Nestor Perlongher

Nestor Perlongher

Freite10.gif (6606 bytes)Segundo Freites
CANCION DE AMOR
PARA LOS NAZIS EN BAVIERA
 
Marlene Dietrich
cantaba en Londres una canción entre la guerra:
Oh no no no es cierto que me quieras
Oh no no no es cierto que me quieras
Sólo quieres a tu padre, Nelson, que murió en Trafalgar
y ese amor es sospechoso, Nelson
porque tu papá
era nazi!
Era el apogeo de la aliadofilia
debajo de las mesas aplastábamos soldados alemanes
pero yo estaba sentada junto a ti, Nelson
que eras un agente nazi
Y me dabas puntapiés
Oh no no no es cierto que me quieras
Ay ay ay me dabas puntapiés
Ceremoniosamente me pedías perdón
posabas una estola de visón sobre mis hombros
y nos íbamos a hacer
el amor a mi buhardilla
pero tú descubrías a Ana Frank en los huecos
y la cremabas, Nelson, oh
Oh no no no es cierto que me quieras
Ay ay ay me dabas puntapiés
Heil heil heil eres un agente nazi
Más acá o más allá de esta historieta
estaba tu pistola de soldado de Rommel
ardiendo como arena en el desierto
un camello extenuado que llegaba al oasis
de mi orto u ocaso o crepúsculo que me languidecía
y yo sentía el movimiento de tu svástica en mis tripas
oh oh oh
 
 
 
 
 
 
 
de "Austria - Hungría" (1980)
PARA CAMILA O'GORMAN
Con su sencillo traje de muselina blanca tijereteada por las balas,
                      rea
La caperuza que se desliza sobre el hombro desnudo (bajo el pelo
                     empapado de cerezas)
Como una anilla de lombriz de tierra que huye
Allí ella se levanta
El ruedo del sencillo vaporoso de muselina blanca, sin breteles
Los jirones del fux de vaporosa, sencilla (pero blanca)
Como nieve de rata de la noche detrás de los altares
Así huidiza
Como rata que jala del incienso nieve que se disipa
Que tras roer la anilla de vaselina blanca se disipa
En el aire, como una fantasía
De lombriz cuya anilla roen las nevadas ratas de los altares
La infantería colorada partió en persecución de las infantas
Blancas
Como un terror de rata que cernida por las anillas de una lombriz
                      de tierra, gualda
Jala la nieve de las guaridas de la noche que se disuelve como un humo
Blanco
Que desbordaba
Por los jirones de ese vestido pegajoso, por las burbujas de
                      ese encaje
Se trepa a las anillas de una lombriz de tierra que presurosa roe
                      los terrones
Que se deja engarzar por esa baba
 

 

de "Alambres" (1987)

"Desnudo"   Segundo FreitesFreite5.gif (3904 bytes)

LA MURGA, LOS POLACOS
 
Es una murga, marcha en la noche de Varsovia, hace milagros
con las máscaras, confunde
a un público polaco
Los estudiantes de Cracovia miran desconcertados:
nunca han visto
nada igual en sus libros
No es carnaval, no es sábado
no es una murga, no se marcha, nadie ve
no hay niebla, es una murga
son serpentinas, es papel picado, el éter frío
como la nieve de una calle de una ciudad de una Polonia
que no es
que no es
lo que no es decir que no haya sido, o aún
que ya no sea, o incluso no esté siendo en este instante
Varsovia con sus murgas, sus disfraces
sus arlequines y osos carolina
con su célebre paz - hablamos
de la misma que reina
recostada en el Vístula
el proceloso río donde cae
la murga con sus pitos, sus colores, sus chachachás carnosos
produciendo en las aguas erizadas un ruido a salpicón
que nadie atiende
puesto que no hay tal murga, y aunque hubiérala
no estaría en Varsovia, y eso todos
los polacos lo saben
 
de "Austria - Hungria", 1980
 
MICHE
 
El travesti, drapeado entre fantoches de irisable mondura:
monda, monda: ronda, cercena y raspa: la mondura
montada en cardenales, en fetiches: pescuezo de lamé, cuello de gata:
botella atravesada: el irisado almácigo: hortelano:
curva, cencerro y paja:
la travesti
echada en la ballesta, en los cojines
crispa el puño aureolado de becerros: en ese
vencimiento, o esa doblegación:
de lo crispado:
muelle, acrisolando en miasmas mañaneras la vehemencia del potro:
acrisolando:
la carroña del parque, los buracos de luz, lulú,
luzbel: el crispo: la crispación del pinto:
como esa mano homónima se cierne
sobre el florero que florece, o flora: sobre lo que
florea:
el miché, candoroso, arrebolado
de azahar, de azaleas, monta, como mondando, la
prístina ondulación del agua:
crueldad del firmamento,
del fermento:
atareado en molduras microscópicas, filamentosos mambos:
tensas curvas
Pero no es acaso la curvación lo que crispa?: lo curvado?
el marqués de Courvel, en la corbeta, atándose el jabót
a una teta de almíbar:
palillo y siliconas
Pero no, no es así?: la curvatura, el glaceado pecíolo
el irisado almíbar de la teta que rancia se desploma
sobre el hombro del maqués que marcado
en esa teta rancio se desploma, cual sobre un pastillero:
es el marqués, la blanca jeta (recta) del marqués, la pulsada:
esos cueros peludos que tan prolijamente depilados dejan ver la cabeza
nudosa enano, de un enano grasiento y lujurioso:
prolijas, tersas grasas
-o grasosas
superficies de un crol, de una piscina: en ella,
se zambulle el miché, zampándose la almeja:
en esa cosa
que pudorosa acecha: en esa rosa de un
peciolo lila: en esa tersa costra del pescuezo:
gillette y afeitadora: en esa barba
que desprendida cae: como babeando: y raya
 
de "Alambres" (1987)
Freite6.gif (3438 bytes)  Nestor Perlongher:
Con sus dos primeros libros, Néstor Perlongher (Avellaneda, Buenos Aires, 1949) alteró para siempre el plácido paisaje de la poesía argentina. "Austria - Hungría", 1980 y "Alambres", 1987 fueron como dos aerolitos desprendidos del espacio exterior, un par de irrupciones sin ancestros reconocidos, los hijos naturales de una lengua maldita.
De un refinamiento desgarrado, de una oscura y abarrotada sensualidad y de un misticismo lujurioso, la poesía de Perlongher hace del lenguaje mismo un espectáculo tan siniestro como deslumbrante: una orgía verbal que ilumina y enceguece.
Licenciado en sociología, antropólogo, inventor y teórico del neobarroso, explorador de los márgenes de la palabra, del cuerpo, de la historia y de la vida, poeta de culto, Perlongher fue el maestro de una escuela que lo tuvo como único discípulo (dejó un tendal de imitadores banales y una caterva insaciable de estudiosos).
Sus otros libros de poemas son: "Hule" (1989), "Parque Lezama" (1990), "Aguas aéreas" (1990) y "El chorreo de las iluminaciones" (1992). Publicó también dos ensayos: "El fantasma del SIDA", 1990 y "La prostitución masculina", 1993.
Murió en San Pablo, Brasil, el 26 de noviembre de 1992.
Los poemas seleccionados para esta página corresponden a sus "Poemas completos", Buenos Aires, 1997.

 

                                                                                                             "DESCUIDO" Segundo Freites

Dibujos: Segundo Freytes (Río Cuarto-Córdoba).

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