| El Quetzal - Documento 1
El último día del milenio | |
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2000. Cuatro dígitos. Cuatro dígitos que representan un año. Un humilde año. Un año simbólico para la mayoría de los individuos del mundo occidentalizado. El 2000 puede ser cambiante, moderno, progresista; puede ser sombrío, devastador, apocalíptico; incluso puede ser ambos. Por eso el 2000 nos da miedo. Porque es una puerta llamativa que esconde no sabemos qué cosas. Al mismo tiempo que el 2000 nos da miedo, nos atrae y nos inspira; nos maravilla, nos vuelve histéricos. En honor del año 2000 creamos maravillas, realizamos actos altruistas, nos ganamos la vida y cometemos atrocidades. En este trabajo, pretendo dar un panorama general de los rasgos principales de la "cultura del 2000". En primer lugar, aclaro la cuestión de cuándo empieza el tercer milenio (muy probablemente no es cuando usted piensa). El segundo apartado habla sobre algunos acontecimientos reales de bases científicas que se han prestado a exageraciones y se han usado como sustento de profecías. El último apartado trata sobre cómo se ha aprovechado la idea del cambio de milenio por los publicistas y algunos festejos por el año 2000. Originalmente, este archivo contenía datos sobre el año 1000 en Europa, las sectas apocalípticas y profecías sobre el 2000, pero he decidido moverlo al artículo 2, más que nada para acelerar los tiempos de transferencia. ¿Cuándo empieza el milenio?
Primero, si el lector vive en Europa, o en cualquier región que alguna vez haya estado bajo la influencia de las potencias europeas, entonces debe de usar el calendario gregoriano. Este calendario se implantó a partir de 1582, con el fin de ajustar el año medio con el año trópico. Para ello, introdujo los años bisiestos. Pero para los fines que necesitamos aquí, lo verdaderamente importante es que no existe año cero. Por tanto, las unidades de tiempo mayores que un año (décadas, siglos, milenios, eones), no pueden comenzarse a medir a partir de años terminados en cero, por lo que el milenio empieza en el 2001 (a menos que se trate de años antes de Cristo. Por supuesto que el 2000 no entra en este conjunto). No tiene objeto discutir por qué el calendario gregoriano no tiene cero. Ya todos lo aceptamos por el simple hecho de que todos vivimos en el mismo año.Sin embargo, la existencia o no del año cero no es fundamental en el asunto del año inicial del milenio. Estoy absolutamente seguro de que usted, amable lector, sabe contar. Por lo tanto, sabe que los primeros diez números son 1, 2, 3, ..., 8, 9, 10. Sabe también que los primeros cien números son 1, 2, 3, ..., 99, 100, y que los primeros mil números son 1, 2, 3, ..., 999, 1000. Asimismo, el siguiente conjunto de mil números son 1001, 1002, ..., 1999, 2000. El tercer conjunto de mil números va del 2001 al 3000. Lleve esta lógica a las décadas, siglos y milenios. Llegamos a la conclusión de que el año inicial del tercer milenio es el 2001. Aquí es donde entra el cero. En términos matemáticos, los años iniciales de milenios se expresan como nE03 + 1 o n·10³+1, donde n pertenece a los números naturales. Todo el conteo que hicimos unas líneas arriba, corresponde a una porción del conjunto de los números naturales. El cero no entra realmente dentro del conjunto de los números naturales, así que tampoco entraría dentro de la cuenta de los años, con lo que la proposición anterior es correcta. Esto es tan sólo una aclaración, debida al enorme torrente de anuncios en los medios en los que aparecen juntos "milenio" y "2000", o en los que se relaciona a todo lo que pase en 1999 como lo último del milenio. Llega muy tarde como para hacer algún cambio apreciable. Sin embargo, los anuncios del inicio en el 2001 han aparecido al menos desde 1996, y la mayoría no escucha. Es consecuencia del encanto del triple cero.
