FORMAS PRINCIPALES DE APROVECHAMIENTO


Infusiones: En las infusiones se introducen bolsitas con partes de la planta o bien algunas partes de la planta directamente al agua hirviendo. Con este sistema se extrae el total de los principios activos de las partes suaves de las plantas (flores y hojas), y permite una fácil dosificación, lo que es vital en plantas medicinales. Para infusiones también se utilizan las semillas y tallos tiernos.

Cocimientos y decocciones: Se realizan vertiendo la droga sobre agua hirviendo, donde se dejan de 10 a 30 minutos. Se utilizan las partes duras de las plantas, tales como madera, corteza, tallos, raíces (Hoffmann et al 1992). Se dejarán tanto más tiempo cuanto más leñosa sea la parte de la planta utilizada. Se debe utilizar un recipiente enlozado, de vidrio o acero (evitar siempre el aluminio), (Raíces, Cartilla informativa, 1997 - 1998). La decocción hay que tomarla en el momento (P. Fernández 1994). Otras formas de aplicación son: Enemas, lavativas; Gargarismos, enjuagues, buchadas; inhalaciones; baños; compresas (Hoffmann et al, 1992). Extractos: Son maceraciones acuosas o alcohólicas que al final se concentran más o menos, según las necesidades. Para ello se utiliza cualquier parte de la planta, siendo común el machacar raíces (Raíces, cartilla informativa 1997 - 1998).

Tinturas: Son maceraciones prolongadas de una planta fresca en alcohol de 70%, por un periodo de diez días a seis semanas. Luego se filtra.

Polvos: Son partes de plantas secas y pulverizadas.

Tinturas-Madres: Se obtienen de la maceración de la planta entera o de una parte de ella, durante tres semanas en alcohol (entre 45 a 90%). Luego se filtra y el líquido resultante es la tintura madre. De ella se hacen las diluciones homeopáticas que oscilan entre 1 DH y 30 CH; con estas diluciones se impregnan los glóbulos o gránulos. Gotas: También provienen de diluciones y se administran por vía oral.

Jugo o Zumo: Se corta la planta fresca en pedazos pequeños que se machacan hasta obtener la savia, que es el líquido de la planta.

Maceración: Se desmenuzan y machacan hojas, flores, frutos y semillas. Se colocan en algún recipiente de vidrio con aguardiente, vino, aceite o agua caliente un tiempo que depende del tipo de líquido utilizado. Debe considerarse que al usar agua, los vegetales, después de un tiempo se pudren, por lo que es aconsejable su consumo inmediato.

Quemadillo: Es un preparado que tiene como base la infusión o el cocimiento. También se utiliza azúcar. Se derrite a fuego lento, en una taza enlozada, un par de cucharadas de azúcar con un trocito de cáscara de naranja; cuando se llega al punto de caramelo, se retira del fuego y se le agrega la infusión o el cocimiento preparado. Se revuelve bien y se bebe. Es un preparado popular, usado para afecciones de las vías respiratorias (Raíces, Cartilla informativa, 1997 - 1998).

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