LA ROSACRUZ – HERMANDAD DEL SABER
Los grandes Rosacruces han sido siempre eclécticos: ser ecléctico según la filología del termino, es tomar lo mejor, seleccionándolo, con el fin de ir marchando en línea ascendente de lo bueno a lo mejor, y de lo mejor a lo optimo, tomando naturalmente de las mas puras fuentes de la sabiduría tradicional de los Rosacruces, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos.
La Fraternidad Rosacruz a través de las edades, ha catalogado los conocimientos adquiridos por sus sabios iniciados, dando así a conocer las leyes que rigen la vida y evolución del ser humano, teniendo como base el conocimiento de Dios, de la Naturaleza y del Hombre, pues los tres forman un coordinado conjunto, que no es posible separar cuando se trata de conocer las Leyes trascendentes de la vida.
Los verdaderos Rosacruces no son sectarios, parciales o limitados en su apreciación de la vida, porque estudian con toda libertad el pro y el contra de ella para seleccionar lo noble y eliminar lo que no vale.
Los que creen que pueden adquirir un pleno conocimiento de la vida, estudiando un solo autor y encerrándose en la estrecha limitación que consecuencialmente hay en todo modo parcial de pensar, se parecen a aquel loco que estando tras las rejas de un calabozo, afirmaba que a través de ese estrecho hueco él conocía todo el mundo, hasta en sus más secretos rincones, pretendiendo con ello ser el mas sabio de los humanos. Nadie podrá tener pleno conocimiento de la luz del Sol, observando solamente uno de sus rayos reflejados en su manifestación con tinte rojo, verde o amarillo; en tales circunstancias fallará completamente en su propósito, se hará fanático presa de los poderes negativos que hacen de los hombres médium inconscientes, sustentando verdades que conocen a medias, pero que ellos en su estulticia, creen estar en la plenitud del saber.
Los que se hallan encastillados dentro de una parcialidad del conocimiento, es porque habiendo salido de una creencia y no teniendo fuerza suficiente para trabajar activa y denodadamente en la conquista de un amplio conocimiento, buscan otra creencia para reemplazar la antigua, y así salen de una jaula para entrar en otra; temerosos de estar solos, buscan de engañar con promesas, diciendo que han encontrado la verdad integral, para atraer incautos a que convivan con ellos su misma estrechez de pensamiento y su misma incapacidad de concebir ideas grandes, porque su mente es débil y se marea al ver la luz del conocimiento, y su corazón carente de intrepidez, no tiene fuerza para trepar a la cima de la conciencia, contemplando de allí el grandioso panorama de la vida y dándole a cada cosa el relativo valor que encierra, sin temores, sin complejidades y con el sentido amplio de la Vida de Dios, cuyo espíritu palpita tanto en el mas insi! gnificante micro organismo, como en las mas grande de los sistemas de Soles y de Mundos.
La Orden Rosacruz Kabalista se distingue, y se yergue majestuosamente sobre las organizaciones de orden sectario que pretenden encadenar al hombre coartando su libertad de conciencia por la acción de una creencia pasiva, o del temor propio solamente de las almas débiles y de los hombres incapaces de elevar su mente y su corazón sobre la mediocridad ambiente de los conceptos, llegando a la esencia misma del Espíritu de Vida, que está activo en el corazón del hombre.
El alma del hombre, como dijo el insigne rosacrucista Amado Nervo, “Es una copa que solamente se llena con la eternidad”. Ese sentido de expansión, esa hambre de saber, esa sed de conocimientos, es la fuerza categórica de la evolución, impulsando siempre al hombre a un continuo trabajo de perfectibilidad; los que en alguna forma tratan de acallar ese divino impulso, son pasivos, servidores de las fuerzas de la izquierda que desean tener en el mundo instrumentos sumisos, ya que el temor y la ignorancia se dan la mano, siendo las puertas de entrada para que el odio, la envidia y el error, no dejando libertad a la conciencia y así no pueda desplegar sus alas y comulgar con el Infinito.
El que desea conocer una ciencia, tiene que estudiar el pro y el contra de la misma, los diferentes aspectos, y saber como dijo un connotado Rosa-Cruz, que “no hay una verdad de una vez por todas, porque todo acto puede ser mejorado, todo pensamiento superado, y todo sentimiento ennoblecido”, porque la evolución es constante y permanente en tiempo y espacio.
