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MIGRACIÓN
y TEATRO EN JALISCO
| Por: Jesús
Cruz Flores. |
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A punto de
concluir el milenio. Cuando las fronteras parecen fragmentarse por
los avances tecnológicos, éstas reafirman su existencia reforzando
los controles de una mano de obra cada vez más devaluada. La minoría
rural de un México Profundo que se vuelve mayoría en un país
extraño. Un fenómeno complejo por todo lo que implica. Una crisis
en las estructuras norteamericanas cuya solución ofrecida es la
persecución del emigrante. Evitar que cruce. Negarle los servicios.
Repatriarlo cuando ya lo hizo. La Xenofobia ante la hibridación de
valores. Que no se arriesgue a través de unos hijos que pueden
alterarlo.
Las medidas tomadas son
paliativos por eso el enfermo permanece grave: las fronteras se
militarizan, los sistemas de selección se renuevan pero el cruzar
la frontera es tan cotidiano como el correr del río que divide dos
territorios.
El río y la
Frontera. Este es el punto de encuentro donde las lenguas se
amalgaman para crear una nueva forma de decir hermanos -ironías del
destino, mitad en gringo mitad en mexicano - Chicano Power, brother,
watcha carnal, la raza es fuerte sobrevive a la gringada. Pero además
del cambio lingüístico por una línea hipoglosémica, existe la
reproducción parcial de los modismos linguales y culturales en las
zonas con tradición exportadora de mano de obra. Lo que altera la
identidad de un pueblo alejado en el espacio, pero cercano a los
valores de la tierra de Witman.
Razón por la
cual resulta de interés histórico, social y cultural los textos
dramáticos de los autores Jaliscienses Hugo salcedo, y , José Ruiz
Mercado (S. N. C. A) quienes con sus obras: El viaje de los
cantores, del primero, y, Los Monólogos de la fiesta, El Mojado
James e Ilegales ¿Ilegales?, del segundo, abordan el fenómeno
desde la pespectiva del occidente del país.
Jalisco, un
estado de 124 municipios. Con poblaciones que adolecen de habitantes
masculinos en edades consideradas como productivas, con lo cual
deviene una situación de orfandad simbólica, traducida en una
lumpeinización de las urbes y las zonas rurales, matizadas con
caracteres extranjeros desfasados de nuestra realidad.
De ahí la
validez del tratamiento del grotesco criollo por parte del
dramaturgo José Ruiz Mercado quién propone el rescate de los
valores étnicos, culturales y sociales en una multiplicidad
folklorizada, hispanizada, o ,mestizada por decreto. Multiplicidad
negada o ignorada pero rara vez colocada en un balance objetivo.
Porque lo universal de los valores parte de lo regional, de ese
situar los personajes en un punto de partida, en nuestro tiempo, en
concordancia con el desarrollo cultural para trascender en una
sociedad globalizada por los medios y sistemas de controles hegemónicos,
los cuales tratan de estandarizar en plástico lo vivencial de un
mercado.
De Ahí la
validez de -Los Monólogos de la Fiesta- y su propuesta. La
deshumanización del ciudadano como una resultante de -Las
condicionantes de la vida colectiva que hacen de los pueblos
jirones,y (*) de la identidad que algún día les dio coherencia- Lo
anterior es una parafrasis de Héctor Azar, la cual resume la
problemática de los pueblos con una marcada dependencia hacía el
exterior, pero además nos sirve para mostrar el punto de
confluencia de dos escritores que subrayan los rasgos más hirientes
de la garra de la necesidad social. Hugo Salcedo y José Ruiz
Mercado quienes vislumbran la realidad de una sociedad en tránsito
y permanencia. La sociedad del conflicto entre el ser y el vivir con
una identidad apropiada por unos, difundida por otros, e , ignorada
por muchos. De ahí la validez de los aportes de los dos tejedores
de acciones que parecen partir de la necesidad del crear y recrear
una estética comprometida con un México cuya profundidad radica en
su riqueza cultural negada. Un México explorado, admirado, y
conquistado por todos, menos por los propios.
En la Gata de
Brenda, una obra de teatro infantil, José Ruiz Mercado ofrece una
propuesta metáfora: -somos lo que consumimos, pero no consumimos lo
que somos-.
Dos
dramatugos y su confluencia temática.
