YOGA:
YOGA Y
CRISTIANDAD
por:
SRI SWAMI CHIDANANDA
Presidente
Internacional de The Divine Life Society
Sivanandanagar
- Rishikesh - Himalayas – India
Les
hablaré un poco extensamente sobre el tema “el Yoga y la Religión
Cristiana”
porque la mayoría de ustedes pertenecen a un medio cristiano, muy pío y muy
religioso. Algunos son cristianos sólo porque han nacido cristianos, algunos
están en un punto intermedio y van a la Iglesia una vez cada dos meses, pero
todos pertenecen a un ambiente cristiano, pueden ser católicos romanos, o no,
pueden ser protestantes, pueden ser metodistas, o pueden pertenecer a alguna
otra religión. Algunos de ustedes son judíos.
Sea
cual sea la religión a la que ustedes pertenecen, lo que digo sobre el Yoga y
la Religión Cristiana, podría aplicarse igualmente al Yoga y cualquier otra
religión. Por consiguiente veremos ¿Cual es la conexión entre el Yoga y la
religión que uno profesa? Uno tiene por seguro que el Yoga pertenece a la
religión hindú, y se pregunta: ¿Cuál es la conexión entre esto que
pertenece al hinduismo y mi religión? Cualquiera que pertenezca a otra religión
debe preguntárselo. Así que es interesante saber como relacionar al Yoga con
la religión. ¿Es como otras religiones o hay marcada divergencias entre el
Yoga y las otras religiones? Si estas cosas no están claras, puede ser que
algunos sientan una sensación de culpa. “Oh, yo soy cristiano, ¿estoy
haciendo lo correcto viniendo y practicando el Yoga? Quizás, estoy siendo un
poco irreligioso al estar particularmente interesado en Yoga.” Y por eso puede
sentirse una cierta clase de inquietud. Primero y sobre todo, tiene que saberse
que el Yoga ha surgido en un medio propio o base de la religión hindú. Tiene
su origen en India y es parte de la religión hindú. Pero no es hindú. Es una
Ciencia Universal que ha surgido del ambiente religioso hindú, una ciencia que
ha surgido y
va más
allá de la religión. Es una Técnica Universal. Porque en Yoga, tal como se ve
en el Yoga -Darshana de Patanjali, uno de los seis sistemas de filosofía, no se
establece ningún dogma, ni se menciona ningún Dios para su
culto.
El
Yoga no dice que debe rendirse culto a Rama o a Shiva o que se debe meditar en
Krishna, o que debe rendirse culto a Kali o Durga, o Hanuman; el Yoga no dice
nada acerca de todo esto. El Yoga no dice que se debe repetir un Nombre de Dios
en especial. El Yoga sólo dice que la repetición de uno de los Nombres Divinos
es una de las formas de Concentrar la mente. Dice repetición del Nombre Divino.
Uno puede repetir el Nombre Divino, puede decir la oración de Jesús, puede
decir Alá, puede decir Rama, puede decir el nombre Shiva, o puede decir algún
otro Nombre si está siguiendo alguna otra religión, pero el Yoga no especifica
cual Nombre ni tampoco a quien rendir culto. El Todo Perfecto Ser Divino, que es
eternamente libre, eternamente perfecto, libre de todas las imperfecciones, el
Ser eternamente libre está más allá de la Maya. El Purusha Supremo, significa
el Ser Supremo, el Omnipotente Padre en el Cielo. Alá, Jehová, usted puede
llamarlo por cualquier nombre, eso no importa, el Eternamente Libre Ser no está
limitado por Maya.
Está
libre de aflicción y su naturaleza es la Absoluta Dicha, Absoluta Conciencia;
ése es el objetivo a
ser
logrado en la meditación, esa es la Meta del Yoga. Así que, no le da a usted
otra meta que la del Yoga; no le da otra meta que la de su propia religión. No
le habla de un Dios diferente del enseñado por su propia
religión
- cristiana, islámica, etcétera - y no le da un nombre especial de ese Dios
para que usted tenga que cambiar Dioses. No le da ningún nombre especial al Único
Dios. Surgiendo de la tierra del Hinduismo, va más allá de la religión. El
Yoga es una Ciencia Religiosa, lo que significa que va más allá de la religión
y asume una característica universal. Segundo, el Yoga es una Ciencia para el
Hombre. No es una ciencia para orientales o para occidentales. El Yoga es para
el Hombre en la tierra. Fue proporcionado al hombre en esta tierra de
nacimiento, dolor y muerte. Fue dado al hombre en la tierra, no importa lo que
él sea o quién él sea; y es dado al hombre para todas las épocas. Si el
hombre toma este camino, éste lo lleva al lugar de la Experiencia Suprema. Así
que es la
respuesta
a la necesidad del hombre, en este plano tierra. Así que es algo que es
propiedad, herencia de la humanidad - el Yoga es la herencia de la humanidad. No
interfiere con la religión. ¿Qué hace el Yoga? El Yoga abastece a la vida del
hombre y suple ciertos fallos provocados por la religión que falla al hombre o
por el hombre que falta a la religión. Hay una condición creada por el fracaso
de la religión que asiste a las necesidades superiores del hombre, o por el
fracaso del hombre para aprovechar la religión o utilizar debidamente su religión;
qué es lo que sucede, nosotros no lo podemos decir.
