Los impuestos al automotor (patentes) deben ser cobrados directamente con los combustibles, y luego lo recaudado se distribuyen en los diferentes Municipios, en porcentaje que tengan registrados los automotores. Con este sistema el que más usa el vehículo más impuestos abona y además no se puede dejar de abonar el impuesto que actualmente llega por factura a domicilio.