premio a una etapa cumplida, sino un símbolo externo que indica el momento que cada niño está viviendo

El símbolo de la Rama es:
