Raras veces nos encontramos tan cerca de nosotros mismos.
... no estará a mi lado: mi sombra ha cambiado de silueta.
Aquí me quedo al punto al que he rodado mirando el mundo de todos los ángulos encontrando en cada momento una oportunidad descifrando la instancia del paso del día a la noche.
Me quedo solo, pero nunca tan bien acompañado de la riqueza que surge al escucharme de lo grande de una imaginación vagante de lo que de mi mismo desconozco.
Me quedo solo, con los ojos al infinito en el que me pierdo, desconociendo el presente y el futuro también... retando al propio tiempo.
Y ahora me doy cuenta de mi soledad, surge la insensatez la vaga idea de no querer pensar de rehusarme al hecho de que no estará a mi lado.
Julio 4 / 2002
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