"ABANDONO EN MARÍA"

19-2-86,
Mensaje 803
Hijos, abandonaos a Mí, que os estoy protegiendo como sólo una Madre sabe hacerlo.
Ningún hijo se extraviará, estando cerca de la Madre; seguirá el camino recto, el camino del Señor.
Confiad y seguid a mi lado.
Amén, amén.
1-8-86,
Mensaje 932
Hija mía: Mi Corazón se agiganta cuando se le responde a Jesús, es mi Corazón de Madre el que escucha y agradece.
Es en el abandono en la Madre donde los hombres encontrarán y amarán al Señor, porque mi Corazón es el que está más cerca de su Corazón.
Gloria al Santísimo.
26-8-86,
Mensaje 952
Yo digo a mis hijos: Benditos los que confiadamente se abandonan en esta Madre clemente y misericordiosa.
Benditos los que no dudan del amor de Cristo y desean nutrirse cada vez más de ese amor. Benditos los que ofrecen con amor y no con dolor su cruz a Cristo. Hija, ellos verán el Reino de los Cielos.
Gloria al Señor.
Predica con mucho amor este mensaje.
26-10-86,
Mensaje 1004
Hija: Con mi Corazón protejo a mis queridos hijos.
Ellos son semejantes a palomas, que buscan resguardarse de un peligro y se refugian en Mí; semejantes a palomas son mis hijos, mansos y confiados, aguardando en la desesperanza de un dolor, de un fracaso, abandonándose en Mí, como Yo lo pido.
Esta Madre, serena y piadosa bendecirá esa confianza, ese amor que sienten en Ella y por Ella.
21-12-86,
Mensaje 1053
Me dice nuestra Madre: En el peregrinar de mis hijos, estoy Yo para ayudarles a marchar hacia la eternidad.
Hijos míos, os quiero pequeños, porque siendo pequeños creceréis en Mí; os quiero dóciles, ya que si sois dóciles os abandonaréis en Mí.
Nunca como ahora se hace tan necesaria la protección de la Madre.
Alabado sea el Santísimo.
Leed: Proverbios C. 21, V. 2 y C. 23, V. 26
2 Al hombre le parece que todo su camino es recto, pero el Señor pesa los corazones.
Capítulo 23, V. 26
26 Hijo mío, préstame atención y acepta de buena gana mis caminos.
24-2-87,
Mensaje 1109
Rezo por todos
mis hermanos y siento necesidad de escribir:
“Entrégate al Señor, alma buena y generosa,
pon en Sus Manos el corazón,
aliento de Vida inundará tu cuerpo,
amor y pureza que emana de Dios”.
Enseguida veo a la Santísima Virgen, me dice:
Ningún hijo tiembla ni desespera frente a las pruebas, si en la Madre se abandona.
Sufre quien está solo, se debilita aquel que no se alimenta de Dios.
El Señor abunda en gracias en favor de sus hijos.
Bendito sea el Padre eterno.
Sea esto meditado.
26-2-87,
Mensaje 1111
Gladys: Voy rescatando las almas que están próximas a caer, transformándolas, volviéndolas hacia Dios y guiándolas hacia Dios.
Es difícil el camino, mas con filial abandono, con total abandono lograré la meta.
Gloria al Señor.
Predícalo.
10-6-87,
Mensaje 1195
Digo a mis hijos: La Madre obra en sus hijos, cuando ellos se abandonan en Ella.
Esta Madre es Seguridad, Apoyo y Camino de Vida. Esta Madre es también, Madre de la Fe.
Que medite el cristiano y estará luego en condiciones de aceptar la verdad y rechazar la mentira.
Gloria a Dios.
24-9-87,
Mensaje 1264
Hija, muchos son los que siendo consagrados, no se han abandonado todavía en Mí.
Están ajenos a cuanto pido, ya que faltan en la oración, en la caridad y en la humildad; es por esto que no me pertenecen enteramente.
