SIVANANDA y LUXEMIL (Francisco A. Propato.)

 

"Cuando el iniciado ha sido iluminado por el fuego bráhmico entra en el círculo esotérico o secreto de la humanidad. En ese círculo encontramos una familia inefable, constituida por aquellos viejos hierofantes que se conocen en el mundo como Avataras. Profetas, Dioses, etc., los miembros de esta distinguida familia se encuentran entre todas las avanzadas razas de la humana especie. Estos seres son fundadores del Buddhismo, el Taoismo, el Cristianismo, el Sufismo, etc., etc. Realmente estos seres son pocos, pero a pesar de ser tan pocos, son los directores y rectores de la especie humana."

Desde los inicios de la formación del MOVIMIENTO GNÓSTICO INTERNACIONAL, el Venerable Maestro Samael tuvo acceso a esa cofradía secreta llamada: CIRCULO CONSCIENTE DE LA HUMANIDAD SOLAR. Estos miembros del mencionado circulo son seres auto-realizados que además de ser dueños de sí mismos gobiernan los cuatro elementos de la naturaleza a saber: AGUA, FUEGO, AIRE y TIERRA.

Esa fue la razón por la cual el Excelso mantuvo, en aquellos días, contacto directo con dos grandes iniciados encarnados físicamente en aquel entonces Nos referimos claramente al gran guruji indostán SWAMI SIVANANDA y al Venerable Maestro LUXEMIL, cuyo nombre profano fue Francisco A. Propato.

Con estos dos Maestros el Avatara de Acuario constituyó al principio lo que el llamo AGLA y que traducía: ACCIÓN GNÓSTICA LIBERTADORA AMERINDIA. Asimismo, la palabra AGLA era la síntesis de tres movimientos con siglas definidas que perseguían un objetivo común: EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA EN EL HOMBRE.

En el cono sur o América del Sur, el Maestro LUXEMIL, comandaba lo que el llamada: ALAS y lo cual significaba: ACCIÓN LIBERTADORA AMERICANA DEL SUR. En la India el gran guruji SIVANANDA, dirigía el SIVANANDA ARYABARTA AHSRAM y en la capital mexicana el Venerable Maestro SAMAEL impulsaba el MOVIMIENTO GNÓSTICO INTERNACIONAL,

Este triángulo de fuerzas favoreció de manera eficiente la expansión de las inquietudes espirituales revolucionarias durante los años sesenta. Lamentablemente el destino vino a truncar aquella alianza esotérica debido al fallecimiento del gran guruji SIVANANDA y del V M. LUXEMIL.

Sin embargo, para los auténticos hombres despiertos la perdida del cuerpo físico en modo alguno es óbice para continuar relacionándose, entre sí, y seguir luchando por la gran huérfana que viene a ser la POBRE HUMANIDAD DOLIENTE.

Este es el caso que entraña la narración que enhorabuena insertamos para el lector y que brota de la experiencia vivida del V.M. Samael, escuchad:

"Muchos pseudo-esoteristas y pseudo-ocultistas leyeron a Sivananda. No hay duda de que ese hombre fue realmente un gurú-deva que trabajó intensamente por la humanidad doliente. Confieso en verdad que jamás me gustó su Hatha-Yoga; las maromas de esa clase siempre me han parecido cosa de cirqueros. Nunca se me ocurrió que alguien pudiera autorrealizarse convirtiéndose en maromero."

"Sin embargo es, pues, de saber que este sobredicho yoguin trabajó profundamente en mucho secreto con la sexo-yoga. Parece mas bien que utilizaba la Hatha-Yoga sólo como carnada para pescar en el río de la vida. Me place comunicar a nuestros amados lectores que el gurú-deva Sivananda desencarnó gozoso en un Maha-Samadhi (éxtasis)."

"Yo me encontré con él en el universo paralelo de la quinta dimensión. Fue tremenda mi alegría al evidenciar que este hombre había fabricado sus cuerpos solares en la fragua encendida de Vulcano."

"Fue extraordinaria mi sorpresa al verificar que antes de morir este Maestro ya había muerto en sí mismo. Sivananda trabajó intensamente en la Gran Obra del Padre. Se trata, pues, de un gurú-deva en el sentido mas completo de la palabra."

"Nuestro encuentro fue muy singular, este ocurrió dentro de un precioso recinto donde yo cumplía con mi deber de enseñar. De pronto, entró el gran yoguin y, como queriendo recriminarme, dijo: -Ustedes están vulgarizando la doctrina."

"Es obvio que quiso referirse a la divulgación del Maithuna (sexo-yoga) entre los profanos. En modo alguno permanecí callado; mi respuesta fue clara y sincera; como quiera que pertenezco a la fraternidad viril no podía ser de otra forma. Me pronuncié en forma enérgica diciendo: Estoy dispuesto a contestar a todas las preguntas que se me hagan aquí, ante todo y dentro de este recinto. Empero, el gurú-deva Sivananda, como quiera que es enemigo de toda disputa, prefirió sentarse en la sagrada posición búdica y sumergirse luego en meditación profunda."

"Sentía la mente del yoguin dentro de mis propias reconditeces; este hombre buceaba, escudriñaba, exploraba en mis más íntimas profundidades. No hay duda de que Sivananda quería platicar con mi Real Ser, cuyo nombre secreto es Samael y lo logró."

"Asombrado, no pude menos que exclamar: ¡Sivananda, tú eres un verdadero Sanyásin del pensamiento! El gurú-deva lleno de éxtasis, se levantó y me abrazó; había comprendido el planteamiento revolucionario de nuestra doctrina y exclamó diciendo: ¡Ahora sí estoy de acuerdo contigo y le diré a todo el mundo que lean tus obras! Después añadió: ¡Yo conozco a tu Madre (refiriéndose a mi Madre Divina particular), la he visto bien vestida y lleva un manto blanco que le llega hasta los pies!".

Del libro "El Hombre Absoluto S.A.W." de Oscar Uzcatregui

Sivananda

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