Traumatismo de la Ligamento Cruzado Anterior de la Rodilla
por Alicia Di Rado
Sale corriendo en la cancha de fútbol, dejando atrás a los demás. Justo cuando usted da los últimos pasos para enviar la pelota dentro del arco oye un ruido que sale de la rodilla. Ahí "sonó" el ligamento. Se cae al suelo y sus preguntas son, ¿qué pasó?, ¿jugaré de nuevo?
Según el Dr. C. Thomas Vangsness Jr., cirujano ortopédico de la Universidad del Sur de California (USC), el rompimiento de un ligamento de la rodilla no necesariamente pone fin a sus días deportivos. Pero la recuperación depende de varios factores.
¿Qué ligamento se lesionó?
Hay cuatro ligamentos en la rodilla, cuya responsabilidad es conectar el hueso del muslo (el fémur) a la tibia. Los deportistas oyen hablar mucho del ligamento cruzado anterior (LCA), que se encuentra dentro de la rodilla. Este ligamento evita que haya juego entre el fémur y la tibia.
El LCA ocurre cuando se realizan movimientos de rotación o de corte, y por eso se puede lesionar durante la práctica de deportes. En ocasiones, cuando uno de los ligamentos colaterales de la rodilla se rompe, también se rompe el LCA. Es típico que un paciente sienta que la rodilla 'se le va', muy relajada o que sienta una sensación de inestabilidad.
"Si el LCA se rompe completamente no se cura por sí solo", según el doctor Vangsness. "Un cirujano ortopédico puede reparar el ligamento por medio de cirugía. Como no se pueden unir las puntas rotas del ligamento, el cirujano lo tiene que sustituir utilizando un injerto hecho de uno de los tendones de la rodilla, o un ligamento de un donante".
¿Qué edad tiene usted? ¿Es un deportista profesional?
Los adolescentes y los que están entre los 20 y 30 años deberían hacerse reparar el LCA, especialmente si participan en los deportes, señala el especialista, pero sugiere que los que tienen 30 años o más (especialmente los que tienen más de 40 años) traten de seguir sin hacerse operar el LCA. Cualquiera puede salir a jugar con su perro, hacer las compras o echar una caminata sin un LCA entero. Los que tienen el ligamento dañado pueden hasta esquiar o jugar al tenis.
"La cirugía para los que tienen 30 años o más generalmente está indicada para los atletas o para los que tienen mucha inestabilidad de la rodilla", dice el doctor Vangsness. "En otros aspectos, es posible seguir con la vida diaria sin un LCA entero, y sin dolor".
¿Se dañaron otras partes de la rodilla?
Entre lo que ordena el médico están las pruebas de resonancia magnética nuclear (RMN), que son radiografías e imágenes para observar las estructuras de la rodilla. Luego el médico examina la rodilla, utilizando la artroscopia, un procedimiento quirúrgico en el que el interior de las articulaciones es observada por medio de un tipo de cámara del grosor de un lápiz. La imagen del interior de la rodilla aparece en una pantalla.
En el 50 por ciento de las lesiones de LCA, un tejido que se rompe es el menisco. El menisco es el tejido fibroso que se encuentra entre el fémur y la tibia, y actúa como un amortiguador. Cuando se rompe el LCA, muchas veces la rodilla gira demasiado dañando el menisco y causando dolor e inflamación.
¿Qué se puede hacer para el menisco?
Cuando se daña el menisco, el cirujano utiliza la artroscopia para observar la lastimadura. Los cirujanos pueden a veces reparar el menisco dañado, en vez de sacarlo del todo utilizando la cirugía artroscópica. Cuando el menisco se destruye completamente, el especialista también puede hacer un trasplante de menisco, con uno saludable de un donante.
"La recuperación depende de la lesión y lo que espera cada paciente. Nuestra meta es que los pacientes vuelvan a vivir cómodamente, no necesariamente que salgan a hacer deportes muy extremos", señala el médico. "La torsión en extremo puede perjudicar la rodilla. Tratamos de devolver a los pacientes a la vida sin dolor y sin inestabilidad, y también queremos que los deportistas vuelvan a jugar sus deportes favoritos".
C. Thomas Vangsness Jr., M.D., es uno de los directores del Centro para la Medicina Deportiva en el Hospital Universitario de USC (USC University Hospital). También es jefe de la medicina deportiva en la Escuela de Medicina Keck de la universidad. Cientos de pacientes con lesiones de los ligamentos consultan con el Dr. Vangsness. También es miembro de muchas organizaciones profesionales, y ha escrito mucho sobre la fisología del menisco, la biomecánica del hombro, bioestimulación con rayo láser, aparatos quirúrgicos de radioondas, injertos de ligamentos y la biomecánica de los ligamentos.