Ediciones Poetas del Aire
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ASALTO
Entre catacumbas, explosivos, policías, muertos y T.V, escribo mis poemas del fracaso. Como un escalador de la ternura, mi corazón de corderoy, trepa a la chimenea de tu casa dispuesto a celebrar un armisticio. Absuelto por el frío, reinventado por la luz, con cien palabras de tu fuego. En mi botín llevo la derrota. Llevo la locura, el frenesí, los sueños. Una furia de colores que bailan en mi cuerpo. Ernesto San Millán |
La calle dobla pero
él sigue y dos cuadras más allá se saca los zapatos y los usa como guantes negros y fríos como los de la noche y el miedo. La calle sube pero él baja y se acurruca debajo del puente donde cuelgan la ropa los desposeídos de todo. La calle se cruza con otra pero él no levanta la mirada y se queda justo en el medio avergonzadamente estúpido acribilladamente triste. Roxana Carrizo (Buenos Aires) de "Bordes", 1996 |
María Medrano (Buenos Aires) "Despeinada",1996. |
SIESTA La llovizna no cae; queda suspendida. Lata húmeda, el auto está quieto y refulge como un enorme insecto naranja que ha elegido dormir bajo los árboles sólidos. También las palabras se asemejan a ese polvo mojado: ligeras, diminutas e invisibles, apenas rozan la superficie de las cosas y se aquietan, en calma, como un charco. José Di Marco
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ALEGRÍA PASAJERA Hoy la alegría brota destruyéndome los poros, un cosquilleo incontenible -horizontal y bienvenido- arrastra una comparsa de huesos en un río de cenizas. Asisto a la defunción de los problemas: los recuerdos, son cadáveres que no se pudren y las heridas, estrellas que cicatrizan en su cielo: estoy libre de culpa, mi corazón es un zepelín que surca el universo. Hoy la alegría brota incontenible y gotea a borbotones por los huecos de lasmedias y la espalda de la camisa, haciéndome olvidar que hace apenas un rato devoré de un sólo bocado la ración ilustre del sentido común, y desafiando, al horóscopo que auguraba larga vida, dije adiós a las costumbres, a la sed, al deseo y las ganas de estar vivo. Marcelo Fagiano |
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Espacio del amor. Si es que lo tiene; si es que su día es cardinal y remoto; si es que el amor acepta un grado de separación. El sol. La luna. La lluvia. El arco iris. La mañana. El beso, la escritura. Donde después la lengua de un solo ángel raspará dulcemente oro de la aspereza. Arturo Carrera (Buenos Aires) de "Negritos", 1993 |
UN POCO DE AGUA
A este copo Que se posa en mi mano, deseo Asegurarle lo eterno Haciendo de mi vida, de mi calor De mi pasado, de estos días de ahora, Un instante simplemente: este instante, sin límites. Pero ya no es más Que un poco de agua, que se pierde En la bruma de los cuerpos que andan en la nieve. Ives Bonnefoy
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