Es que en la oración, se logra estar cerca de Dios; en la caridad, se ama al prójimo y viviendo en la humildad, el alma se siente digna de Jesucristo. Es así como deben estar ante Dios, los verdaderos consagrados.
Deben ser mis hijos, guiados y formados por la Madre, para el Hijo.
Amén, amén.
23-10-87,
Mensaje 1284
En la docilidad y en el abandono total en Jesucristo y en Su Madre, es cuando el alma llega a la comunicación plena con lo Celestial.
Gloria a Dios.
6-1-88,
Mensaje 1332
¡Pobres aquellos que viven en las tinieblas y no quieren volver a la Luz; pobres los que ultrajan el Nombre de Dios!
Digo a mis hijos: Quiere esta Madre en estos días, volcar Su Amor en vosotros; quiere esta Madre preparar los corazones en el amor a Su Hijo, porque no hay nada más despreciable y ruin, que ofender a Jesucristo.
Abandonaos en Mí y me convertiré en vuestra permanente Protección.
Amén, amén.
12-2-88
,
Mensaje 1353
Me dice la Santísima Virgen: Hija, cuando un corazón se abre al Corazón de la Madre, entra en El.
Cuando un corazón se abandona en el Corazón de la Madre, la Madre lo moldea y lo guía hacia Su Hijo.
En este Corazón, hay Pureza, hay Amor, hay Humildad. Es el Corazón de la que Ama y obedece al Hijo.
Gloria a Dios.
29-2-88,
Mensaje 1364
Me dirijo a los débiles e inseguros: Mucho necesitáis de la Madre.
Os quiero fuertes, seguros; Yo os ofrezco Mi Amor y Mi Corazón.
Mi Amor, que es para vosotros, Llama Inextinguible y Mi Corazón, Fuerza Indestructible.
He aquí, Mi poder, Mi Gran Poder, con El, os defenderéis de satanás, resistiréis a satanás.
Abandonaos en Mí y vuestras almas gozarán de Vida Eterna.
16-3-88,
Mensaje 1374
Gladys, la Misericordia de Mi Hijo, quiere llegar al hombre. Por eso el alma debe prepararse para recibirla, abandonándose en el Corazón de la Madre.
Hijos míos: En la Cruz de Cristo, me he convertido en vuestra Madre y mi continuo vigilar, hará que logréis alcanzar esa Misericordia.
Gloria al Altísimo.
1-6-88,
Mensaje 1430
Gladys: Soy la Madre de los pequeños, de los confiados, de los que se abandonan en Mi Seno Maternal.
El ateísmo debe ser desterrado, es tiempo todavía. Es por eso que quiero conducir a mis hijos a la Verdad plena.
Quien vive en María, desde María y para María, vive para Cristo Jesús.
Gloria a Dios.
Predícalo.
10-8-88,
Mensaje 1483
Digo a todos tus hermanos: Poned vuestra confianza en Mí; no hay desamparo para el alma que se abandona en esta Madre.
Alcanzad la Piedad que Mi Corazón os brinda, aumentando vuestra oración; no permitáis que nada la debilite.
Amén, amén.
Predícalo.
27-8-88,
Mensaje 1501
Estoy con vosotros, Vigilante, cual Madre Amorosa que cuida a sus hijos.
Orad y confiad, orad y ofreced, orad y abandonaos al Corazón de la Madre.
En la confianza, encuentro el amor de mis hijos; en el ofrecimiento, la entrega, en el abandono, la verdadera pequeñez y humildad de mis hijos.
Sed conscientes del contenido de Mi mensaje.
Amén, amén.
Predícalo.
21-11-88,
Mensaje 1559
¡Oh hija mía, espero aceptación de parte de todos tus hermanos y no rechazo!
Quiero ser recibida por todos, en especial por los pobres pecadores.
Esta Madre, lavará sus heridas y hará posible la reconciliación con el Señor.