Ciencia y apocalipsis
A estas alturas, hay suficientes profecías alarmistas como para preocupar a los crédulos, inquietar a los reservados, y proporcionar un buen rato de diversión masoquista para los escépticos a ultranza. Recapitulando, esto es lo que claman los profetas y los líderes religiosos para el 2000 (véase el artículo 2):
Para empezar, acontecimientos astronómicos en la recta final del siglo han desatado toda clase de especulaciones entre la seudociencia. El primero es un eclipse anular de sol el día 11 de agosto de 1999, cuyo cono de sombra abarca Europa Central, el Medio Oriente y la India. Al mismo tiempo, el eclipse forma una cruz con las constelaciones zodiacales de Tauro, Leo, Escorpión y Acuario y con otros tres planetas (Urano, Marte y Saturno). Para acabarla, estos cuatro signos corresponden a las cuatro virtudes que los iniciados deben alcanzar, según las escuelas esotéricas. Semejante formación, en astrología y esoterismo, no puede ser sino la antesala de grandes y muy importantes acontecimientos que determinarán el futuro del hombre y su evolución. Algunos creen que, finalmente, durante el tiempo siguiente, el hombre conocerá su origen y su misión. Para más información sobre el eclipse del 11 de agosto, consulte el artículo 4 dentro de El Quetzal.
Otra más, y ésta en pleno año 2000. La conjunción del 5 de mayo del 2000, como se puede ver en la imagen (y si no, ahí va la descripción), reúne a los seis primeros planetas y al Sol en una línea más o menos recta, en el siguiente orden: Tierra, Sol, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno. Muchos de los fatídicos pronósticos para el 2000 se basan en la atracción gravitacional conjunta de todos los cuerpos celestes antes mencionados. Destaca la obra de Richard W. Noone, un investigador que sostiene la hipótesis de que la alineación planetaria del 2000 hará que la Tierra cambie su eje de rotación, y el hielo del Polo Sur se esparcirá por toda el mundo, creando un gran desastre. Sin embargo, la atracción total de todos los planetas durante la conjunción sería de unas 200 veces menor que la de la Luna (astro involucrado en la conjunción) y cerca de 35,000 veces menor que la del Sol. Para saber de dónde salen estos números, lea el artículo 10 también en este sitio.Si pasa algo, no es ni por la Cruz Cósmica ni por la conjunción.Independientemente de los gritos alarmistas de la seudociencia, ya estamos completamente seguros de que algo grande va a pasar en el 2000. Ya lo conoce: es el problema del 2000. Como la prensa, la televisión e Internet se han encargado de difundir mucho acerca del problema del 2000, me limitaré a unas pocas notas para refrescar la memoria del lector. Los antecedentes del problema del 2000 se remontan hasta la década de 1960, cuando los programadores COBOL, en un intento para reducir el tamaño de los programas, y por consiguiente los gastos en memoria y almacenamiento, le quitaron los primeros dos dígitos al año. Inocentemente, creyeron que sus sistemas serían reemplazados antes de la fecha crítica del 1o. de enero del 2000, donde los relojes de los sistemas pasarían del año 1999 al año 1900. Para 1990, se presentaron los primeros problemas, y en 1995, se desarrolló una plena conciencia del problema, pero aún no se llegaba a entender la dimensión real del problema. Sólo dos años después, se comprendió la magnitud del problema del 2000. Cuando empezaron las revisiones y las estrategias, el temor de que no todos estarían listos para el 2000 se transformó en histeria y en paranoia. Al año siguiente, estaba perfectamente claro de que los más iban a sufrir. Y las pocas compañías que solucionaran el problema en sus sistemas de cómputo, tienen que vérselas con las empresas vinculadas con ellas. Esto no es exclusivo de los mainframes: todo el equipo de cómputo antiguo va a ser arrastrado por la vorágine del 2000. Pero, ¿qué tiene que ver la crisis del 2000 con el fin del mundo? Una buena parte de la prensa ha exagerado los alcances del 2000. Aunque es cierto que las cuentas bancarias, las tarjetas de crédito (y en general todo el sistema financiero, dependiente de las computadoras como un diabético de la insulina), el sector salud, las telecomunicaciones y la energía puedan verse afectadas por el problema del 2000, es improbable que se llegue al extremo de la existencia de hambrunas, disturbios, guerras civiles, crímenes y el colapso del mundo civilizado. La histeria del problema del 2000 ha encontrado campo fértil en las Islas Británicas. Muchas personas están absolutamente convencidas de que las computadoras enloquecerán y desatarán el caos. Se van de las ciudades y tratan de llevar una vida autosuficiente. Tienen reservas de comida y velas y