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Cuando el Mercosur
abrió sus puertas, los técnicos pensaron mil y una formas de lograr la
común unión entre los países miembros. Hoy la vida, con sus raras y
escondidas vueltas, nos muestra un MERCOSUR distinto. Un Mercosur vivo y
profundo que poco sabe de intereses particulares y mucho de cariño
y unidad familiar.
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El Estado de
Rio Grande en Brasil fue cede nuevamente del 2º Encuentro Internacional
de la Familia Junges. En el corazón de la sierra gaucha brasilera, en la
denominada "región de las misiones", se encuentra Santa Rosa,
ciudad de cerca de 80.000 habitantes que, envuelta en una tierra de rojo
furioso y de verdes intensos, abre sus entrañas ofreciendo la
hospitalidad y cordialidad de su gente -quizás su mejor tesoro-. |
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En 1998
nuestra familia dió inicio a un proceso de búsqueda e integración. Las
raíces familiares hundidas en Luxemburgo, la cultura y la sangre alemana
heredada, hicieron hoy de nosotros una realidad grende y esperanzadora. |
| El primer encuentro
estuvo signado por el sello de la alegría. Era la primera vez que nos
encontrábamos y en una cantidad nunca imaginada: 2200. Luego vendrían
encuentros regionales más pequeños, -aquí, en Argentina, Recreo Sur
(20/08/2000)-; Santa Rosa (Brasil) y su 2º Encuentro marca hoy sin duda,
el tiempo del cariño que surge del conocernos.
Las más de 10 hectáreas del Parque
de Exposiciones apenas fueron suficientes para albergar la alegría y la
emoción contenida por este nuevo evento.
Sí, la gente ha sido y es el tesoro
más valioso. Podría decirse que no han perdido la sabia ingenuidad del
pueblo, y su calidez para recibir. De ahí su dicho: "Entra, la casa
es tuya". |
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En este clima
hemos vivido las jornadas de Santa Rosa. Al igual que en otras ocasiones,
la mañana nos sirvió para preparar la Mesa de dónde todo ha surgido, la
Mesa del Pan Vivo, Jesucristo, Aquel que nos ha dado y nos da como familia
el ser una y creyente.
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| Luego la mesa se
prolongaría en un almuerzo no menos festivo ni fraterno. Fue éste el
tiempo escogido para intercambiar banderas, un gesto simple que tiene para
nosotros un valor simbólico muy fuerte: la familia que un día se dividió
y emigró hacia lugares distintos, no ha perdido su identidad y se siente
unida más que nunca. |
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Por la
tarde, ensillado el "cimarron" (el mate), se armaron ruedas de
familia, donde no faltaba tampoco la cerveza fría que acompañaba las
charlas, los intercambios de direcciones, los recuerdos y el baile
infaltable en nuestras fiestas. Como fruto emergente de estos encuentros
vemos en nuestros hogares el resurgir valores ancestrales y así, juntos,
estamos proyectando el camino de la gran familia que ya no ve reducido su
horizonte. |
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Un primer proyecto lleva
a considerar la compra de la casa construída por Michael Junges en Sao
Jose do Hortencio. Una casa que si bien, está en poder de un miembro de
la familia, debe ser rescatada y restaurada a fin de convertirse en lugar
de referencia y museo familiar. Lo que siguió fue la consideraión de los
próximos eventos masivos. Tenemos un primer esbozo de lo que será el
Tercer Encuentro en MIssal (Brasil) y el no tan lejano 4º Encuentro ya sí,
en tierras Argentinas en el 2003.
El trabajo que nos aguarda es
inmenso, pero los frutos que día a día cosechamos en nuestra relación
con los primos, acrecienta nuestro entusiasmo dándonos fuerza para
afrontar el futuro y seguir construyendo en América la "CASA GRANDE
DE LOS JUNGES".
Artículo publicado en
"COMUNIDAD EN ACCION" . Escrito por M.A.Yunges. Diciembre 2000 |
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