De -La dignisima
señora Dry- a -Calle Luna, Calle- José Ruiz Mercado mantiene una
constante en sus creaciones. La existencia de una línea divisoria
situada dentro y fuera del cuerno de la abundancia. Lo cual va en
concordancia con la identidad social y cultural de un pueblo, con
ciudad de paso. Una metrópoli cuya existencia moral y física van
tan ligada al exterior que termina de entender un interior
fragmentado por la necesidad, económica, social y cultural. Urbe de
criollos, de mitos que la desfazan en tiempo y espacio.
Razón por lo
cual resulta fácil entender el acercamiento de la pluma de Hugo
Salcedo cuando, en Arde el desierto con los vientos del Sur, El
viaje de los cantores el fenómeno de la vida en las líneas
divisorias. Cosmovisión del individuo de clase media quien busca
demostrar su identidad social ante la masa uniformada (vivenciadora
de un pasado nunca comprendido y negadora del presente).
Emilio Carballido: Teatro difícil el suyo: violento, contrastado, lleno de
personajes con recovecos lóbregos. Su visión de la humanidad no es
optimista, y sin embargo brilla en sus textos una esperanza porque
haya mejores hombres.
Tal es el deseo
del sacerdote que despide a los cantores. La esperanza de un futuro
sin miseria con repercusiones en el desarrollo individual y
colectivo. La Esperanza de comer y dialogar de un Tiburcio, el Tiburón
cansado de injusticias. El escualo que clama por la igualdad y la
determinación como el derecho negado que busca a toda costa el
imponerse: ya estamos hartos de que los humanos piensen que no
tenemos nuestra propia capacidad de decisión, ellos si. Pueden
cazarnos y comernos a la hora que se les antoje. Pero ha llegado la
hora.
El planteamiento
en el momento. Pero la hora cual sinónimo obligado para definir el
tiempo. Un tiempo incidental, tanto en ayer como en ahora. De ahí
su Bárbara Gandiaga, cuya riqueza histórica camina a la par con la
poética tan acertada como crítica. Una anciana cuyo hablar es la
rabia de un pueblo colonizado con lo cual también nos lleva a la
frontera, a la conservación de los valores en un lugar adverso.
-Y cuentan
- dice la anciana - que hubo gran dolor, que muchas lágrimas
rodaron formando ese río que hoy mismo continua su recorrido como
una cantata de lamentaciones y desemboca en el mar (...) porque
aquella mujer fuí yo o mi hija o mi hermana o todas juntas a la vez
pero siempre alguien que actuaba en el tiempo. Y sigo siendo yo
quien prefiero (...) el grito ante el silencio, el relato a la
ignorancia-
Lo anterior
conlleva a revisar un factor propuesta que resulta determinante en
ambas dramaturgias. El manejo de la historia como elemento
coadyuvante a la conservación de una memoria cada vez más afectada
por la influencia del extranjero o los intereses de terceros. Como
en el viaje de los Cantores o en -Los endemoniados-, de Hugo, donde
las mujeres toman la batuta para clamar a voz fuerte la conservación
de la memoria colectiva, o, en un Memoria de Abril (de Pepe Ruiz)
donde la historia busca estacionamiento porqué no alcanzó a
fabricar una estrella.
Otro elemento a
tomar en consideración es el manejo de un personaje simbólico, que
tanto aparece en Memorial de Abril y en un Para después como en una
Bárbara Gandiaga y en Los Endemoniados. Un personaje manejado por
los dos autores el plantear y replantear de las fronteras, de la
constante migración. El hijo del Sancho (En Ilegales ¿Ilegales? )
como figura relevante en la cosmovisión mexicana que a través del
albur busca y rebusca el dar una salida a los complejos
existenciales de un ser producto de un encontronazo que todavía no
digiere. El criollo que fetichiza a la matrona patriarcal. La madre
bisexual simbólica que lo ha dejado a la deriva como el educado
para reafirmarse en las culturas ajenas. El Hijo del peninsular,
Sanchiz. El huérfano simbó;lico que recurre a los modelos
exportados por el coloso del norte.
La ambigüedad y
falsedad -del que refuerza- su identidad con elementos que le son
ajenos, quien idealiza o desvaloriza sus valores para caer en el vacío.
El huérfano simbólico es El Mojado James -El renegado social, el
expulsado económico, el aventurero- el latin Lover. Es James Gónzalez
Sánchez -El personaje colectivo en disfraces diferentes- como el
Piter S. Witman, como el Frank Gónzalez, como el Alfredo -el chido
one-.
