|
Los Regionalismo
( La microhistoria )*
Por: José Ruiz Mercado
Los Regionalismos Por José Ruiz Mercado
Para lograr entrar al análisis de las culturas actuales, comprender sus dinámicas, entender a fondo el acontecer actual, se hace necesaria una revisión histórica. Si queremos profundizar en sus procesos no podemos quedarnos en las anécdotas. Las historias regionales no debieran quedarse como islotes, sino como parte de un universo mayor. Dicho de otra manera. El estudio de la microhistoria es para sumarse a una macrohistoria, la cual es a su vez una microhistoria para contextualizar una macrohistoria mayor. Y aún así, el problema se vuelve aún más complejo al revisar la división geopolítica de los Estados actuales, los cuales no corresponden a los asentamientos originarios, ni mucho menos a la emigración de los últimos años de los diversos grupos poblacionales.
Las fechas son importantes como herramienta para ubicar una parte del proceso pero jamás como un presentismo a futuro. Esto no quiere decir una predicción, pero sí, la posibilidad de generar una propuesta sobre la base de los errores del pasado. El problema se vuelve todavía más complejo cuando pretendemos idealizar el indigenismo en una actitud idealista. Esta visión y el eurocentrismo nos llevan a deformar la historia sin una propuesta actual.
La Colonia se caracterizó por mantener dividido al territorio. Trasladó su sistema de gobierno en provincias como una tónica desleal de convivencia con lo cual mantuvo su reinado, pero, en la actualidad continua pagando, a un alto precio, su postura con los movimientos separatistas que azotan la Península Ibérica, desde la Guerra Civil, pasando por todo el periodo franquista hasta el movimiento de ETA. Así, el concepto de provincia, nos lleva a la designación de un territorio dependiente de otro, en sus designios políticos. Ninguna provincia, por lo tanto, es independiente.
Estudiar la Colonia nos permite cualificar las posibilidades de llegar a una armonía. Esto sólo se podrá lograr en el entendimiento del otro, reconociendo la diversidad, y no sólo con saber de su existencia. En un estudio sobre Esoterismo y diversión en Culiacán, de Carlos Osuna y Mario Cuevas Arámburo, editado por El Colegio de Sinaloa, en 1992, nos dice: Detrás de toda división territorial existe un hecho histórico que, conociéndolo, nos proporciona su dimensión social explicatoria; así en esta tercera década del siglo XVII la villa de San Miguel de Culiacán se aproximaba hacia su primer siglo de fundada, era la cabeza de la Provincia de Culiacán, perteneciente a su vez a la Audiencia de Nueva Galicia, cuya capital era Guadalajara. La villa era el fruto de un primer impulso colonizador venido por esa vía sureña (...) desde el punto de vista político- administrativo el nombramiento del Alcalde Mayor era hecho desde Guadalajara
La conquista también tuvo una peculiaridad. Tzvetan Todorov, en su libro La Conquista de América/ El problema del otro, editado en octubre del 2001 por Siglo XXI, escribió: Al leer la historia de México, uno no puede dejar de preguntarse ¿por qué no resisten más los indios? ¿Acaso no se dan cuenta de las ambiciones colonizadoras de Cortés? La respuesta cambia el enfoque del problema: los indios de las regiones que atravesó Cortés al principio no se sienten especialmente impresionados por sus objetivos de conquista porque esos indios ya han sido conquistados y colonizados por los aztecas. El México de aquel entonces no es un estado homogéneo, sino un conglomerado de poblaciones sometidas por los aztecas, quienes ocupan la cumbre de la pirámide. De modo que lejos de encarnar el mal absoluto, Cortés a menudo les parecerá un mal menor, un liberador, guardadas las proporciones, que permite romper el yugo de una tiranía especialmente odiosa, pero muy cercana.