Hijos míos: Sólo dejadme y confiad, sólo dejadme y seréis completamente renovados en fe y amor.
Amén, amén.
Hazlo conocer.
Leed: Eclesiástico C. 2, V. 13
13 ¡Ay del corazón que desfallece, porque no tiene confianza! A causa de eso no será protegido.
8-12-88,
Mensaje 1571
(Inmaculada Concepción)
(La veo sola). Me dice: En estos tiempos de grandes confusiones y tan poca Luz en las almas, Mi Purísima Luz, será la que os guíe en medio de tanta oscuridad.
Muchos son los que no admiten que la Madre, es la Mediadora ante el Hijo; muchos se resisten ir al Hijo, por medio de la Madre.
Digo a todos tus hermanos: Yo os ayudaré a vencer toda incertidumbre; esta Madre, hará posible vuestro encuentro con el Hijo. Para esto es necesario hacerse pequeño y abandonarse a Mi Corazón.
Os lo aseguro, no lo dudéis
Gloria al Altísimo.
Predícalo hija.
17-2-89,
Mensaje 1609
Hija, es este Mi tiempo; es por eso que ansío la llegada de cada hijo, a Mis brazos de Madre.
Yo les digo a mis hijos: Nada os preguntéis, sólo dejad que la Madre lo disponga todo.
El enemigo ha sido ya atacado, cerca está su fin y está usando como último recurso, la debilidad humana: la soberbia.
Mas, Yo, lo venceré, ya he comenzado ha vencerlo.
He aquí, que el mundo debe saber que la Madre de Cristo, triunfará sobre satanás, porque junto a Ella, estarán los humildes de Su Hijo.
Gloria al Dios Eterno.
Sea conocido Mi mensaje.
25-2-89,
Mensaje 1614
(Día de Peregrinación)
Soy vuestra Madre; prestad atención a cuanto os digo: Abrid dócilmente vuestro corazón a Dios.
Sed humildes y permaneced humildes, así llegaréis verdaderamente a abandonaros en Mi Corazón.
Vivid la oración, perseverad en la oración; hay una gran necesidad de oración, el mundo entero debe orar.
Sean Mis palabras motivo de reflexión.
Gloria al Señor.
Hazlo conocer.
12-3-89,
Mensaje 1622
Herido está Mi Corazón, mi querida hija, porque son muchos los que aún no se aferran a Mi Manto.
Estos hijos, han cerrado sus manos y sus corazones; no encuentro en ellos, el abandono necesario, encuentro sí, una gran confusión.
Mi Amor Maternal aguarda a mis hijos.
Alabado sea el Señor.
Predícalo.
22-3-89,
Mensaje 1630
Pido a todos mis hijos: Tened un sincero y profundo amor a Cristo; un verdadero abandono en la Madre; sólo así tendréis consuelo y fortaleza frente a las adversidades.
No os perdáis ante tanto desapego a Dios. Sed sensibles, acercaos a El, humildemente.
Amén, amén.
Predícalo hija mía.
26-3-89,
Mensaje 1636
Digo a tus hermanos: Venid a Mí y os asistiré, sobre todo en estos días en que los hombres están tan incapacitados para amar a Dios.
Os llamo a la pequeñez, al abandono en la Madre.
Glorificado sea el Nombre del Señor.
Predícalo hija mía.
Leed:
Oseas C.12, V.7
7 Tú volverás con la ayuda de tu Dios: observa la fidelidad y la rectitud, y espera siempre en tu Dios.
25-4-89,
Mensaje 1647
Más tarde veo a la Santísima Virgen. Me dice: Gladys, Mi Amor encendido se reaviva con más fuerzas, cuando un hijo viene a Mí y se abandona en Mí, como Mi Pequeño Jesús.
Digo a todos mis hijos: Venid, Venerad Mi Imagen, en éste, Mi Santuario; es Alegría para la Madre, saber que desde aquí, os váis alimentados de la Palabra y del Alimento Santo, que es el Cuerpo Sacramentado de Cristo.