cultivan pequeños huertos. En los Estados Unidos y otros países desarrollados, hay un menor índice de histéricos. En lo que a Latinoamérica concierne, se ha investigado y difundido sobre el problema, pero a nadie parece preocuparle. Otro momento crítico está relacionado con la tecnología: la revolución robótica. En muchas fábricas, los robots son responsables de la manufactura de maquinaria como automóviles. Además, es mucho más fácil alterar la producción en serie (si un cliente pide un carro con características distintas al modelo estándar, se programa a la cadena de robots para que hagan uno solo y luego sigan con carros estándar), además de las ventajas obvias del robot sobre el obrero: son más rápidos, el robot no llega tarde, no toma tiempo para comer, dormir o ir al baño, no se distrae platicando con los colegas, no tiene familia qué mantener, no pide vacaciones, no se enferma, no se lastima, no se cansa, no hace el trabajo de mala gana, no hace huelga, puede trabajar en casi cualquier condición, está disponible todo el día y todos los días... De hecho, en el futuro, con la llegada del robot al campo, se espera que la producción agrícola se pueda regular de acuerdo con la demanda diaria. También se prevén fábricas completamente automatizadas en el 2010. Luego, llegarán los robots de atención al cliente, robots navegantes, robots bomberos, robots de intendencia, robots reguladores de tránsito, robots enfermeros y robots maestros. También se pretende que para la década del 2020, los robots puedan repararse a sí mismos, sin contar a los robots que seguirán realizando labores científicas. Ya que todos los robots harán todo, al menos en el mundo desarrollado, ¿qué va a ser de los trabajadores humanos? Se estima que en los Estados Unidos, 200,000 puestos manufactureros se pierden por culpa de la automatización, y que en los años venideros, se perderán casi el 75% de los puestos de trabajo. La OIT asegura que los robots harán obsoletos a los obreros, sin importar lo calificados y experimentados que estén. Para el 2020, los obreros sólo representarán el 2% de la población económicamente activa. Ya se le ha llamado a los robots el "nuevo proletariado", y Norbert Weiner, el padre de la cibernética, aseguró que si los cambios en la demanda laboral no llegan organizadamente, habrá desempleo. Algunos aseguran que no hay que ser tan alarmistas: el envejecimiento y gradual reducción de las poblaciones europeas hará que los empleos que falten serán ocupados por los inmigrantes de los países pobres. Después de todo, en Japón el desempleo es muy raro y ahí se emplean casi el doble de robots que en el resto del mundo industrial combinado. Independientemente de la demografía, la robótica presenta grandes desafíos a las sociedades del futuro, que se verán obligadas a redefinir conceptos fundamentales sobre el Estado, la economía y la sociedad. Otro escenario científico (no mucho, en realidad) del fin del mundo se ha puesto muy en boga gracias a Hollywood (véase El lucro del milenio). El impacto de un cuerpo celeste contra la Tierra, que no pasaba de ser una especulación de los autores de ciencia ficción o de los paleontólogos, se convirtió en algo que, más que probable, es seguro. Los acontecimientos que pusieron de manifiesto la "vulnerabilidad" del planeta a los cometas y asteroides fueron, en primer lugar, el choque de los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter, en 1994, y el descubrimiento de un asteroide bautizado como 1997XF11, que en el 2010 pasaría a menos de 1 millón de kilómetros de la Tierra. Aunque casi todos los asteroides están concentrados en el cinturón de asteroides, entre la órbita de Marte y Júpiter, se estima que 1000 están en posibilidades de intersectar la órbita terrestre, y por consiguiente, tienen posibilidades de chocar con el planeta. Pero no cualquier guijarro espacial puede caer y matarnos. El asteroide asesino debe tener por lo menos un diámetro de 100 metros para poder resistir la fricción atmosférica. Los que sean más chicos que eso se convertirán en estrellas fugaces o en lluvia de estrellas. Si llegara a ocurrir un impacto con un asteroide o cometa, como se cree que ocurrió hace 65 millones de años o como muchos científicos están convencidos de que ocurrirá, ¿qué pasaría? Si cae en el océano, lo más probable, se crearía una enorme marejada y una enorme nube de polvo. Habría gran cantidad de incendios forestales, y gracias a la nube de polvo, casi todas las cadenas alimenticias se derrumbarían porque la nube impediría el paso de la luz solar y con ello la fotosíntesis de las plantas, además de crear una nueva era glacial. Si quedaran, los supervivientes humanos tendrían hambre porque no se podría sembrar.
