CASO ROSWELL y CASO VARGINHA
CASO ROSWELL
Hace 53 años atrás hubo un gran incidente al sur-oeste de los
Estados Unidos, el cual tiene implicaciones significativas para los humanos, ya
que es la única vez en la que se tienen pruebas sobre vida en otro planeta. La
historia sobre el caso Roswell me pareció increíble y sorprendente. 
El evento tomo lugar en la noche del 2 de julio de 1947, una
fuerte tormenta sacudió una zona situada a 120 Km. al noroeste de Roswell, cerca
del pueblo de Corona, en el estado de Nuevo México. Para Mac Brazel, dueño de
una hacienda, los ruidos que oyó esa noche tenían diferentes y mayores
resonancias que los asociados con las tormentas usuales de la región. El día
siguiente Brazel y un vecino emprendieron viaje a caballo para verificar los
daños. Brazel llegó a un lugar lleno de escombros. Trozos de metales brillantes
y opacos se encontraban esparcidos. Recogiendo algunas de las piezas, el
hacendado comprendió rápidamente que el metal mostraba extrañas características.
Era delgado y liviano como el papel, el material era tan fuerte que resultaba
imposible doblarlo o romperlo. Un OVNI se estrella a pocos kilómetros de la base
militar de Roswell, Nuevo México. Los restos del fuselaje de la nave fueron
recobrados por militares de la USAF, además de esto se habla de la recuperación
de cuatro de sus ocupantes. Se tienen testimonios de miembros militares de la
Fuerza Aérea, los cuales dijeron que los materiales encontrados allí no eran de
origen terrestre. La evidencia de los hechos indica que el evento ocurrió, pero
pese a esto los militares silencian toda la operación.
El domingo 6 de julio, Mc Brazel
reporta su descubrimiento al sheriff George Wilcox del condado de Chaves el cual
junto a sus hombres y un vecino de Mac Brazel que ha participado del hallazgo
junto con su hijo serán los primeros comprometidos en el suceso. Wilcox da aviso
a la base militar exhibiendo algunas muestras del material encontrado al mayor
de inteligencia militar Jesse Marcel quien trasmite la novedad a su superior el
Coronel William Blanchard comandante de la base local quien remite
inmediatamente las muestras a Forth Worth desde donde son enviadas a
Washington.
El Coronel William Blanchard, comandante del 509 Grupo de Bombarderos, el Mayor Jesse Marcel, oficial de inteligencia aérea de la base, y un agente de contraespionaje vestido de civil participan a la prensa del hallazgo de un platillo volante; pocas horas después cuando ya la noticia ha trascendido internacionalmente, un desmentido oficial es emitido desde la comandancia de Fort Worth exhibiendo otros restos e identificándolos como pertenecientes a un globo metereológico. Las noticias sobre el suceso son reproducidas por los principales diarios del mundo.
Entretanto nuevos hechos se suceden bajo secreto militar; horas mas tarde son descubiertos más restos de la nave y su tripulación; un funcionario federal y varios civiles se convierten en testigos. Los nuevos escombros y los cadáveres son llevados finalmente al Hospital Militar de Roswell y de ahi más tarde por avión la Base de Forth Worth y luego a Dayton, Ohio para ser sometidos a exámenes que eventualmente incluirían sus autopsias. En Roswell durante el depósito transitorio y reconocimiento de los cadáveres otros civiles entre ellos un proveedor de servicios funébres y una enfermera de la base han sido involuntarios testigos de los hechos y se verán comprometidos por la inteligencia militar, sus testimonios ganarán estado público nuevamente en 1991.
El día 8 de Julio, un día después de conocido los sucesos de Roswell, la Fuerza Aérea desmiente los alcances del hecho a través del Brigadier Roger Ramey, atribuye el hecho a un globo militar de investigación metereológica. Las sospechas de una amplia operación de encubrimiento sobre la verdad de los hechos se acrecientan.
Testimonios sobre el caso Roswell
Frankie Rowe recuerda todavía hoy cómo su padre, que en 1947 trabajaba como bombero para el Roswell Fire Department, le narró que en la mañana del 5 de julio de aquel año fue enviado con urgencia a un lugar donde los militares estaban recuperando los restos de lo que parecía haber sido un importante accidente aéreo. "Mi padre me contó que debía de haber tres personas en la nave, ya que había visto dos bolsas con cuerpos y a un tercero con vida...era un ser muy pequeño, de la altura de un niño de 10 años". El padre de Frankie también pudo ver como fue embarcado el superviviente en un vehículo militar rumbo, presumiblemente al hospital militar de Roswell. Otro sólido testigo fue Joseph Montoya, este hombre Teniente del Gobernador de Nuevo México, estuvo presente durante el traslado de los cuerpos a las instalaciones militares de la ciudad, y relató su experiencia a su buen amigo Rubén Anaya, cocinero del Club de Oficiales de la base de Roswell, a quién aquella tarde de Julio le pidió, casi fuera de sí, que le sacara con su coche de aquel "infierno". Lo que Anaya mejor recuerda de ese diálogo fue su descripción de los seres: pequeños con manos de cuatro dedos, grandes ojos negros y una boca parecida a un corte hecho sobre una pieza de madera. También se refirió a que vió con vida a una de aquellas entidades, gemía sobre una camilla y tenía sus rodillas flexionadas, era tan delgada que no parecía humana...comentó Montoya.
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CASO VARGINHA
Lugar: Ciudad de Varginha (Estado de Minas Gerais, Brasil).
Fecha: 20 de Enero de 1996.
Resumen: El aparente siniestro de un objeto volador no identificado en las cercanías de la ciudad brasileña de Varginha y la captura de sus tripulantes mantiene en vilo desde 1996 a todo el país. Muertes en extrañas circunstancias, confiscación de pruebas y el silencio de las autoridades han valido a este caso el sobrenombre del “Roswell brasileño”.
Varginha (Brasil) 20 de Enero de 1996
Oralina Augusta y Eurico Rodrigues, matrimonio de agricultores, se encontraba en la madrugada de este día durmiendo en su hacienda, a orillas de la carretera entre Varginha y Tres Coracões, cuando fueron despertados poor el ruido de los animales. Al salir a comprobar qué pasaba, Eurico y su esposa divisan un objeto de color gris, sin luces, con forma de puro y del tamaño de un microbús sobrevolando el suelo lentamente, a unos cinco metros de altura, del que se desprendía un humo blanquecino.
Ese mismo día, un habitante del municipio de Alfenas, situado a unos 80 kilómetros de Varginha, declara haber visto una criatura que parecía “un mono de metro y medio de altura con tres chichones en la cabeza”. Esa misma mañana, a las 10,30, los bomberos de Varginha capturan a la extraña criatura. Los veteranos ufólogos y abogados Vitório Pacaccini y Ubirajara Franco Rodrigues, que investigaron los hechos, verificarían que la criatura fue capturada por cuatro hombres –sin que ésta ofreciera resistencia alguna- con una red como las que se emplean para atrapar perros.
Por la tarde, Valquiria, Liliane y Katia, tres adolescentes – dos de ellas hermanas- que regresan tranquilamente a sus casas poco después de terminar su jornada escolar, tienen un encuentro que jamás olvidarán: arrimado a un muro de un terreno baldío, a menos de siete metros de ellas, se encuentra agachada una criatura semihumana de no más de metro y medio de altura y enorme cabeza coronada por tres extrañas protuberancias, ojos grandes y rojos, y piel marrón viscosa con venas saltonas. A las niñas les parece que la criatura está desnuda y tan asustada como ellas. La criatura es idéntica a la capturada por la mañana en la misma zona. Avisados de su presencia, soldados de la Escola de Sargento das Armas (ESA) de tres Coracões, oficiales de las Policía Militar y los bomberos de Varginha, proceden igualmente a capturarla.
Estos dos seres no vivieron mucho y que sus cuerpos, al final del mismo día 20, pasaron a disposición del Hospital Regional de Varginha, primero y del Hospital Humanitas después, en la periferia de la ciudad, centro dotado de los mejores equipos clínicos del área. Ambas criaturas fueron colocadas en cajas de madera y cubiertas con un plástico blanco. También supieron que la primera entidad –la capturada por la mañana- se mantuvo más tiempo viva que la segunda, que comenzó pronto a desprender un desagradable olor fétido.
Los cuerpos de las criaturas fueron sometidos a una necropsia por el famoso forense Badan Palhares, el mismo que examinó el cráneo del criminal nazi Mengele; sin embargo, Palhares desmentiría más tarde, públicamente, su participación en el caso.
En cuanto a las operaciones militares, según los dos ufólogos, fueron ordenadas por el teniente coronel Olímpio Wanderley Santos, de la ESA, quién también negó rotundamente a la prensa su participación en el caso.
El Traslado de los Cuerpos
Las investigaciones de Pacaccini y Rodrigues les llevarían a poder reconstruir parcialmente lo sucedido. Averiguaron que el lunes 22 de Enero un convoy de tres camiones partió a las 17,30 horas rumbo a la Escola de Sargento das Armas (ESA) de Tres Coracões, a 25 kilómetros de Varginha, a donde llegaría a las 19,00 horas, entrando separados para no llamar la atención.
Ya en la Madrugada del 23, el capitán Ramires saldría de la ESA en un jeep. Los mismos camiones más tarde participaron en el transporte inicial de las criaturas saldrían también a las cuatro de la mañana, acompañados por el sargento Pedrosa. El capitán Ramires esperaría a los camiones en una unidad del Ejercito, cerca de la ciudad de Campinas, desde donde se dirigieron a la Universidad, una de las más importantes de Sudamérica, equipada con tecnología de punta. Momento a partir del cual se pierde definitivamente su pista.
Militares Irritados
Hoy, más de setenta ufólogos han visitado ya Varginha para investigar. Desde Bob Pratt, del National Enquirer, hasta John Mack, profesor de Psiquiatría de la Harvard Medical School y experto internacionalmente reconocido en el terreno de las abducciones, dando credibilidad a los hechos.
Es más: diez de las principales organizaciones ufológicas de Brasil han firmado un documento en el que denuncian la existencia de “una verdadera y compleja operación que involucra autoridades militares y profesionales civiles que resultó en la captura de criaturas no clasificadas biológicamente y que han sido mantenidas bajo vigilancia médica y , posteriormente retiradas de la ciudad”.