CANTO DE DESOLACION
(del libro: "Canto de Transformación")



 

Trasbocado del Paraíso...
Por las penumbras de la tierra
peregrina el espíritu.

Se pierden mis huellas
en la tenebrosidad del cosmos.

En este infinito calvario...
Escudriño:
en lo recóndito del hombre.

Inmortal noctámbulo
que taciturno cavilar.

Cual es el sino de la creatura...
¿En estas inhóspitas soledades?
¿De dónde el origen del alma?

Eterno...
¿Mi deambular por la materia?

Perpetuo...
¿Arrojado de la eternidad?

¿Un divino rayo
remecerá mi alma y mis huesos?

¿Por qué un enigma
el devenir del hombre?

¿Con el temblor de la muerte
quién su alma mancilló?

Que abismo mas desolado
la oscuridad del alma.

¿Qué es el alma?
Que terrenal pesadumbre:
su vuelo sin horizonte,
su sombrío arcano.

¿Por qué Aquel
en el Madero pereció?

Para redimir...
¿Los pecados del Demonio?

Al hombre socorrer
¿Del Arbol:
del mal y del bien?

¿Qué misterios oculta Luzbel?
¿Hijo de la luz quiso ser?

Las tinieblas existían:
¿como fuego y morada
de caídos ángeles?

Crucificados cuántos...
¿En el génesis de la creación?

Maderos que fueron...
¿Cenizas en las llamas del Hades?

Como antítesis del Hijo
¿a Lucifer:
quién lo ungió?

¿Tiene alas la Serpiente?
¿Es mas profunda que el orbe
el alma de la Bestia?

Llamaradas...
¿Este sempiterno Ente?

Azazel...
¿Desde los albores del alma
coronado como Anticristo?

Místico...
¿El sino de Mefisto?

En la cruz del silencio...
¿Sacrificado este siniestro Espíritu?

Antes...
De la historia del hombre
¿en los Infiernos un Dragón?

Obra del Maligno...
¿Las tablas de Moisés?

En el Antiguo Testamento
¿espíritu con cachos Moisés?

¿Encadenada en el Tártaro
su demoníaca alma?

Por un milenio
en el Báratro Moisés...
¿Como antaño Belial?
¿Como dios muerto y olivo de Yahveh?

Por designios de Escrituras...
¿De lo Alto Elías descendió?

Transfigurados...
Ante el crucificado Mesías
estos bíblicos profetas:
¿Elías y Moisés?

Con espinas y sangre
el cosmos bautizaron
¿el Diablo y el Enviado?

Cristo y Satán
Hijos del Hacedor.
Elías y Moisés:
Olivos de la creación.

En el retorno eterno
cuatro apocalípticos Espíritus
clavados en la mítica Cruz.

Y el hombre...
Abandonada su alma
¿a los abismos del universo?
A esta tragedia...
¿De demonios y cruces?

En el Paraíso...
¿Qué acaeció?
Perenne habrá...
¿Una Serpiente y un Adán?

Del Cielo...
La Culebra cayo.
A la lumbre del Hades:
el mesiánico Cordero.

El hombre y su albedrío:
que nocturna paradoja.

 


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