¿Qué se puede hacer para evitar semejante catástrofe? Primero, se tiene que trazar las trayectorias de los cuerpos peligrosos. Si uno viene en camino, la solución más obvia sería hacer lo que hicieron los de las películas: enviar un misil a que vuele al asteroide. Esta solución tiene una nimia desventaja: si se fragmenta en varios pedazos, el impacto de todos ellos sería peor que el de uno solo de gran tamaño. Por lo tanto, el cuerpo tendría que ser bombardeado con misiles tan poderosos, que hagan que se fragmente en trozos tan chicos que se desintegren al entrar a la atmósfera. Otra solución que involucra misiles es el de dispararlos con el fin de desviar al asteroide. Alternativas menos convencionales incluyen el uso de láser para derretir al cuerpo o usar espejos para concentrar la luz solar. De cualquier forma, se estima que impactos de esta naturaleza se dan una vez cada 300,000 años. En fin, para muchos el asunto no es si va a ocurrir, sino cuando.La más popular de todas las teorías científicas del fin del mundo (y quizá la más probable) es, por supuesto, la del colapso ecológico global, con todas sus variantes y derivaciones. A grosso modo, lo que dice es que nuestra creciente población se está acabando los recursos no renovables y renovables de la Tierra y que está inutilizando los inagotables, gracias a la industrialización y por obra y gracia de la contaminación ambiental. Esta contaminación es también la responsable de que el planeta se esté calentando, lo que causa desequilibrios climáticos. Así que nos espera hambre, catástrofes, enfermedades y miseria. Desglosando esto, el problema ecológico toma varios nombres. Uno de ellos es sobrepoblación. Se estima que para el año 2000, la población mundial será de 6200 millones de personas, que crecerán hasta 7000 en el 2010, 7900 en el 2020 y 8500 en el 2030. El incremento más elevado se dará en el sur y este de Asia y en América Latina. De los 6200 millones en el 2000, al menos un 10% sufrirá de hambre o de desnutrición, un 42% será incapaz de dedicarse a la agricultura y un 40% vivirá en la miseria. Si bien las técnicas de cultivo han aumentado su eficacia (y se estima que la producción aumente en los años venideros), el gran número de hambrientos se deberá a la mala distribución de alimentos.Otra derivación del problema ecológico es la enfermedad. Un buen número de químicos contenidos en muchos alimentos son causantes de cáncer y otras enfermedades, y eso sin contar unos 60,000 aditivos con efecto desconocido. Sin embargo, muchas de las sustancias cancerígenas están contenidas en el pan, frutas y verduras de manera natural y pueden ser eliminadas del organismo. También se maneja una "epidemia de cáncer" que no existe. Se sabe de momias de 5000 años de antigüedad que se murieron de cáncer. Además, el diagnóstico ha mejorado, lo que influye en el aumento aparente del cáncer. Menciono lo siguiente porque viene al caso. Aunque parezca contradictorio, otro riesgo para la especie se origina en la disminución de la fertilidad masculina, que de acuerdo con un estudio reciente, bajó un 60% en los últimos 50 años. La causa directa es la abundancia de los químicos con efectos similares a los del estrógeno, hormona femenina. Un muy conocido apéndice del problema ecológico es el calentamiento global. Es por todos bien conocido que las emisiones de dióxido de carbono producidas por las concentraciones urbanas e industriales contribuyen a intensificar el efecto invernadero (que desde la aparición de la vida ha existido) responsable del calentamiento global. Gracias al incremento de temperaturas, el clima ha tenido cambios relativamente intensos en los últimos años. En los últimos 100 años, la temperatura ha aumentado 1º C (más de lo que aparenta) y el nivel del mar ha aumentado entre 10 y 20 centímetros. En los años venideros, se estima que el nivel del mar podría aumentar unos 75 cm. Sin embargo, los pronósticos del calentamiento futuro no son eficientes. En 1970, se estimó que la temperatura subiría 0.4º C, cuando en realidad bajó. Además, es difícil precisar si los huracanes, lluvias y sequías intensas son producto del calentamiento global o de fenómenos periódicos como El Niño. Algunos piensan que no hay que apresurarse a tomar medidas hasta que los modelos sean refinados. Por último destacan la disminución de la biodiversidad y el aumento de áreas áridas en el mundo, ambas causadas en mayor o menor parte por la deforestación. La expansión del desierto es un hecho: unos 700 millones viven en zonas áridas, los lagos se secan y el territorio disponible para la agricultura se reduce. En cambio, la disminución de la biodiversidad es algo más teórico. En los últimos 25 años, sólo 7 especies conocidas han desaparecido, mientras que se esperaban cifras cercanas al millón. Para saber de dónde salen semejantes números, lea lo siguiente. Un biólogo viajó a Panamá en 1993 e identificó 1200 especies de escarabajos que vivían únicamente en 19 especímenes de un solo árbol. De esa experiencia, se concluyó que debían existir unos 30 millones de especies de insectos. Sin embargo, estos cálculos asumen que las especies se reparten uniformemente, cosa que no es cierta. En la década de 1980, se hicieron diversos modelos sobre lo que podría ocurrir en el próximo siglo, si las tendencias (obvio que las de ese tiempo) continúan. Estos modelos, entre los que destacan los modelos del Club de Roma, el Mundial de las Naciones Unidas, el de Relaciones Internacionales en Agricultura, el Mundial Latinoamericano y el Estudio Global 2000 del gobierno estadounidense, coinciden en afirmar un crecimiento económico en todas las naciones, sobre todo en las menos desarrolladas; un aumento poblacional en África, Asia y América Latina; el aumento en los precios de los alimentos básicos; escasez de agua y comida; deforestación, erosión y extinción a gran escala, y el desplome de algunas economías a mediados de siglo. No es una imagen bonita. Sin embargo, reitero que estos modelos son aún demasiado imprecisos, así que se les debe considerar más como avisos que como predicciones. Aunque la verdad, a estas cosas se les debería prestar más atención que a las Centurias o al Apocalipsis.