Gloria al Altísimo.
Hazlo conocer.
24-5-89,
Mensaje 1660 (María
Auxiliadora)
Hijos míos: Soy la Puerta del Cielo y Auxilio en la tierra.
Soy la Madre que desciende hasta los hijos, para darles Seguridad y Amparo.
Soy el Ancla a la que se aferran los humildes, los desvalidos, los extraviados que van en busca de Dios.
¡Oh hija mía, cuántas almas en la incertidumbre, en la ignorancia!
Pido valor y entrega, para salir de la oscuridad y abandonarse en los brazos de esta Madre.
Gloria por siempre al Señor.
Predica a todos tus hermanos.
8-7-89,
Mensaje 1678 bis
Mi querida hija, Mis ojos miran a todos mis hijos, Mi Corazón derrama Amor, la Madre toda es Amor; Mi presencia en estos momentos os lo está demostrando.
No habléis de desalientos ni de tristezas, guardad alegría en vuestros corazones.
No habléis de lejanías, sentid la cercanía de Dios.
Vivid la Paz del Señor, serenamente en vuestro espíritu.
La Bendición de Dios, sea con vosotros.
Amén, amén.
Predícalo.
8-7-89,
Mensaje 1679
Hija, los dominios de satanás buscan extenderse, pero nada teman los hijos que se abandonan en esta Madre.
Debe crecer esa fe, ese abandono, esa seguridad en María.
Lo logrará aquél que se apegue frecuentemente al Santo Rosario.
Orad, el Señor escucha.
Glorificado sea su Nombre.
Predícalo.
Leed: San Mateo C. 21, V. 22
22 Todo lo que pidan en la oración con fe, lo alcanzarán.
26-8-89,
Mensaje 1698
Hijos míos: Descansad en Mi Corazón de Madre.
Que vuestro andar sea solamente de Mi mano. Nada intentéis por vuestros propios medios; hacedlo todo por medio de la Madre.
Así lo quiere el Hijo.
Gloria al Señor,.
Puedes darlo a conocer.
Leed:
Colosenses C. 2, V. 6 - 7
6 Vivan en Cristo Jesús, el Señor, tal como ustedes lo han recibido,
7 arraigados y edificados en El, apoyándose en la fe que les fue enseñada y dando gracias constantemente.
28-12-89,
Mensaje 1777
Gladys, no es vana la Luz del Señor, por lo tanto, no deben mis hijos dejarla pasar.
Muchos confían en su propio poder y desprecian el poder de Dios.
Muchos viven de acuerdo a la voluntad de ellos mismos y no viven de acuerdo a la Voluntad de Dios.
Digo a estos hijos: Abandonaos en la Madre de Cristo; sed humildes y seréis llevados hacia la Luz.
Gloria a Dios.
Hazlo conocer.
14-1-90,
Mensaje 1787 (Intención
de la Novena del 17 al 25)
Orad en esta Novena: Para que la humildad sea un gran tesoro en vuestros corazones.
Un corazón humilde busca el Amor de Dios.
Un corazón humilde deja que la Madre lo envuelva con Su Amor.
Un corazón humilde se deja conducir por la Madre, hacia Su Hijo.
Dejad a esta Madre obrar en vuestros corazones.
Gloria a Dios.
Hazlo conocer.
Leed: Ezequiel C. 36, V. 26
26 Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: Les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.
1-2-90,
Mensaje 1796
Gladys, aquellos que no obedezcan a la Madre, sufrirán dolor de muerte; en cambio los que lo hagan, gozarán el beneficio de la Vida.
Para un hijo de Dios, no hay imposibilidad de amar, porque Dios, llama a Su Amor.
Digo a mis hijos: Dejad que Yo, construya en vuestros corazones.
Gloria al Altísimo.
Predícalo.