El que desee conocer a fondo la Sagrada, la Divina Ciencia de los Rosa-Cruces, debe tener un corazón amante y una mente libre de prejuicios, capaz de ahondar todos los conocimientos, hasta ir alcanzando progresivamente la Consciencia Espiritual.
Escudando a un solo iniciado Rosacruz, no se puede conocer la Sapiencia de la Orden, porque cada instructor solo refleja su especialidad, y para moldear la obra es indispensable conocer le sentido de sabiduría de cada uno de aquellos grandes sabios. Por ejemplo, los que estudiaran solamente al Rosa-Cruz gnóstico doctor Krumm Heller, conocerían mucho ciertamente de las fuerzas operativas de la naturaleza, del poder de la semilla, del sentido sublimatorio, realizado a través de la estética contemplativa, ganando mucho en la evolución, pero les faltaría por conocer un plan esquemático, de cómo el hombre ha venido evolucionando hasta el estado actual y las promesas que la evolución le presenta para el futuro.
Para conocer este aspecto último, es indispensable estudiar el “Concepto Rosacruz del Cosmos” y las demás obras del señor Max Heindel; pero si desea ahondar aspectos fundamentales del tema esbozados en el “Concepto Rosacruz”, es indispensable conocer los trabajos de otros grandes iniciados, como por ejemplo: “Estudios sobre la Conciencia” por la doctora Annie Besant, pues “El Concepto Rosacruz del Cosmos” apenas dedica unos párrafos al tema de la conciencia y por lo tanto, este aspecto fundamental requiere estudio mas hondo y cuidadoso.
En el “Concepto Rosacruz del Cosmos”, están dedicadas una ocho páginas al estudio de los cuatro éteres, llamados Tatwas por los orientales, y el que quiera conocer a fondo este grandiosos aspecto de la energía del Universo, le es indispensable estudiar el Tatwámetro por Krumm Heller y “Fuerzas sutiles de la Naturaleza” por Rama Prasad. Esta última obra tiene unas seiscientas paginas dedicadas al estudio de los cuatro éteres, que levemente se nombran en el “Concepto Rosacruz del Cosmos”.
El que estudia ciencia Rosacruz y se limita a un solo mentor, necesariamente sus conocimientos tienen que ser muy parciales y sus conceptos soslayados.
Las obras del eminente Rosacrucista Franz Hartmann, no se pueden parangonar en su inteligente esfera de acción con otros autores; este iniciado Rosa-Cruz ahonda los misterios en una forma filosófica, sui generis, propia de su poderosa mentalidad, aclarando puntos que otros apenas esbozaron ligeramente; en su magnifica obra “Magia Blanca y Negra”, derrama verdadera sabiduría y expande luz, ahuyentando la oscuridad de la ignorancia; en su obra “Una aventura en la misión de los Adeptos Rosacruces”, muestra toda la ética y la estética necesarias para que el corazón se ilumine en el culto a la vida.
Muchos son los mentores Rosacruces que dejaron su sabiduría en pro de la elevación de conciencia y de la dignificación del hombre, cada uno de ellos da parte de su saber y solamente estudiándolos comparativamente podemos encontrar los grandes misterios y descubrir el Gran Arcano.
Quien os diga al oído que solo éste, o que solo aquél enseña la verdad, está dominado por alguna vanidad personal, por algún interés mundano o quizás es un inconsciente servidor de las fuerzas negativas que rinden culto a la ignorancia, a la pasiva credulidad o a la orgullosa estulticia.
No os consoléis siendo como la oruga que se debate siempre en la misma tierra y que no conoce mas que el estrecho valle donde reside; sed como el águila majestuosa, que ya planea sobre las ondas agitadas del mar; ya se eleva sobre los picos enhiestos de las montañas contemplando amplios horizontes, ya desciende a la profundidad de los valles conociendo sus oscuridades y sus lodos, para ascender de nuevo majestuosa y planear sobre los riscos adyacentes, y luego desde la cima de los mismos, emprende su vuelo hacia el Sol, manantial de toda vida y fuente de calor y energía; así debe ser el alma templada del que aspira a las grandes realizaciones de la conciencia; de todo tiene experiencia, pero a nada se liga, todo lo supera, todo lo ennoblece y todo lo diviniza en su silente alquimia, hasta ir alcanzando la luz y el calor del único verdadero maestro y guía que es la íntima consciencia, “Cristo en nosotros”.
Fraternalmente: F.´.L.´.Zerión KRC