UNA METÁFORA FINAL
Colombia requiere de una nueva generación, líderes
de Excelencia, y me gustaría hacerlo con una metáfora.
"Había un incendio en un gran bosque de bambú, el incendio formaba
llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria, y una
pequeña ave, muy pequeñita, fue al río, mojó sus alas, y regresó
sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo
y volvía a regresar, y volvía a ir, una y otra vez, y los dioses
que la observaban sorprendidos, la mandaron a llamar, y le dijeron:
"¿Oye, por qué estás haciendo eso?, ¿cómo es posible?, cómo
crees que con esas gotitas de agua, puedas tú apagar un incendio
de tales dimensiones, date cuenta, no lo vas a poder lograr",
Y el ave humildemente contestó: "El bosque me ha dado tanto,
le amo tanto, yo nací en él, ese bosque me ha enseñado la naturaleza,
ese bosque me ha dado todo mi ser, ese bosque es mi origen y
mi hogar, y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque
no le pueda apagar". Los dioses entonces entendieron lo que
hacia la pequeña ave, y le ayudaron a apagar el incendio".
TEXTOS TOMADOS DEL LIBRO COLOMBIA ÚNETE A LA EXCELENCIA
DE MIGUEL ANGEL C. Gabriel
García Márquez se ha retirado
de la vida pública por razones de salud: cáncer linfático. Ahora,
parece, que es cada vez más grave. Ha enviado una carta de despedida
a sus amigos, y gracias a Internet está siendo difundida.
"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta
de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría
todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que
digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que
significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que
cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría
cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan y cómo disfrutaría de un
buen helado de chocolate!
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me
tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente
mi cuerpo, sino mi alma.
Dios mío si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre
el hielo, y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema
de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que
les ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de
sus pétalos...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar
un sólo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre que son mis favoritos y viviría
enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados
están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin
saber que envejecen cuando dejan de enamorarse! A un niño le
daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez,
sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido
que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin
saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la
escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta
con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo
tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo
tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle
a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de
ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque
cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré
muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que
hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría
fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de
tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea
salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría
de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última
vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras
para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera
que estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero"
y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para
hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo
lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que
nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede
ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes
más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente
lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un
abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles
un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al
oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien,
toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor",
"gracias" y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor
la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos
cuanto te importan."