Los platos típicos de Toledo son la perdiz estofada, el pisto manchego, el cuchifrito y la tortilla a la magra. En la mayoría de los restaurantes de la ciudad sirven un buen menú de mediodía, con platos como perdices, faisán o codorniz en los locales de más categoría; en todos se puede disfrutar de una sabrosa especialidad local: la carcamusa, un guiso de carne con salsa de tomate.
El queso posee denominación de origen y el rey de la repostería es el mazapán. Su origen está envuelto en la leyenda. Según esta, durante el asedio mediante el cual Alfonso VI doblegó a la ciudad, la población descubrió las virtudes de mezclar agua, azucar y almendra para, una vez horneados los bollos, hacer el mazapán.
Sea como fuere, lo cierto es que ha terminado por convertirse en el producto estrella, la principal industria gastronómica de Toledo. Se fabrica durante todo el año, pero el momento álgido de consumo es en Navidad.
Estas son algunas de las opciones que te encontrarás:
Para presupuestos ajustados
Para darse un placer