Algunos
dicen que las religiones han fallado, Yo digo no. El hombre no ha seguido la
religión. No es debido a la religión que el hombre sufre. Es debido al
abandono de la religión, a ignorar la religión y a sus Enseñanzas y su
Sabiduría. Pero en algunos lugares donde la religión se ha vuelto totalmente
institucionalizada, se ha vuelto una gran estructura impersonal, y se ha perdido
el contacto viviente con los individuos. Entonces, bajo ese régimen, se vuelve
árida de Real Espíritu. Se vuelve sólo un modelo para el dogma y el ritual,
la ceremonia y la creencia. Usted es un cristiano; si usted dice “yo creo en
la salvación a través de la sangre de Cristo. Sí, yo creo”. Entonces usted
es un cristiano. Usted es un cristiano muy bueno; así que siga su camino. Hace
todo lo que le gusta, bebe, fuma, no cumple con los diez mandamientos, pero
usted es un Cristiano. La religión ha llegado a significar el aceptar
ciertas
cosas que una institución ha fijado para que eso sea lo esencial de
la
religión - un conjunto de dogmas, y si usted dice que usted acepta todo eso,
entonces, usted es un hombre religioso. Pero, en ese caso, eso no es ninguna
religión. En cada religión hay un cierto contenido espiritual que tiene
relevancia directa con esa parte de usted qué es su más profundo ser esencial,
que es su realidad interior, una verdadera, esencial realidad, y donde la religión
no llega a esa parte de su ser, y pierde su interés por eso, y sólo se
interesa por la manera en la que usted vive, su vida social y las normas de su
vida social, y de su vida doméstica; si usted paga su diezmo y si usted asiste
a la Iglesia regularmente una vez por una semana, o si usted cumple por todos
los distintos sacramentos. Usted se bautiza, y es cristiano. Sólo está
interesada en eso, pero no en su parte superior.
Nunca
le pide que se cuestione o pregunte, “¿Cual es el propósito de mi vida? ¿Por
qué he venido yo aquí? ¿Qué tengo que lograr? ¿Cuál es el verdadero
significado de mi vida? ¿Cuál es mi meta?”. En las religiones organizadas,
la estructura no lo estimula para que usted haga estas preguntas, no insiste en
que usted se plantee estas preguntas y busque una respuesta y haga de la vida
una búsqueda de esa gran meta que usted descubre a través de la respuesta. En
tal caso, la religión no lo está ayudando profundamente, mientras que solo lo
está atendiendo superficialmente. Falla al no ocuparse de usted en esa dimensión
de su ser donde usted es el ser real. Se ha ocupado de usted en otras áreas,
pero esa parte queda intacta.
Así
es que cuando el Contenido Espiritual de la Religión ya no es activo, ya no es
progresivo, esa religión se ha petrificado. En tales casos no está viva. El
Yoga es una respuesta maravillosa porque el principal interés del Yoga es la
realidad espiritual que se halla dentro de usted, el logro de la meta espiritual
para la que usted ha nacido como humano; ése es el principal interés del Yoga.
El Yoga es el Camino hacia la Realización de Dios. El Yoga es el Camino de la
Experiencia Divina, y la Experiencia Divina es el núcleo de la religión.
Intentar lograr la realización de Dios es el propio anhelo, la propia esencia
de la religión. Ése es el Contenido Espiritual interno de la Religión, y
donde ese elemento espiritual ha sido abandonado y se ha dejado de lado, y es
olvidado, entonces la religión sólo está allí como un gran foro; una gran
estructura está allí, pero allí dentro no vive nadie. Hay cien casas, sólo
un palacio construido, nadie vive allí. Es un palacio abandonado. De esa
manera, la religión se vuelve una gran estructura imponente, sin vida; y si así
se ha vuelto la vida religiosa de cualquier persona, sea él cristiano, católico,
protestante, judío, parsi, o musulmán; si tal cosa ha ocurrido, entonces el
Yoga llega como las aguas dadoras de vida, las aguas vivientes para reavivar al
marchito, languideciente Centro Espiritual Interno, aquel sendero espiritual más
profundo que ha sido abandonado y se ha secado. El Yoga viene como la fuerza que
da vida. Una vez más hace nacer la vida en el núcleo espiritual de su religión.
Hace que su religión sea viviente para usted. Puede hacer que la religión sea
activa para cualquier persona, ya sea cristiana o musulmán, y devuelve a usted
la vida dentro de su religión.