Los conquistadores también trajeron a cuestas la herencia de una conquista: La romana. Jean Descola en su Historia de España, editada en 1974 por la editorial Juventud, en Barcelona, nos dice: Una de las primeras cosas que hizo la administración romana fue dividir España en provincias. Primeramente hubo dos Españas, la Citerior y la Ulterior, a uno y otro lado del Ebro. Después, en tiempos de Augusto y Tiberio, la Ulterior se dividió en Lusitania (Portugal y Extremadura) y Bética (Andalucía), mientras que la Citerior pasaba a ser ka Tarraconense (España del Norte) La constitución de Galicia y de Asturias en provincias data de Caracalla. Más tarde, Diocleciano crea tres nuevas provincias: La Cartaginese (en torno a Cartagena), la Balear y la Mauritania Tingitana (Tánger) La estructura romana es traída al territorio de Las Indias.
Las dos Españas continúan en el espíritu actual de la Península Ibérica, tanto o más que las provincias en México. La voz de los poetas de la generación del 98 persiste en el 27 y posterior. Antonio Machado y Federico García Lorca se levantan en un rito continuo de ese espíritu provincial. Recuérdese a Machado en su poema a la idiosincrasia noventayochista: Españolito que vienes al mundo/ te guarde Dios/ Una de las dos españas a de darte el corazón.
Pero no es sólo esto. La urbanización tiene además un espíritu destinatario: En la época de Augusto, nos dice Descola, se fundaron ciudades como León (Legio séptima gemina), a la milicia. Mérida, para los veteranos retirados (Emerita augusta), Badajoz (Pax Augusta), Zaragoza (Caesarea Augusta)Este mismo concepto de urbanización, también lo llevarán al territorio conquistado.
Quizá uno de los problemas en el estudio de las regiones sea el de olvidarnos del concierto ofrecido por la orquesta y detenernos en sólo un instrumento. El parcializar los rasgos históricos nos llevan a la idealización, y en el peor de los casos a una ideologización extrema.
El territorio, hoy conocido como República Mexicana, no responde a un pasado homogéneo, tal y como se ha repetido hasta el cansancio por un centralismo educativo. Esto, además de partir de un supuesto falso, nos ha llevado a una actitud misógina, poco creativa y un complejo de culpa pocas veces superado. Esto sin mencionar la validación de las teorías medievales de la generación espontánea. Pocas veces nos preguntamos sobre el origen de las estructuras, de los conceptos, de los símbolos.
Un ejemplo de esto lo tendríamos en el mito de la Malinche, que después se va a trasformar en La Llorona como la visión de una madre arrepentida, la mujer que no le queda de otra más que casarse con el extranjero, para enseguida pasar a la tribu del esposo. ¿Acaso el mito de la pila bautismal de Xalisco? El mito de la raza mencionado en El Laberinto de la Soledad por Octavio Paz, La Marina, la obrera de las maquiladoras en Frontera de Cristal de Carlos Fuentes, o La Llorona de El Nervio del Volcán, de Caifanes como una angustia de la tierra. (Desde el fondo de la tierra/ fantasmas humanos se buscan/ algunos olvidan fronteras/ otros nunca se encuentran/ hacen temblar la tierra/ tiemblan sueños, tiemblan amor.)
El mapa de la conquista española como una enorme grafía se extendió dejando su memoria. La memoria está ahí, como en una enorme computadora social. Pero la memoria no lo es todo. Se requiere de una sistematización de ese programa. Confrontar los datos para enseguida llegar a revisar como se toma en cada región dicha entidad histórica.
El presente texto, que forma parte de una monografia elaborada para la licenciatura en Desarrollo Cultural de la Universidad Autónoma de Nayarit, fue elaborado por José Ruiz Mercado.
* BIBLIOGRAFÍA DEL AUTOR
Poesía.
Asamblea de poetas jóvenes de México. Editorial Siglo XXI, México, 1980; Antologador: Gabriel Zaid
Y Nunca ha estado en Nueva York. Editorial Tinta, Guadalajara, 1981
Enramada. Literatura Joven de Jalisco. Editorial DBA, Guadalajara, 1984; Antologador: Sara Velasco
Tome Nota. Efrén Roura, Editores. Guadalajara, 1984
Flor de Poesía en Guadalajara. Editorial Ayuntamiento de Guadalajara, 1988; Antologador: Jesús Rodríguez Gurrola.
