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Ediciones Poetas del Aire

Ilustración: Hugo Lizzul

Año VIII - Nº 34 - Octubre 1998

TRAGASUEÑOS

A nuestros pies
la sombra de una caída
dibuja el sorpresivo vacío de una grieta,
siempre parece que algo por allí se pierde,
se filtra y escapa, matemáticamente hablando,
en logarítmica evaporación. Siempre queda
el cuerpo acribillado con agujeros de lata
e hilillos de sospechas
que carcomen el ánimo de una azarosa y cautivante vida.

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Son monedas que caen al abismo,
plumones perdidos en el cielo
y sueños olvidados en la caravana de los desiertos.

Todo lo poseído deberá pasar por esa grieta
y fijarse a la frente
como remaches de cristalina ausencia.

A nuestros pies
una sombra se disuelve
iluminada por el relámpago de una caída:
son monedas que buscan el abismo,
plumones a la deriva
y livianos fragmentos
de sueños que inventan otros sueños
y aguerridos resisten
después de las tormentas
en las bocas de las alcantarillas.


Marcelo Fagiano

EL EJERCITO

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Me acerqué al muelle
y me detuve;
vi las rocas,
los barcos,
las algas debajo del agua,
marinos medio muertos alzando
/ratas como soles;
la profundidad.
Así era todo.
Ver el símbolo antes que la verdad;
eso es el ejército.

Emiliano Bustos ( Buenos Aires).
De ¨Trizas al cielo¨, Bs.As. 1997.


LA VOZ

Yo estaba enamorado de otra voz.
Ella cantaba del amor su arena estéril.
Ella contaba, grano a grano, ese desierto.
Como de vidrio molido es ahora la voz.
Como de lija que raspa el paladar.
Ya no cuenta. Ya no canta. Ya no.

José Di Marco

NOCTURNO
Un beso como nunca
en la tibieza de la habitación,
mientras bebés un cocktail de oro
y crecés como la luz.
 
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La escena es de un amor,
grotesco
estás perdida en la función,
y yo ausente como un topo,
rumiando, nuestro mundo subterráneo.

Pero nos salva la lluvia, las sonrisas húmedas,
el repiqueteo monótono del agua,
las gotas, con sus esquirlas sonoras de vacío.

No estamos juntos,
estamos: amontonados,
y extraño tanto el niño que yo fui
que no puedo detener el tiempo:
/ insoportable resplandor.

Es tan vulgar este papel de ratas,
que nos toca ejercer en la penumbra,
que ni si quiera importa,
lo que haremos con los huesos,
con los cánceres de lengua de la era,

después del funeral de tanta angustia
a la hora del sepelio del amor.
Ernesto San Millán
TESTAMENTO

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Infinitos papeles de carta como serpientes.
Un teléfono antiguo como un rayo de luna.
Un anillo elegante como un teodolito.
Un alfiler de gancho como una noche entera.
Ruido a pólvora como gelatina.
Olor a mañana como margaritas.
A mi perro como un poema.
Un color Kido como un bar en un Barrio.
Un par de recuerdos como un relámpago.
Algún saludo humano como una ducha.
Demasiadas excusas como galletitas.
Amigas de escuela como un bolsillo.
Mi delantal de juguete como un jardín desierto.
Una montaña de libros como París.
Algún verso mío como un pañal.

María Laura Hernández
(Bs As. De ¨Buenos Aires no duerme ‘98¨)

LA FOTOCOPIADORA
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El kiosco es tan arduo como
la intemperie.
Por lo tanto enciendo la
fotocopiadora, su luz apaga
toda la frialdad del local.
Por momentos me ciega.
Mezclo una fanta y una quilmes.
A nadie escucho:
recuerdo la primera vez que te
besé, el verano pasado, en las
playas de Necochea, cerca de un
pastizal donde reinaban todos
los grillos.

Norberto Santiago Vega (Bs.As.)


TEMA DE A DOS

Tampoco perdices comieron, eran
                demasiado tiernas, demasiado inocentes.
Hicieron, en carne propia, su casa, vivieron,
en medio de los lentos, los
                interminables derrumbes de aquél siglo.


Daniel Freidemberg (Chaco-Bs.As)
de "Diario en la Crisis", 1986.

LOS NOVIOS

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Tendidos en la yerba
una muchacha y un muchacho.
Comen naranjas, cambian besos
como las olas cambian sus espumas.

Tendidos en la playa
una muchacha y un muchacho.
Comen limones, cambian besos
como las nubes cambian sus espumas.

Tendidos bajo tierra
una muchacha y un muchacho.
No dicen nada, no se besan,
cambian silencio por silencio.

Octavio Paz

OCTAVIO PAZ: Nació en México, el 31 de marzo de 1914. Dueño de una obra imprescindible, que se desdobla con igual brillo en la poesía que en la prosa, su pasión poética y su pasión crítica le han conferido una tarea esclarecedora en la literatura del mundo. Su palabra es una de las instancias más vivas de la poesía latinoamericana moderna, por su permanente ensayo de hacer del poema un instrumento legítimo del conocer, pero también por su inteligencia y emoción irradiantes. Entre su obra poética se destacan: «LIBERTAD BAJO PALABRA» (1958), «LADERA ESTE» (1969), «VUELTA» (1976). Murió a los 84 años, en marzo de 1998.
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