El lucro del milenio
En un evento tan llamativo como el cambio de milenio, no podía faltar el oportunismo del comercio. El comercio ha descubierto una gran mina de oro en el 2000, y todo el mundo, desde los gobiernos hasta las multinacionales, idearon toda clase de homenajes, monumentos, fiestas y mercancía (aunque sólo estén reetiquetadas como "2000") para enganchar clientes, movilizar borregos o llamar la atención.El solo inicio del año 2000 ha iniciado una afanosa búsqueda por parte de muchos turistas que quieren "recibir" al nuevo milenio (con un año de adelanto, como se vio en ¿Cuándo empieza el milenio?) de forma glamorosa. Por ejemplo, muchos grupos privados desean pasar el "cambio de milenio" en el expreso Simplón-Oriente ,mejor conocido como el expreso de Oriente. En Londres, dos hoteles han estado recibiendo reservaciones para el 2000. Algo llamado Sociedad del Milenio lleva 20 años tratando de organizar 24 fiestas públicas (una por huso horario) y una privada en Giza, Egipto para recibir al milenio. Aparentemente, en ese mismo lugar el artista new age Jean Michel Jarré planea dar un concierto de 12 horas de duración. Las agencias de viajes también tienen soluciones para personas que desean ser los primeros en entrar al 2000. En Japón, seis cruceros planean hacer travesías hasta la Línea Internacional del Cambio de Fecha, con el fin de que los pasajeros sean los primeros en hacer el cambio. Otro que quiere ser el primero es David Bowie, que está preparando un concierto en Gisborne, Nueva Zelanda. Aunque quizá, como se verá más adelante, tendrían que viajar más al este. Y a propósito de los primeros, varias parejas desean ser los padres del primer niño del 2000. En China, varias parejas buscaron ayuda para poder concebir entre el 3 y 4 de abril de 1999. Los expertos prevén una explosión demográfica para el 2000 en China. Los británicos, tan afectos a acontecimientos tan intrascendentes, se están dedicando a "cazar" al niño del 2000. La cosa es tan bizarra, que la ITV contrató a 10 parejas para que mantuvieran relaciones sexuales en abril pasado, para seguir el desarrollo del embarazo. La BBC, por otro lado, ya tiene derechos de transmisión de 6 maternidades en el Reino Unido. Aunque, según los ginecólogos, es más probable que un niño concebido en la última quincena de marzo nazca el primero de enero. Incluso se ha llegado a apostarle al niño. La empresa de apuestas William Hill paga 20 a 1 a todas las mujeres europeas que apuesten a que parirán en Año Nuevo del 2000, siempre y cuando sean partos naturales (hasta se ha apostado a la paternidad de nobles y políticos). Pero seguro que el primer niño del 2000 no nacerá en Inglaterra.
