Nicolas Guillen
| PIEDRA DE
HORNO La tarde
abandonada Llegan tus brazos de oro, tus dientes
sanguinarios; Un río de promesas
Carbón ardiendo y piedra de horno
de «POEMAS DE AMOR» |
ALTA NIÑA
DE CAÑA Y AMAPOLA Primero fue su rápida cintura,
Toqué sus manos lentas,
de «POEMAS DE AMOR» |
| ELEGIA MODERNA DEL MOTIVO CURSI No sé lo que tú piensas, hermano, pero creo
Edúcala en los parques, respirando aire
libre, Tú dirás que el consejo es pura «pose»,
¿no es eso? Por lo pronto, mi musa ya está hecha a mi
modo. Por otra parte, cierro mi jardín de tal
suerte, de «MUSICA DE CAMARA» |
NICOLAS GUILLEN:
Este mulato «prodigiosamente dotado para la poesía», nació en Camaguey, en 1902. Dedicó la mayoría de sus versos a la segrergación de los negros y a los aconteceres de la política de Cuba. Escribió sus primeros poemas a los 14 años, que debieron interrumpirse por el asesinato de su padre: «Mi padre fue una de las víctimas de esas vendettas. Le mataron los soldados en la segunda década de esta centuria. Y cuando él cayó yo aún estaba, como afirmo en la canción «Filial», frente al vasto pizarrón de las cosas,/con sus sistemas de cuaciones odiosas,/con la tiza en la mano y la frente fruncida,/tratando de arranacarle, en vano, su incógnita a la vida. Ahí empecé a ser triste.»