9
 
Me desnudas.
Miles de años
hace que morimos.
La muerte es lenta.
            Morimos.
            Te demoras en mis hombros.
            Necesitas mi olor.
            Nos inventamos.
(¿Qué es esto de invadir así la vida,
qué significa comprobar un cuerpo?).
 
Yo soy tu cuerpo.
 
Hundirte en mí
es regresar al universo.
 
De Los abismos (1978), parte II "Los límites"

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IV
 
El hombre
          es la distancia
entre Dios y el                       silencio.
 
de Los dioses oscuros (1980)

 

22
 
En este punto ciego
donde el cerebro explica el universo
pero no lo posee,
exploro el sellado laberinto
entre el desierto,
Dios
y mi vacío.
Sin muertes clandestinas,
sin intrusos,
sin nada que no sea
luz vivida,
sombra vivida,
muerte interrogada,
abro la inmensidad de cada célula.
Y ninguna respuesta es necesaria.
de Los abismos (1978), parte III "Los abismos"
16
 
El país de la casa.
La infancia
desdoblada como un lienzo doméstico.
El hijo,
su llanura de hombría y reciedumbre.
Amigos
que son vértebras de lealtad.
Enemigos
claramente elegidos.
Todo está en su lugar.
He vivido y vivo con nitidez
mis rótulos de propiedad privada.
Pero mi indigencia se llama
raza humana.
No lo olvide
quien halle estrías en mis venas,
cicatrices de alumbre,
grietas jamás cerradas.
                   Hiroshima
                      Guernica.
                   Auschwitz
                      Vietnam
                   Camboya
fueron también mi nombre,
mi familia,
mi casa.
 
a Nelly Alfonso
 
de Los dioses oscuros, parte III "Las murallas"
9
 
Me desnudas.
Miles de años
hace que morimos.
La muerte es lenta.
Morimos.
Te demoras en mis hombros.
Necesitas mi olor.
Nos inventamos.
(¿Qué es esto de invadir así la vida,
qué significa comprobar un cuerpo?).
Yo soy tu cuerpo.
Hundirte en mí
es regresar al universo.
De Los abismos (1978), parte II "Los límites"

CETRERIA
 
Liebre, venado, faisán.
                            No me atrae la caza,
ni me gusta alinear la carne roja
en bandejas de plata.
 
Pero el halcón acaba de traerme tus ojos.
 
Amo la cetrería.
                           Mañana
                           ha de traerme tu mirada.
 
a Rodolfo Modern
 
de El tiempo, ese desierto
demasiado extendido,
parte I "Toda carne es hierba"

ANA EMILIA LAHITTE: Nació y vive en la ciudad de La Plata. Es una de las fundadoras de la llamada Generación del '40, incansable militante de la cultura, con su generosidad y arduo empeño ha contribuido a exaltar la obra de varias generaciones literarias platenses. Su poesía ha experimentado -desde siempre- la búsqueda incesante del misterio poético, que ha sido y es para ella, además de un destino, una razón de ser y una misión testimonial. Su sensibilidad, se ha visto exacerbada por los grandes dramas del siglo que enfrentaron la conciencia humana con todos los abismos: «Mi indigencia se llama, raza humana» -dice en "Los dioses oscuros", y es a partir de esa indigencia que su lírica se exaspera -y para decirlo con sus propias palabras- se convierte en vehículo de «la eternidad/partiendo la belleza como un cataclismo». (Fuente: Horacio Castillo).

Los poemas de Ana Emilia Lahitte fueron tomados de su libro "Summa de poemas. 1947-1997", La Plata, 1997.

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