La razón por la que tantos turistas, cantantes, padres y demás estén haciendo planes tan inútilmente (independientemente de cuándo empiece) es Kiribati. Este país se encuentra ubicado en medio del océano Pacífico. Tiene una extensión de 811 km² dispersos en cuatro grupos insulares (ver el mapa) compuestos casi todos por islas de coral (menos Ocean) y desparramados por 5 millones de km² de mar. La capital, Bairiki, se encuentra en el atolón de Tarawa, en las islas Gilbert. Su población es de unos 82,000 habitantes. Su principal producción es la copra, además de pescado, fruta y artesanías. El ingreso per cápita es de 720 dólares anuales. En cuanto a turismo, recibe 8000 visitantes al año que dejan 2 millones de dólares en divisas.Ya que terminamos el raquítico perfil estadístico, ¿qué relación tiene con el 2000? En 1994, Teburoro Tito se convierte en presidente de Kiribati. Dos años después, Tito, quien en realidad no sabía lo que iba a desencadenar, unifica las zonas horarias de Kiribati. Así, el país, que estaba dividido por la Línea Internacional del Cambio de Fecha, queda bajo el horario de Tarawa, lo que mueve la Línea del Cambio de Fecha más allá de las islas Line, a una longitud de 160º al oeste. Así, Kiribati se convierte en el primer país en entrar al milenio (empiece cuando empiece), lo que podría desencadenar en un repunte turístico... si alguien se entera. Mientras tanto, Nueva Zelanda, Tonga y Fiji, entre otros países cercanos al meridiano 180º, alegan por el cambio de huso horario de Kiribati, cosa que es perfectamente legal. Como los seres humanos somos seres simbólicos, algo tan significativo como el inicio de un milenio (o el fin, qué importa. Cualquier cosa que sirva para ganar dinero o para distraer a las masas está bien) no podía dejar de tener monumentos, ceremonias y homenajes de todo tipo, en todas partes. En Inglaterra, más concretamente en el suburbio londinense de Greenwich, se está construyendo la mayor cúpula de la historia. El llamado Millenium Dome abarca un área de 120 hectáreas, un diámetro de 320 metros y una altura de 50 metros. Este domo de fibra de vidrio es un gran pabellón donde se muestran los logros de la civilización en arte y técnica; un lugar de educación, espectáculos, efectos visuales y diversión. Este proyecto costará 1300 millones de dólares. Creará 7000 empleos y 3000 casas, además de aumentar el valor de toda la zona. El acceso será por una estación de transporte colectivo ex profeso, por botes, por sendas peatonales y por medio de bicicletas. En otro orden de ideas, los borrachines ingleses están de plácemes porque permitirán que todas las tabernas de Inglaterra estén abiertas desde las 11 de la mañana del 31 de diciembre hasta las 11 de la noche del 1o. de enero del 2000, sin interrupciones. La propuesta puede extenderse para cubrir todos los años nuevos en adelante. Hasta los gobiernos están cayendo en el hechizo del 2000. En prácticamente todos los países del mundo, se están organizando comisiones encargadas de festejar el año 2000. El caso mexicano es el programa Año 2000: Del Siglo XXI al Tercer Milenio. Se presentó el 13 de abril por el secretario de Educación en la ciudad de México. Comprende más de 220 foros de economía, ciencia y cultura; más de 30 exposiciones en los principales museos del país; 19 obras públicas; unas 190 presentaciones de artistas; publicaciones y presentaciones varias, todas sobre lo que hemos hecho y deshecho en nuestra historia. Se supone que el propósito de este teatrito es el de servir de propósito para reflexionar sobre nuestra historia y nuestro destino. La cosa arrancará la Noche Vieja de 1999 con fiestas populares en todas las plazas cívicas. No quiero que se me tilde de teórico de la conspiración o algo así, pero todo mexicano consciente sabe que el 2000 es año de elecciones presidenciales... Ahora, de lleno con la publicidad, hay docenas de productos y compañías que, de alguna u otra forma, usan el 2000 o el cambio de milenio como ganchos promocionales. He visto que algunos organismos gubernamentales los han usado también (en todo caso, los usan para aumentar su poder de persuasión). He aquí una breve lista:
Y así varios. El choque de un cometa o asteroide ha sido tema para todo, desde películas como Impacto Profundo y Armagedón hasta un episodio de Los Simpson (ése donde Bart descubre un cometa). La idea del Anticristo es tema de El bebé de Rosemary o las películas de La Profecía. Y ¿cómo olvidar toda esa pléyade de películas inspiradas en el holocausto nuclear y/o en el holocausto ecológico? Por supuesto, hay mucho más, pero eso es todo lo que puedo recordar.
Conclusión
Por todo lo anterior expuesto (excepción: el último apartado, que lo hice más como una cápsula del tiempo), puedo decir, con mucha calma, tranquilidad y seguridad, que el mundo no se va a acabar en el 2000. Mis razones son las siguientes:
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