Poesía Reciente de Jalisco. Editorial Universidad de Guadalajara, 1989; Antologador: Raúl Aceves, Raúl Bañuelos, Dante Medina.
Hablar de Mañana. Editorial Teatranza, Guadalajara, 1996
Teatro
Tres Piezas de Teatro Joven Jalisciense Editorial DBA, Guadalajara, 1975 (Premios Miguel Maron)
La Dignísima Sra. Dry. Editorial Tutuguri, Guadalajara, 1980
Más Teatro Joven. Editorial Editores Mexicanos Unidos, México, 1983, Antologador: Emilio Carballido
El Cumpleaños, Editorial, miércoles de teatro breve, Guadalajara, 1983
La Banda y Otras Obras. Editorial UNED, Guadalajara, 1986
Obras Para Después. Editorial Secretaría de Educación y Cultura, Guadalajara, 1990
Juan y los Marcianos y Otras Obras. Editorial Agata, Guadalajara, 1992
9 Obras Jóvenes. Editorial Editores Mexicanos Unidos, México, 1992, Antologador: Emilio Carballido
Memorial de Abril. Editorial General Francisco Villa, Guadalajara, 1994
Tiempo Sin Retorno, Editorial American International Publishers, Pensilvania, Estados Unidos, 1995
El Circo, el Circo, Editorial Tablado Iberoamericano, Puebla, 1996
Frontera, Editorial Teatranza, Guadalajara, 1997
Letra en Escena, Editorial Secretaría de Cultura, Guadalajara, 1999, Antologador: Vicente Leñero
Malditos, Editorial Plaza, Guadalajara, 2000. Antologador y Prologuista: José Ruiz Mercado
Pueblo de Miel Derramada, Editorial, Cuadernos de Villette, Guadalajara, marzo de 2000
Estela Contra el Olvido, Editorial, Arlequín/ Tegrafik, Guadalajara, 2002, Antologador: Jorge Orendain, Felipe Ponce.
Cien Años de Teatro (CD ROM) Editorial SOGEM, México, 2002, Antologador: Tomás Urtusástegui.
NARRATIVA
Último martes, Editorial Polea, Guadalajara, 1984
Travesías de un Café, Editorial Treve, Guadalajara, 1990, Antologador: Juan Enrique Rodríguez (edición sin crédito del trabajo antológico.)
ENSAYO
RAFAEL PONCE DE LEÓN (1884-1909) Antecedentes. Editorial Ayuntamiento de Guadalajara, 1989
Del Color de la Tierra/ Tonos, el Sabor de la Tierra (Un acercamiento a las Primicias), Editorial Ayuntamiento de Guadalajara, 1992
Los Estilos del Teatro Jalisciense (memoria de julio)Editorial CONACULTA INBA/ SECRETARÍA DE CULTURA, Guadalajara, 2001
Teatro y Literatura Dramática (Frontera Norte/ South Border), Editorial Fondo Regional Para la Cultura y las Artes del Noroeste, Instituto Tamaulipeco Para la Cultura y las Artes (ITCA), Ciudad Victoria, Tamaulipas, 2001, Antologador: Hugo Salcedo
Ramiro Torreblanca/ Testigo de su Tiempo, Editorial Museo del Periodismo y las Artes Gráficas, Guadalajara, 2002
Estética: Identidad Cultural, Editorial CONACULTA-INBA/ VILLETTE, Guadalajara, 2002
La Mujer Como Personaje (cuatro autores de la zona occidente del país) CD ROM del Coloquio Nacional: La Condición de la Mujer en el Pacifico Mexicano en la Universidad Autónoma de Nayarit, el 27 y 28 de marzo de 2003
Para mayor información del autor, visite la página web
http://joseruizmercado.05c.net
Revista Villette
Versión Virtual e Impresa
Web Master: jesuscruzflores@yahoo.com
Envío de documentos,
revistas o libros para su reseña y/o intercambios
Apartado Postal 1-2244.
C.P. 44101 Guadalajara, Jalisco. México.
|