ESCUDO DE ARACENA
(Huelva España)
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El
simbólico escudo de Aracena, España; compuesto acaso por el propio don Benito
o por sus antecesores templarios, es un compendio magistral de heráldica que
encierra en sí mismo todo el magisterio del fuego.
Ese
magistral compendio, consta realmente de tres cuarteles, separados algo así
como por una “Tau templaria”, formada por un trono horizontal de nubes, al
que se sube por el palo vertical de dicha “Tau”, formado a su vez por una
espada y un bastón simbólicos, unidos por cinco travesaños o peldaños de
otras tantas coronas de príncipes, coronas mundanales, coronas pasionales,
coronas vanas, que el aspirante debe pisotear para escalar aquel trono celeste
sobre el que solo se ve, entre nubes, una puerta herméticamente cerrada,
“porta coeli”; sin duda, hacia la que se dirige una mano misteriosa armada
de una llave o clave, guardadora del gran secreto de la Iniciación en los
misterios del Reino, cerrados por aquella puerta mística.
El
cuartel de la izquierda ostenta maravilloso una almenada torre, semejante a la
del escudo cardenalicio del obispo Moya; torre de la que sale resplandeciente un
torrente espléndido de agua viva (el ens séminis).
En
el cuartel de la derecha se ven siempre, unos deliciosos Campos Elíseos con la
propia diosa Eva, Vesta, Hestia o la tierra, coronada de flores y de frutos bajo
un árbol paradisíaco.
En
torno del maravilloso escudo, resplandece gloriosamente aquella frase latina que
dice: “"HAC VIA ITUR AD ASTRA"; “esta es la vía que hacia los
cielos conduce”.
El escudo entero es el símbolo
de la Tau sexual, cuyo travesaño horizontal está formado por nubes de
misterio, ocultando el estrecho sendero que a la verdad conduce y cuyo travesaño
vertical es una penosa escala, apoyada en la espada flamígera y en el cetro o
bastón del dominio sobre nuestras pasiones.
Cinco coronas
principescas que para subir por la escala hay que hollar a guisa de peldaños,
nos recuerda que en el ascenso por todos los grados esotéricos de las cinco
iniciaciones del fuego, debemos pisotear toda grandeza, toda ambición humana,
hasta llegar, escala arriba, hasta la puerta cerrada, -porta coeli- cuya llave mágica
solo el Maestro puede entregarnos.
Ala izquierda y derecha de dicho palo vertical de la
“Tau” sexual, quedan respectivamente el castillo de la Joyosa guardada,
hablando al estilo caballeresco, del que brota el torrente de agua viva –ens séminis-,
que fecunda al mundo.:
EGO
SUT RESURRECTIO ET VITA, y los campos Elíseos donde Ceres, la Madre Tierra,
aparece coronada de flores y de frutos.
El
simbólico escudo de Aracena, es absolutamente sexual. En conexión del phalo y
el útero, se halla la clave de todo poder.