Es
la experiencia común de muchas personas que después de que el Yoga llegó a
ellos, comenzaron a sentirse muy religiosos. Fue después de que el Yoga llegó
a ellos que un cristiano se volvió un cristiano realmente devoto, empezó a ir
a la Iglesia, empezó a leer la Biblia e intentando averiguar con más interés
las palabras de Jesús, empezó a entender el significado de muchas cosas que
está haciendo ahora en nombre de la Cristiandad, que por otra parte él hubiese
dejado de hacer porque encontraba sin sentido hacerlas, -“yo no le encuentro
ningún significado, es mecánico”. No tenía ningún significado, pero ahora
él le ha encontrado significado, él comienza a interesarse en eso. Comienza a
practicar las enseñanzas. Mucho de lo que antes eran cosas sin sentido, ahora
se ha vuelto algo significativo. Así que uno se vuelve un mejor cristiano. En
muchos casos el Yoga ha ayudado a una persona a encontrar el significado interno
de su religión. Empieza a ver la razón detrás de la práctica y entonces
comienza a mostrar más interés por su propia religión, la entiende mejor de
lo que la entendió antes.
El
Yoga devuelve a las personas la religión a la que ellos puedan pertenecer sin
importar cual sea. Devuelve a las personas el volumen espiritual interno de su
religión. Devuelve a las personas la vida espiritual que es el Centro de una
verdadera religión; faltando éste la religión se vuelve meramente una figura
externa. El Yoga la devuelve, la hace vivir, la hace reverdecer, la trae a la
vida. El Yoga puede aplicarse a la Cristiandad y a cualquier otra religión.
¿De
qué manera difiere? También veremos eso. Difiere en su negarse a aceptar la
doctrina del “Pecado Original”. No llama al hombre pecador. Puede llamar al
hombre necio pero no lo llama pecador. El hombre es Dios haciendo el papel de
necio, o, el hombre es Dios que ha perdido su camino a casa, se alejó,
tropezando y corriendo en círculos.
El
Yoga aclara el Camino, pone Luz y pone al Hombre de nuevo en el Camino y dice,
“prosiga
ahora,
vaya directamente a su casa”. No quiere que usted se considere un pecador. Y
la otra diferencia es esta: Para gran parte de la Cristiandad, desgraciadamente,
en algunas de sus áreas, se ha vuelto una total preocupación el evitar el infierno, tratar de evitar el
infierno y, de un modo u otro, entrar desapercibido por las puertas del cielo;
de un modo u otro, aun cuando uno no esté calificado totalmente para eso. El
Yoga dice: “Esto es un poco infantil, usted puede hacer algo más glorioso. ¿Por
qué juega usted a este juego de cielo y infierno?”. El Yoga descarta al infierno, y el Yoga también descarta al
cielo. Vaya al Creador del cielo, el Amo del cielo. ¿Por qué al cielo? El
cielo también es un deseo pequeño. Usted no lo quiere. “Yo quiero a Dios. Yo
quiero experimentar a Dios, al Ser Supremo, al Amo del cielo”. Al Yoga le
interesa Dios, no el cielo o el infierno. Se puede decir que éstas son algunas
de las diferencias, la forma en que el Yoga difiere de la Cristiandad. Es en
esto que la doctrina cristiana ortodoxa difiere del Yoga.
El
Yoga restablece la parte más preciosa de la religión que por lo general,
desgraciadamente, no está presente. En la mayoría de las religiones mayores
del mundo, excepto en un sector microscópico de personas que entran en un
Monasterio para toda la vida, las monjas y los monjes que de algún modo u otro
concentran toda su vida en ese Contenido Espiritual, salvo en ellos, en general,
normalmente, el contenido espiritual se encuentra faltando en la religión.
Pero
desde el impacto de Yoga durante los últimos cincuenta años, vemos que
gradualmente un fenómeno muy maravilloso, un resurgimiento, está teniendo
lugar en el mundo cristiano, dando importancia a este aspecto interno
espiritual, su conexión con esa Divinidad. Hay muchos de tales ejemplos.
Algunos de ellos están trabajando como los apóstoles. En la primera época,
algunos de ellos se iluminaron realmente, como las inspiraciones de Pentecostés.
Esas son todas buenas señales.
El
Yoga está haciendo eso en el presente, restableciendo la religión en la vida
religiosa de todo ser. Rehabilita su cualidad espiritual, el factor espiritual y
eso es lo más importante que hace. No perturba su religión. No contradice su
religión. De ninguna manera contradice algo. Dice: “dondequiera que usted esté,
sea lo que usted sea, intente encontrar a Dios, intente vivir una vida noble.
Purifíquese de la naturaleza inferior. Brille con virtud. Cree en usted las
cualidades divinas y despierte el divino dentro de usted, y vaya hacia Dios.”
Ése
es el mensaje principal del Yoga. Puede incorporarse armoniosamente a cualquier
religión y a la vida religiosa de cualquier Ser, a cualquier fe para enriquecer
esa religión y hacerla vivir y lo lleva a usted hacia la verdadera meta que es
la meta de toda religión.