Personajes que
muestran la debilidad del tercermundista, su dependencia económica,
y, cultural. Personajes participantes en un historia, en un tiempo y
en un espacio al final y más allá del final del milenio; donde
coincide los autores cuyo contar es una crítica acertada a la
estructura conductual que solapa a lo irreal cuando disfraza a lo
coherente. Juego de máscaras, desfazamientos. Lo grotesco de un
criollo reflejado en la cotidianidad de un México Profundo con un
Jalisco exportador de mano de obra. La mano de obra que viaja en
trenes hacia la frontera, que cruza el río para morir en un furgón
de carga. Por eso los Cantores y su historia en un desierto dividido
que arde con los vientos del sur. Un viento lleno de pobreza. Un
viento que grita:
-¡Hakana! Llora
la niña ¡Yumana! Pide alimento ¡Teguana! Reniega el padre ¡Teuana!
Sube los vientos. ¡Tecuan-teguana! Hay lumbre en el llano ¡Llan
Tijuam! Crece tu vientre. ¡Hannan! Arde el desierto ¡Yumana!
Estalla la tierra. ¡Tecuana! Arde tu nombre ¡Juana! ¡Tía Juana!-
¡Tijuana!
Ciudad de paso, de entremezcla de idiomas. Lejana al jalisco con
ciudad de paso, pero cercana en la memoria colectiva de los
emigrantes, de las mujeres abandonadas con un hijo en las entrañas.
Las mujeres que pelean por la posesión de un hombre vuelto símbolo
de la esperanza. El simbolismo ante todo. Por eso los personajes de
Salcedo cantan su angustia, por eso las mujeres viven a la espera de
un destino vuelto tren, del hombre vuelto papel, del hijo vuelto
estadística.
La soledad de
los pueblos que alteran la dinámica social y cultural de un
territorio, el territorio que poco apoco cambian sus valores por
otros que lo orillan a la despersonalización, la cual rompe con la
unidad. Por eso la Mujer del rebozo de José Ruiz cuestiona al
emigrante, pero también propone el regreso al pasado sin olvidar el
presente, un rescate para llegar a consolidar al futuro.
A manera de
conclusión.
El fenómeno
migratorio mantiene la dualidad de una moneda, según el lado por el
cual es visto: Sobresale la Americanización de los Mexicano en un más
allá de la zona de influencia geográfica, o, por el contrario la
Mexicanización de lo Americano; escribe García Canclini*.
Es la respuesta
coercitiva manejada por dos autores de la región occidente. Hugo
salcedo y José Ruiz Mercado. Quienes trascienden por su manejo, estético,
social y cultural del fenómeno migratorio.
*CANCLINI, García
Nestor. El Malestar en los Estudios culturales. Revista Frastal. No.
6. México, D.F. 1997
Bibliografía
consultada
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SALCEDO, Hugo
1995 Bárbara Gandiaga. Cuadernos Tramoya.
Abril-Junio. Páginas 5-38.
Jalapa, Veracruz. México.
1996 Asesinato en los Parques.
Edición del grupo Foro Uno
de Teatrista Unidos de jalisco.
Guadalajara, Jalisco. México.
Los endemoniados. Tablado Iberoamericano.
Número 7.
Puebla, Puebla. México.
10 Obras en un acto. Editorial CAEN.
Ensenada, Baja California. México.
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RUIZ, Mercado José
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1980 La Dignisima señora Dry. Ejemplar 3/6.
Ediciones TUTUGURI . Colección Sol Negro.
1981 Y Nunca ha estado en nueva York. Ediciones Tinta.
Guadalajara, Jalisco. México.
1986 La Banda y otras obras. UNED.
Guadalajara, Jalisco. México.
1990 Obras Para Después. Ediciones el apuntador.
Tomo 1. Colección Texdra.
Guadalajara, Jalisco. México.
1994 Memorial de Abril. Editorial Francisco Villa.
Tomo 1. Colección Tierra nuestra.
Guadalajara Jalisco. México.
1996 El circo, el circo. Tablado Iberoamericano.
No.3. Puebla, Puebla.
1997 Frontera. Teatranza Ediciones.
Guadalajara, Jalisco. México.
Lo anterior fue
Publicado en la Revista Villette Ensayo.
Guadalajara,
Jalisco. México. No. 3. Julio-Agosto,1999.Págs.10-12 |
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