El Cabildo Abierto del Pueblo de Ciudadela nace ante la necesidad de sus ciudadanos de hacer de nuestra ciudad un lugar más digno para vivir, de que su voluntad sea escuchada, como así también romper con años de abandono y olvido. El Cabildo es la unión de vecinos que han privilegiado el bien común ante que el individual, al compromiso y solidaridad con los distintos problemas que padecemos. Con él se procura revalorizar los valores solidarios de un pueblo en pos de objetivos éticos y morales que encienda la llama de la esperanza y la fe entre todos los que habitamos Ciudadela, convencidos que es posible el pleno desarrollo social y comunal y mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes. Este movimiento no persigue ningún interés políticos partidistas, también se ha desprendido de toda apetencia personal e individualista, rechazando todo tipo de expresión sectaria o excluyente, es humilde al hacer sus reclamos, pero firme y perseverante en sus objetivos. Busca la solución de los problemas más directos, pero también requiere contar con la herramientas aptas para enfrentarlos y resolverlos. Cada vecino – individualmente - mantiene su perfil y libertad de opinión, pero cuando se toman resoluciones dentro del Cabildo, se busca en todos los casos el más amplio consenso, en base a la unidad y comprensión, pero en su seno no se aceptará aquella persona que se acerque a nuestra organización con el fin de usufructuar en beneficio propio o de alguna fracción política, las necesidades y reclamos de los vecinos. Cada mujer u hombre aportan su granito de arena para la construcción de un espacio común, que nos engrandezca como seres humanos. Queremos una ciudad para todos y una ciudad se construye entre todos.
Algunos - principalmente políticos y funcionarios – embriagados por el poder, les molesta la creación de este tipo de organizaciones no gubernamentales nacida de las entrañas del pueblo, esa masa silenciosa que ha venido soportado calladamente los embates de aquellos que se arrogan ser dueños de la voluntad popular. Se les hace insostenible soportan ser controlados y privilegian sus ambiciones personales o los intereses de los poderosos (llámese empresas de servicios o privadas) ante que la voluntad ciudadana. Estas actitudes soberbias, obsecuentes y en algunos casos hasta autoritaria, están poniendo en serio peligro la democracia y desprestigiando el valor real de la política. Son incapaces de poder involucrarse porque reniegan de los valores éticos y morales que esta sostiene, injurian su actividad porque no conciben que sólo se persiga el bien común y la felicidad de todos los vecinos. Son egoístas y capaces de perjudicar al conjunto con tal de alcanzar beneficios personales. Sabemos que no todos los políticos son así, pero desgraciadamente los malos son los que sobresalen. No dudamos que ante la crisis social y moral que esta sufriendo un sector de nuestro país, haya almas y voluntades que puedan ser compradas por necesidad, pero al final prevalecerá los fines altruistas de una sociedad honesta que no está dispuesta a seguir retrocediendo ante el atropello de éstos gestores de minorías privilegiadas.
Con esto no se pretende juzgar la legitimidad de las autoridades electas, porque las puertas del Cabildo están permanentemente abiertas para aquellos grandes de espíritu que quieran extendernos una mano y acompañarnos en la solución de los problemas. Nuestro objetivo es avanzar hacia una democracia más representativa, más directa, una descentralización donde cada vecino sea el real protagonista de los hechos, donde la gente gobierne a través de sus representados y estos respeten la voluntad y decisión del soberano, “el pueblo”. La descentralización permitirá desterrar el clientelismo, el favor, la recomendación y el puntero del barrio. La transferencia del poder central hacia la base, aproximara a la comunidad hacia otra forma de decisión, al control de gestión, mayor poder de iniciativa, mejor destino de los recursos y mejor administración.
El Cabido Abierto del Pueblo de Ciudadela pretende cobijar a toda persona de buena voluntad que quiera adherirse libremente a esta cruzada solidaria, siempre bajo los preceptos anteriormente expuestos y en el convencimiento que la unidad vencerá la dispersión y aislamiento que padecemos los vecinos de Ciudadela.